Ignacio Laquintana, el revulsivo de Mauricio Larriera que torció el partido

Ignacio Laquintana cambió el partido y le facilitó a Peñarol la victoria ante Deportivo Maldonado. 1950foto.com

Peñarol llegaba a Maldonado luego de tres partidos sin conocer la victoria y con la necesidad de obtener los tres puntos para no quedar relegado en la lucha por la tabla Anual.

Y el partido en el Domingo Burgueño Miguel volvió a hacerse cuesta arriba para los carboneros, que encontraron en el ingreso de Ignacio Laquintana el revulsivo que terminó torciendo el destino del partido.

Ingresó a los 56' en reemplazo de Nicolás Rossi y, desde el primer momento en cancha, demostró que sería incontenible.

En su primera incursión por derecha, llegó al fondo, enganchó para dejar por el camino a su marcador y habilitó a Ceppelini, quien falló en la definición. Dos minutos más tarde volvió a desbordar, pero esta vez su asistencia cayó en los pies de Bentancourt, quien definió cruzado para estampar el 1 a 0.

Nacho volvió a la acción a los 74', cuando capturó la pelota en el campo de Peñarol tras un tiro de esquina favorable a Deportivo Maldonado. Arrancó en velocidad, le ganó la posición a Darias y corrió toda la cancha hasta llegar al borde del área grande, donde definió con precisión ante la salida de Reyes para el 2 a 0.

En el tramo final se cambió de punta y pasó a la izquierda. En su primera incursión por el flanco zurdo se metió en el área esquivando piernas y definió cruzado, pero esta vez el arquero le ganó el duelo.

A los 86' llegó un centro desde la derecha y Laquintana, inspirado, probó con una tijera espectacular dentro del área y su remate dio en la mano de Cotugno, lo que derivó en el penal que Ceppelini transformó en el 3 a 0.

El velocista aurinegro entró desde el banco, fue incontenible para Deportivo Maldonado y terminó torciendo la historia del partido en tierras fernandinas a favor de Peñarol.