Qué le aporta Soulé a Dybala en Roma y por qué lo acerca a la Selección Argentina

En menos de un mes, Matías Soulé vivió dos de los mejores momentos de su prometedora carrera. El 5 de septiembre pasado fue la figura de Roma en la remontada ante Atalanta, con un gol agónico que provocó una ola de elogios en la prensa italiana. El 3 de octubre cumplió otro de sus grandes sueños: debutó con la Selección Argentina en el 7-0 contra Burkina Faso.

Antes y después de esos dos “partidos cumbre”, el marplatense confirmó sus condiciones en la Loba, donde tiene a su lado a Paulo Dybala. Después de renovar su contrato, “la Joya” se consolidó como líder absoluto del equipo dirigido por Gian Piero Gasperini, que está invicto en seis partidos de la Serie A 2026-2027: con madurez y sin lesiones a la vista, es el jugador que marca la diferencia. El “fuera de serie”.

En ese contexto en el que su compatriota absorbe protagonismo, Soulé no necesita demasiado tiempo para dejar su huella. Hábil, desequilibrante y con una visión de juego que le permite tanto asociarse como resolver por su cuenta, tiene recursos para cambiar el ritmo de un partido o definirlo sobre la hora.

Ante Atalanta, primero entregó una asistencia para el empate 1-1 y luego liquidó el partido con una intervención que sintetizó sus virtudes: recibió de Dybala mientras atacaba el espacio libre por derecha, controló, frenó para desacomodar al defensor, amagó para perfilarse hacia su pierna izquierda, con la que sacó un remate al primer palo en el minuto 93. Golazo.

La Gazzetta dello Sport, Corriere dello Sport y Tuttosport destacaron su actuación. De hecho, el diario romano lo eligió como el mejor del juego y definió su gol como un “condensado puro de técnica y personalidad” en apenas 36 minutos.

Desde su llegada a la Roma en 2024, Soulé mostró que puede actuar como mediocampista, mediapunta o extremo izquierdo, y en esta campaña 2026-2027 se integró bien tanto en los encuentros en los que comenzó como titular como en aquellos en los que ingresó desde el banco.

Dybala, el líder que volvió a enamorar a Roma

A punto de cumplir 33 años, Dybala atraviesa un presente que contrasta con las dudas que habían acompañado sus últimas temporadas, marcadas por las lesiones y la falta de continuidad. La diferencia está en la regularidad y en la confianza que recuperó bajo la conducción de Gasperini.

Esa centralidad se refleja en el vínculo con los hinchas. El propio futbolista contribuyó a reforzar ese lazo con una declaración reciente. “Espero terminar mi carrera en Italia”, señaló. “En Roma y con la Roma”, completó. La frase no representa un anuncio definitivo sobre su retiro, pero sí una manifestación explícita de pertenencia.

En un club que busca recuperar protagonismo, Dybala se transformó en el rostro de un equipo que volvió a ilusionar a su gente. Y ahí aparece Soulé como uno de sus mejores socios.

Soulé-Dybala: dos zurdos y un mismo idioma futbolístico

La posibilidad de que ambos argentinos construyan una sociedad desequilibrante ilusiona a los romanos. Soulé y Dybala comparten la zurda, la sensibilidad técnica y la capacidad de encontrar soluciones que otros futbolistas no siempre ven. Sin embargo, sus características también son complementarias.

Dybala puede administrar los tiempos, elegir el pase que rompe una línea y atraer rivales para liberar espacios. Soulé ofrece aceleración, desborde y una cuota de imprevisibilidad que puede desorganizar una defensa.

Ante Atalanta, La Gazzetta dello Sport destacó una “coexistencia mágica” en los minutos finales.

Para Soulé, compartir la cancha con Dybala significa aprender de un jugador que interpreta los tiempos y los movimientos del ataque. Para campeón del mundo en Qatar 2022, la juventud de su compatriota puede ser una alternativa que aporte desborde y reduzca parte de su responsabilidad creativa.

Si logran afianzar la conexión, sus aportes diferenciados pueden enriquecer el funcionamiento colectivo. Soulé puede potenciar a Dybala y, al mismo tiempo, crecer a su lado.

De los lobos marinos de “Mardel” a la Loba romana

Nacido en Mar del Plata y con las categorías formativas de Vélez como trampolín, Soulé se marchó a los 16 años a Italia mediante la figura de la patria potestad, para incorporarse a Juventus, que luego lo cedió a Frosinone.

En la Vecchia Signora, Soulé también compartió equipo con Dybala: de hecho, debutó el 30 de noviembre de 2021 contra Salernitana, en un partido en el cual “la Joya” convirtió un tanto para el 2-0 de Juventus.

En 2024, Soulé llegó a la Roma con la intención de seguir acumulando rodaje. En 2025-2026 explotó sus cualidades: jugó 33 partidos, con 6 goles y 5 asistencias. Desde febrero pasado, sin embargo, estuvo afectado por una molesta pubalgia que lo tuvo un mes fuera de las canchas y le restó protagonismo para el tramo final de la Serie A.

Soulé y sus sueños en celeste y blanco

El 3 de octubre llegó otro hito. Soulé debutó con Argentina y pudo cumplir una aspiración que lo acompañaba desde chico. “Esperé este momento durante mucho tiempo. Es un sueño que tuve desde chico y hoy se hizo realidad. Es un orgullo enorme representar a mi país”, expresó.

Su elección tuvo un componente particular. Por su doble ciudadanía, Italia también se había interesado en él, y Luciano Spalletti quiso convencerlo para que representara a la Azzurra.

Sin embargo, Soulé mantuvo su deseo de seguir vistiendo la camiseta celeste y blanca, con la cual jugó en la Sub 20 –jugó el Mundial de la categoría, en 2023– y la Sub 23 bajo la conducción de Javier Mascherano.

Compartir plantel con Messi –uno de sus ídolos, junto con Diego Maradona– tuvo un significado por demás especial para el jugador de Roma. “Tengo mucha suerte de poder estar justo acá en ese partido. Para todo el mundo es su ídolo. Leo es el héroe de la Selección Argentina”, señaló después de su debut, en la goleada 7-0 contra Burkina Faso, antes de la despedida de “la Pulga” contra Benín.

El desafío siguiente es sostener su influencia en Roma –en una temporada con Serie A y Champions– para estar permanentemente bajo el radar de la Selección. Ya cumplió el sueño de debutar con la celeste y blanca. Ahora, debe ganarse su lugar en las próximas convocatorias de la Scaloneta. La de la era post-Messi.