EAST RUTHERFORD, NJ – Todas las veces que los New York Jets se han medido a los Philadelphia Eagles han terminado con un mismo resultado: una derrota.
Así sucedió de nuevo la tarde del domingo con el revés 24-17 de los Jets, el cual extendió a 0-10 su marca histórica ante los Eagles, su peor récord ante cualquier otro oponente en la NFL.
Después que la ofensiva de Philly se estancó, los Jets hicieron todo lo posible por remontar un déficit de 0-24 al entretiempo, pero se quedaron cortos en una tarde donde la defensiva verde no pudo lidiar con el ritmo ofensivo orquestado por Chip Kelly y bien manejado por primera vez esta temporada por el mariscal de campo Sam Bradford.
“Tienen un ritmo de juego muy rápido y estuvieron siempre un paso delante de nosotros”, dijo el esquinero Darrelle Revis en referencia a la ofensiva de los Eagles. “Tratamos de hacer lo mejor que pudimos, pero Bradford hizo un gran trabajo de no perder el balón y desarrollaron un gran plan de juego”.
“Hicimos un par de ajustes en el medio tiempo y empezamos a jugar como nosotros mismos, pero Bradford hizo un gran trabajo al deshacerse del balón y su juego terrestre estuvo bien también”, agregó Revis.
“Nos colocamos en un agujero abajo estando abajo por 24 puntos, así que después de eso, sólo estás persiguiendo el marcador el resto del partido. Simplemente jugaron mejor y más rápido, y lo pudimos apreciar desde la primera serie ofensiva”.
El entrenador en jefe, Todd Bowles, elogió el desempeño ofensivo de los Eagles, pero al mismo tiempo sentenció que los Jets fueron también responsables de su propia derrota al no cumplir con proteger el balón.
El veterano quarterback Ryan Fitzpatrick registró dos pases de touchdown, combinándose con los receptores abiertos Brandon Marshall y Jeremy Kerley, pero fue interceptado en tres ocasiones. Incluido un balón suelto malogrado por Marshall, los Jets sufrieron cuatro pérdidas de balón.
“Hay que darle crédito a Philly, hicieron grandes jugadas y ejecutaron un buen plan de juego, pero no puedes tener cuatro pérdidas de balón en un solo partido”, dijo Bowles. “Nos vencieron en nuestro propio juego. Ellos perdieron el balón una sola vez y nosotros lo hicimos cuatro veces”.
“Lo más frustrante hoy fue que fuimos responsables de muchas pérdidas de balón y no ejecutamos jugadas cuando era necesario. Tampoco pudimos ubicar bien nuestras rutas por tierra en la primera mitad, y permitimos una anotación en equipos especiales”, agregó el coach de los Jets, haciendo referencia a una devolución de 89 yardas de una patada de despeje por Darren Sproles para touchdown.
“Ellos jugaron mejor que nosotros. Jugamos duro, pero a veces no jugamos de forma inteligente, pero es una temporada muy larga”, agregó Bowles. “De la misma manera que cuando ganamos los primeros dos partidos no nos íbamos a poner a celebrar mucho, tampoco nos vamos a permitir estar muy decepcionados con la primera derrota. Corregiremos los errores y seguiremos adelante”.
Fitzpatrick había hecho un buen trabajo en sustitución del otrora titular Geno Smith, pero las limitaciones de su brazo se pusieron en evidencia ante la falta de ejecución de grandes jugadas cuando fue necesario, en particular con Eric Decker siendo baja por un esguince de rodilla, y con dobles coberturas defensivas afectando a Brandon Marshall.
“Me siento muy mal por la manera en que jugué hoy”, dijo Marshall, a pesar de haberse convertido en el primer Jet en sumar 100 yardas o más en partidos consecutivos desde que fue logrado por Laveranues Coles en 2006.
“Fui responsable de una pérdida de balón, y eso fue mi culpa. Les di demasiado espacio a los esquineros y puse a Fitzpatrick y a nuestra ofensiva en una mala posición. Estas heridas auto infligidas son poco características para nosotros, y ahora tenemos que mirar atrás y comprender qué hicimos mal, y a la vez dejar atrás este partido y mirar hacia adelante lo más pronto posible”.
En cuanto a haber llegado a las 10,000 yardas de por vida, convirtiéndose en el receptor número 45 en la historia de la NFL y el séptimo jugador activo en marcar semejante hito, Marshall afirmó que no cabe duda que la celebración tendrá que esperar a otro día.
“Quizás pueda digerir ese logro después de nuestra próxima victoria, es terrible cuando cosas así suceden durante una derrota”, dijo el receptor abierto de 31 años, en su décima campaña en la liga. “Estoy enfocado en una sola cosa, y eso es ganar, y estoy muy decepcionado por mi desempeño y por la derrota”.
