Hernán Menosse valoró y explicó cuánto ha mejorado su juego al trabajar en Deportivo Maldonado con el entrenador argentino Gabriel Di Noia, y subrayó la gran confianza que le tiene a su compañero de zaga Facundo Tealde.
En Minuto 1 (Carve Deportiva), Menosse dijo sobre las rupturas por conducción que realiza en Deportivo: “Gabi (Di Noia) dice siempre que hay que llenar casilleros: si yo salto hacia adelante, el cinco tiene que ir al casillero mío, yo tengo que ir al de él y así sucesivamente; si me toca terminar de enganche, el enganche viene al medio y el del medio viene atrás. Eso se entrena, se habla, y por suerte tenemos las cosas claras en ese sentido”.
“Arriba (Christian Tabó, Renato César y Santiago Ramírez) todos se conocen a la perfección y andan por todos lados; lo más difícil para el defensa es no tener referencia. Por eso también tenemos tantas ocasiones de goles, porque está trabajado y ellos tienen esa libertad con esa rotación que hacemos en ataque que para los defensas rivales es lo más difícil. Contento por esa libertad y porque en el partido salga lo que entrenamos”, comentó sobre el gran Campeonato Uruguayo 2026 que viene realizando el equipo de Maldonado.
A su vez, el futbolista de 39 años indicó sobre Tealde: “Con Facu me entiendo a la perfección, jugamos casi toda la temporada el año pasado en la B y esta temporada en Primera”.
“Es crack. Confío en él a muerte y mi nivel sube; cuando él está bien, yo estoy bien. Siempre digo que a veces es difícil, pero uno de mis grandes problemas era el cambio de orientación y el pase largo, lo fui trabajando y no me gusta reventarla o pegarle en largo, trato siempre de tocar en corto. Y con el Facu y con los trabajos que hemos hecho con Gabriel tenemos algunas jugadas que entrenamos en la semana y nos ha hecho crecer mucho a nosotros esa manera de entrenar. Creo que hemos encontrado unos espacios que siempre están, no los voy a decir porque si no no tiene gracia, y nuestros jugadores saben que la vamos a tirar ahí y siempre hay gente ahí”, aseguró Menosse.
Por último, respondió cuando se le preguntó cómo se siente física y mentalmente en cancha al tener cerca de 40 años: “La edad es un número. Me toca ser el más grande del plantel y disfruto mucho del día a día, entrenando con compañeros que tienen la edad de mis hijos. Si uno está bien, no importa la edad”.
“Se puede decir que uno es lento, pero a veces es estar bien parado, llegar a tiempo y ser tiempista, hacer diagonales o achicar”, concluyó.
