La nueva Argentina de Scaloni: quiénes serán los líderes de la Selección

En su adiós a la Selección Argentina, Lionel Messi hizo evidente que se despedía ese día un líder dentro y fuera de la cancha, al mismo tiempo que dejó en claro el diferencial positivo que tuvo su etapa desde 2021 con la Albiceleste. “Nosotros -lanzó Leo ante un Monumental repleto- éramos un grupo extraordinario y por eso conseguimos todo lo que conseguimos”. Marcó así el camino que se deberá seguir desde lo humano a partir de ahora, en una frase con la simpleza de siempre y al mismo tiempo tan precisa como las definiciones que solía tener frente a un arquero.

Para un equipo que ya no dispondrá entre los once jugadores de esa carta capaz de destrabar cualquier historia, será esencial que todo se haga con extrema seriedad si se quiere seguir compitiendo contra los mejores de la misma manera en que se lo hizo en este inolvidable último lustro. Y entonces deberán aparecer los que tomen el bastón de mando para, entre todos ellos, hacer su aporte y reemplazar a un líder que era único por valores que van mucho más allá de sus inigualables condiciones técnicas.

La Selección Argentina tiene jugadores que no sólo son auténticos cracks sino que cuentan con una personalidad avasallante, valor irrenunciable para poder plantar cara en el más alto nivel. Como pasa en los procesos virtuosos, esos nombres crecieron de a poco y pasaron de un bajísimo perfil a ser piezas vitales del esquema del equipo que llegó a dos finales consecutivas en Mundiales y ganó dos Copas América.

Los (nuevos) referentes de Argentina

Buena parte del poderío de la Scaloneta se apoyó en haber conseguido la base sólida que le faltó en la defensa en años anteriores. Y eso se edificó a partir de un zaguero que, después de un paso no demasiado relevante por Belgrano en el fútbol argentino, saltó a Genoa, después a Atalanta y de ahí a Tottenham para transformarse en uno de los cinco mejores del mundo en su puesto -y, como alguna vez dijo Carlos Bianchi, habría que ver cuáles son los otros cuatro. Cuti Romero, heredero de la cinta de capitán, ganador nato, con quite, juego aéreo en las dos áreas, salida limpia y pases entre líneas que envidia más de uno de los que juegan de mitad de campo hacia adelante, es un defensor central de época que Argentina seguirá necesitando para ser potencia.

Justo detrás del jugador de Atlético de Madrid aparece otra de las columnas del éxito de Argentina con Emiliano Dibu Martínez, quien quedó como segundo capitán del equipo. El hoy arquero de Chelsea fue uno de los primeros grandes responsables del éxito fundacional de la era Scaloni en la Copa América de 2021, con sus atajadas en la definición por penales en la semifinal frente a Colombia. Algo que se ratificó en el glorioso Qatar 2022, también en los remates desde los doce pasos frente a Países Bajos y en la final frente a Francia, que además incluyó en el final del suplementario la épica intervención frente a Randal Kolo Muani.

Los líderes también están desde mitad de campo hacia adelante. En el eje central de la cancha, Enzo Fernández, ahora tercer capitán, tiene para Argentina la importancia que se puede esperar de uno de los mejores volantes del mundo, llegado para esta temporada nada menos que a Manchester City desde Chelsea. El ex-River tuvo su primera gran oportunidad en la Selección Argentina al ingresar desde el banco de suplentes ante México en el Mundial 2022, la tomó del cuello con un golazo que aseguró la victoria y no la soltó más, gracias a una calidad que lo volvió irremplazable. El mismo jugador al que se vio envuelto en lágrimas durante el discurso de despedida de Leo es una de las voces más escuchadas por sus compañeros.

Como para completar el cupo de un líder por línea, también en ataque surge un referente claro en Lautaro Martínez. Más allá de todo lo que genera otro inamovible como Julián Álvarez -que de hecho fue el elegido por Scaloni para ser titular en la final del Mundial-, el Toro impone adentro y afuera esa personalidad que lo llevó a ser el capitán nada menos que del Inter bicampeón de la Serie A en Italia. Dueño de una enorme experiencia para alguien de tan sólo 29 años y autor de goles tan relevantes en el seleccionado como el del 2-1 definitivo en la semifinal de la Copa del Mundo ante Inglaterra y, más atrás, el 1-0 que significó el título ante Colombia en la Copa América, Lautaro es uno de los fundamentales para construir el seleccionado que viene.

Legitimidad del liderazgo en la Selección: todos escuchan a los que juegan bien

“Estaba jugando mal. Me di cuenta de dos cosas fundamentales. Primero, que la recibía solo y al darme vuelta, me la habían quitado. Y segundo, que mis compañeros ya no me tenían confianza para entregarme la pelota. Llegué a casa y le dije a mi mujer: ‘Vieja, esto se acabó’”. Antonio Rattín, inolvidable caudillo de Boca y de Argentina en los años 60, era muy simple a la hora de explicar el final de su carrera. Con un código que sólo pueden comprender cabalmente quienes están dentro del campo de juego, entendió de inmediato que sería imposible ejercer el liderazgo si los que usaban su misma camiseta no confiaban en su capacidad técnica.

Al darwinismo futbolero se lo podrá cuestionar, pero lo que no se puede es negar su existencia. A un compañero con mucho conocimiento se lo escuchará y respetará, pero seguramente ninguna voz suene tan fuerte en el vestuario como la de los que, además de hacer observaciones sobre lo que pasa en un partido, pueden resolver los problemas que se plantean durante los 90 minutos.

Dibu, Cuti, Enzo y el Toro hoy representan un combo ideal para la Scaloneta. Están en su plenitud profesional, con la posibilidad de progresar todavía más, y en la Selección Argentina rinden tanto o quizás más que en sus clubes, que están entre los más importantes del mundo. Ahora que el tiempo se encargó de poner punto final al recorrido de Messi, son los faros en los que se debe mirar un equipo en que el liderazgo, a falta de una estrella única, deberá repartirse entre muchos.

Aunque sea una historia que todavía debe escribirse, cuesta imaginar mejores exponentes para tomar la posta del liderazgo que los que tiene Argentina. Scaloni confía en ellos, que se lo ganaron y se lo ganan cada vez que se ponen la camiseta albiceleste.