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El Frontón México, en busca de recuperar los años perdidos

El Frontón México era el lugar de glamour en la Ciudad de México. Donde se juntaba la clase alta para ver jugar el Jai Alai. La etiqueta era obligatoria. Traje y corbata. Famosos y empresarios lo visitaban para pasar la tarde y la noche mientras tomaban y apostaban.

El Frontón México fue abierto en 1929 en pleno corazón de la Ciudad de México, frente al Monumento a la Revolución. Estilo Art Decó. Ahí era la casa del Jai Alai, un deporte de origen vasco, que significa “fiesta alegre”.

El deporte del Jai Alai es relativamente sencillo de ver y entender, pero es complejo de jugar y muy peligroso. Se practica de forma individual o por parejas (zaguero y delantero), en un frontón de entre 50 y 65 metros de largo que tiene tres paredes: frontal, lateral y posterior. Los pelotaris, como se le llaman a los jugadores, usan como instrumento una canasta artesanal hecha de plástico o mimbre. La pelota es de goma de caucho cubierta por hilo de lana, con capas de piel de cabra que puede alcanzar hasta las 186 millas por hora.

Y así se jugó el Jai Alai durante décadas, con altibajos. Pero el 2 de octubre de 1996, estalló la huelga con los trabajadores del lugar, ubicado en la Plaza de la República 17, colonia Tabacalera, de la delegación Cuauhtémoc.

"Operaba bien el frontón; lo que pasa es que hubo un poco de falta de dinero”, recuerda José Luis Valdez, quien en 1996 era el jefe de seguridad del Frontón México. "El señor Miguel del Río (el administrador del lugar) no tenía solvencia para pagar la renta y llegó el señor (Antonio) Cosío (dueño del lugar) con su gente a despojarnos del inmueble y sacaron todas las cosas ese día. Y ya de ahí se fue a huelga; todavía no estallaba la huelga cuando nos despojaron”.

Hubo varios intentos de reabrir el frontón, pero no se había podido lograr. Una mezcla de factores: Conflictos judiciales, una huelga, falta de permisos de la autoridad y un inmueble que le cobró factura el paso del tiempo. La deuda con los trabajadores, que en algunos casos no superaba el mes en 1996, fue creciendo cada año hasta convertirse en millonaria.

La huelga duró 20 años, 5 meses y seis días. Fue considerada la huelga más larga de México. El Frontón México reabierto el 10 de marzo de 2017. El empresario que administraba el lugar en aquella época fue obligado a pagar este año casi 10 millones de dólares a 161 trabajadores, lo cual no ha hecho, porque alega falta de recursos económicos.

Los dueños del lugar fueron los que invirtieron casi 30 millones de dólares para la remodelación y reapertura. Ellos se deslindan del conflicto judicial. Ahora no solo será un lugar para jugar frontón, también tiene casino, se realizarán espectáculos, tendrá restaurante, azotea, bar y un hotel, en próximas etapas.

“El cascarón es histórico, no se tocó. Mantuvimos todo el cascarrón, el Art Decó, pero por dentro es totalmente nuevo”, explica Antonio Cosío Panda, director general de Grupo Brisas, propietaria del lugar, y quien es hijo de Antonio Cosío Ariño, el dueño del inmueble.

Un Azteca, del Jai Alai

Para lo pelotaris, el Frontón México es como un Estadio Azteca para el futbol. Esa es la importancia. La grandeza. La trascendencia.

“Este Frontón es emblemático de este deporte. Yo tengo la suerte de poder ser parte del cuadro de este Frontón. Solo lo conocía en libros, en internet y el público en México, yo jugué en Estados Unidos, Francia, España, Cuba y la verdad aquí se ama este deporte y nos los transmite cada día”, Txabi Inza es un zaguero francés, campeón Mundial en 2006 y 2010. “Es un lugar muy especial como podría ser el Estadio Azteca en el futbol o el Camp Nou en Barcelona. Se siente muy fuerte estar aquí”.

Adrián Ortega, un pelotari mexicano que debuta como profesional, revela que desde niño quiso jugar en este inmueble.

“Es un sueño para todos los que nos dedicamos a esto. A mi edad me tocó la decadencia de esto, no hubo nada. Ya aspirábamos a ir a un Mundial. Nunca pensé en tener la oportunidad de jugar acá. Feliz de la vida”, dice Ortega.

“Es el centro de todo (el Frontón México). En el País Vasco se sigue jugando, pero son ciudad o pueblos muy pequeños, de a lo mejor 50, 100, 200 mil habitantes, aquí estamos hablando de 20 y tantos millones de personas. Es el centro de la pelota. Es el Coliseo. Cuando abre esto, hay vida para todo lo demás. Porque hay escuela, una inversión, debe haber muchos proyectos atrás de esto. eso hace que sepamos que habrá Jai Alai para muchos años. esa es la importancia”.

Imanol López es un referente del deporte. Ganó la Triple Corona en 2015. Uno de los mejores. Es zaguero. Nació en España y tiene origen Vasco. Ha jugado España, Francia, Estados Unidos, Cuba y en México. Él fue contratado por los dueños del lugar, junto a otros 15 extranjeros y 14 mexicanos, para jugar los jueves, viernes, sábados y domingos.

“Pero abrir frontón es complicado el día de hoy y que tengamos la oportunidad de haberlo hecho aquí en México para mí ha sido una experiencia vital en mi carrera”, explica.

Exigencia trabajadores

El abogado Manuel Sanciprián, quien representa a 55 de los 161 trabajadores que tienen que ser remunerados por el empresario que administraba el inmueble en 1996, según el laudo, explica que a dos meses de que se terminó el conflicto, no ha habido un pago.

“El laudo condena al patrón al pago de los salarios caídos, de las prestaciones hacia los trabajadores y automáticamente sea aparejada una reanudación de labores por parte de los trabajadores en la fuente de trabajo”, explica Sanciprián.

El ex trabajador José Luis Valdez pide que se les pague lo que la autoridad señaló, que serían 62 mil dólares aproximados por persona.

“Nosotros no queremos interrumpir el trabajo que han hecho en Frontón México, y no queremos obstruir absolutamente nada; nosotros estamos conforme a la ley. De hecho, a la fecha, nosotros no hemos hecho ningún movimiento por ir a meternos al frontón. Nosotros estamos en la postura de que nos paguen conforme a la ley y no hay ningún problema”.

Renacer del Frontón

La administración del Frontón México ve un renacer del lugar. Una nueva época. Que ayude al impuso de la zona y del deporte. Que los niños conozcan el Jai Alai y se enamoraren de él. Que lo practiquen y se que vuelva un deporte conocido en el país.

“En México es otra vez desde los pelotaris, la afición es todo, a volver a que la gente sepa lo que es, lo divertido, lo emocionante, lo rápido”, sueña Cosío. “Otra vez el Palacio de la Pelota. Sin embargo, no puede ser solamente el Palacio de la Pelota. Tiene que ser como lo que hoy lo hemos convertido, que vamos a arrancar con una temporada de Jai Alai, pero con 20 años cerrados los pelotaris en México desaparecieron. Se brincó una generación, tenemos que crear una nueva generación de pelotaris. Es parte de la idea, crear una escuela, traer a niños que se formen”.

El Frontón México todavía huele a historia. Es una mezcla de pasado con el futuro. Sus gradas se llenan de personas deseosas de ver el Jai Alai, que apuestan y toman mientras ven el juego, que tratan de retomar esa mística. Su cancha, sus paredes, sus pelotaris, su cesta y pelotas han sobrevivido al paso del tiempo. Los años dorados son un recuerdo que busca regresar.