El Diente Nicolás López finalizó su tercer ciclo en Nacional, luego de que el entrenador Jorge Bava le comunicara a él y a otros seis futbolistas que no iban a continuar en el club.
“Son decisiones que no son gratas. Obviamente que su salida va a repercutir”, expresó el entrenador tricolor este domingo 7 de junio.
De esta manera, se cerró una nueva etapa del Diente en el Bolso, club que ya había defendido en Primera división en 2011 y 2016.
“Venía de un tiempo sin jugar, entrenando separado, necesitaba amor, amor de casa, por suerte me abrieron las puertas una vez más y estoy muy agradecido y súper contento”, dijo en ESPN pocos días después de su vuelta al club de sus amores.
En 2024, llegó a convertir 12 goles en 18 partidos.
En la siguiente temporada, López pudo volver a ganar un título con Nacional (la Supercopa Uruguaya 2025) y tuvo un gran registro goleador, anotando 24 goles en 43 partidos oficiales, logrando convertir el 1 a 1 ante Defensor Sporting en la última fecha por el Torneo Clausura que le permitió a Nacional ganar la Tabla Anual y acceder a las finales por el Campeonato Uruguayo 2025 que luego pudo obtener al vencer a Peñarol.
“Si está bien, el Diente es el mejor jugador del fútbol uruguayo. El Diente es diferente, siempre le dije que si él estaba bien el gol lo busca a él. Es alguien que hace muchos goles, le pega con la uña o con lo que sea y hace gol”, afirmó Christian Oliva en marzo de este año en Carve Deportiva.
En 2026, López sumó dos goles en 15 partidos jugados, por lo que, contabilizando todos sus ciclos, alcanzó los 53 goles en 103 partidos oficiales con Nacional (contabilizando encuentros amistosos, son 56 tantos en 114 cotejos). En esta tercera etapa, fueron 38 goles en 76 partidos oficiales.
El 23 de marzo, Bava, quien ya había dirigido a López en León y en su momento lo apartó del plantel, asumió como nuevo entrenador de Nacional y frente a Deportes Tolima por la CONMEBOL Libertadores se produjo un efusivo abrazo entre el DT y el delantero, aunque semanas más tarde el DT le comunicó su decisión de que fuera uno de los siete jugadores que no iba a continuar trabajando con el plantel principal.
