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Las razones de la salida de Javier Rabanal de Universitario

Apenas cuatro meses después de su llegada a Universitario, Javier Rabanal dejó su cargo en el tricampeón del fútbol peruano por malos resultados.

El entrenador español tenía los objetivos de ser tetracampeón de la Liga 1 y superar la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores, dos cosas que ya parecían en riesgo a partir de los resultados.

Universitario, ganador de cinco torneos cortos consecutivos, se ubica a ocho puntos de la cima del Apertura a falta de siete fechas del final del torneo, por lo que sus opciones ya son mínimas.

En la Libertadores, la 'U' empezó sumando de visita ante Deportes Tolima en Ibagué, pero luego cayó 2-0 de local ante Coquimbo Unido, un resultado que no estaba en los planes.

Un balance de cinco triunfos, cuatro empates y tres derrotas derivan en la salida de Javier Rabanal de Universitario, pero no explican todos los pormenores de la decisión de Franco Velazco de cesar al entrenador español.

Y es que Rabanal nunca pudo imponerle su impronta al equipo. Más allá de la ilusión que supuso el 3-0 ante la U de Chile en la Noche Crema, la 'U' se fue desdibujando con el correr de los partidos oficiales: pasó de ser un equipo vulnerable defensivamente a un equipo muy previsible y sin inventiva en los últimos metros. En el Apertura, la 'U' apenas cosecha nueve goles en diez partidos.

El Independiente del Valle de Javier Rabanal se destacó por su propuesta ofensiva, algo que nunca pudo replicar en Universitario. El DT español nunca estuvo convencido del 3-5-2, pero partió desde ese dibujo y pese a que el equipo no mejoraba, no tuvo el atrevimiento de imponer el 4-3-3 o el 4-2-3-1 con el que solía jugar en IDV, considerando que Álvaro Barco fichó a varios atacantes para que pueda desplegar su modelo de juego.

Rabanal ya sabía que su futuro en la 'U' pasaba por ganar el clásico y sumar ante Tolima en el debut de la CONMEBOL Libertadores, algo que finalmente terminó consiguiendo, pero sin convencer. La derrota ante Coquimbo lo volvió a poner en la cuerda floja, pero ni aun así logró implementar el sistema de juego que mejor le acomodaba. Entre morir con la suya o seguir tal todo como estaba, decidió por lo segundo y la realidad lo golpeó fuerte. Apenas en cinco minutos, Melgar ya le ganaba 2-0 y pese los intentos, no le alcanzó para remontar y finalmente el conjunto estudiantil cayó por 2-1 en Arequipa.

Cuatro meses después de su llegada a Universitario, Rabanal no impuso su idea, ni pudo potenciar jugadores. José Carabalí sí impresionó a comienzos de temporada, pero acabó perdiéndose en la apatía general. Andy Polo, otro de los jugadores claves en el sistema, no destacó. Jesús Castillo y Álex Valera, que venían de ser figuras en el 2025, no trascendieron bajo las órdenes de Rabanal. Apenas Miguel Vargas, Caín Fara, Matías Di Benedetto, Jairo Concha, Lisandro Alzugaray y Miguel Silveira destacaron, pero más por calidad individual y amor propio, que por la mano del técnico.

Otra de las razones importantes para la salida de Rabanal fue su relación con el grupo. El exentrenador de la 'U' pasó de elogiar a los tricampeones y manteniéndoles sus estatus de titulares en el arranque de su ciclo a tener fuertes desencuentros con el plantel a partir de sus declaraciones. Sin experiencia en un equipo grande y sin tanto manejo de grupo -ya se comentaba de ello durante su etapa en Independiente del Valle-, Rabanal expuso a sus jugadores en conferencia y cada tanto soltando palabras que dejaban en evidencia a su plantel. ¿El resultado? En el día D ante Melgar, fueron pocos los jugadores que respaldaron a su entrenador en la cancha.

Posiblemente sean pocos los jugadores de Universitario que puedan criticar cómo trabaja Rabanal en la semana, pero lo cierto es que por muy bien que puedes trabajar no había conexión entre DT y plantel. La sensación con Rabanal era la misma que con Carlos Compagnucci, otro entrenador que trabajaba muy bien tácticamente, pero en la cancha existía una sensación de fragilidad y de que un golpe asomaba como mortal. Tal cual con Rabanal, que nunca pudo remontar un partido como entrenador de Universitario.