Corea del Sur y la inquietud de la altitud de Guadalajara

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Aficionados reciben en Guadalajara a la Selección de Corea del Sur para el Mundial (2:02)

De cara a su cuarta Copa del Mundo, el guardameta coreano analiza el reto geográfico de Verde Valle y el peso de respaldar a Son Heung-min como capitán.


Corea del Sur apenas cumple su segundo entrenamiento en Guadalajara y ya empieza a sentir los estragos de la altitud. El guardameta Kim Seung-gyu buscará adaptarse lo antes posible a los 1,560 metros sobre el nivel del mar que presenta la ciudad, pues en las primeras prácticas ya ha notado las repercusiones de las condiciones geográficas.

"En cuanto a la altitud, al principio no lo noté mucho, pero durante los entrenamientos de tiro, balones que creía haber bloqueado acababan entrando al tocar mis manos. El balón viene algo más rápido de lo que esperamos. Queda poco tiempo, pero necesito concentrarme más en el aspecto de los reflejos y agudizarlos", señaló el arquero coreano, quien apunta a ser titular en su cuarta Copa del Mundo.

El conjunto asiático resiente este factor debido a que sus futbolistas compiten habitualmente a nivel del mar. Guadalajara, sede de sus dos primeros compromisos, representa la segunda plaza con mayor elevación de todo el torneo, solo por debajo de la Ciudad de México. Por ello, el cuerpo técnico priorizará que el plantel quede completamente adaptado en las sesiones previas al partido del jueves ante Chequia.

Kim también evaluó las condiciones de las canchas en Verde Valle y no mostró queja alguna sobre las instalaciones del Guadalajara.

"En cuanto al entorno, de todas formas casi no salimos del hotel, así que no hay problema con eso. Dentro del hotel la federación se ha preocupado mucho por nosotros y nos ha creado un ambiente cómodo, así que no hay ningún problema para vivir dentro del hotel. En cuanto al césped, ayer entrené por primera vez y el estado del césped era muy similar al de Japón. El césped es corto y el balón viene rápido, así que el estilo del césped se parece mucho al de Japón. Personalmente me ha resultado mucho más fácil adaptarme", explicó.

A sus 35 años, Kim Seung-gyu disputa su cuarta cita mundialista y abrió la puerta a que esta sea la última de su carrera; un panorama distinto al de la estrella del LAFC, Son Heung-min.

"Heung-min… quizás este no sea su último Mundial, no sé cómo resultará. Pero hemos disputado juntos este cuarto Mundial, y es el jugador que más fuerza me ha dado a mi lado. Antes era más joven, pero ahora carga con el peso más pesado como capitán de cara a este Mundial. Quiero estar a su lado y apoyarle en lo que pueda, para que juntos hagamos de este Mundial el más memorable", sentenció.