El inesperado salto de Nestory Irankunda: de un campo de refugiados al Mundial 2026

Alguna vez un escritor genial pero que detestaba al fútbol afirmó que se trataba apenas de “once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota”. Años después, alguien replicó que esa definición equivalía a reducir El Quijote a una acumulación inteligente de papel y tinta. Más allá de las diferencias que se puedan tener sobre su importancia, lo concreto es que el fútbol puede ir mucho más allá del divertimento que genera para millones alrededor del mundo. Y que en casos como el de Nestory Irankunda, que jugará el Mundial 2026 para Australia, puede ser la puerta a una realidad completamente distinta a la que el destino parecía tenerle deparada.

Es difícil imaginar una circunstancia más difícil para un nacimiento que un campo de refugiados. Los padres de Nestory habían llegado a uno de esos lugares en Tanzania al escapar de Burundi, su país natal, inmerso en una cruenta guerra civil. Allí vio la luz el 9 de febrero de 2006 y pasó sus primeros meses, hasta que llegó el alivio para la familia cuando Australia aceptó su solicitud de ingreso.

El país que recibió a los Irankunda, uno de los más desarrollados del mundo, es una noticia incómoda para aquellos que en diferentes latitudes estigmatizan con una carga negativa a los inmigrantes: de la población en la isla, más del 30% nació fuera de sus fronteras. Es, a la vez, uno de los que ha mostrado en los últimos años un progreso más sostenido en sus resultados en fútbol, al punto de que desde 2006 hasta la fecha jugó todos los Mundiales y superó la fase de grupos en dos de ellos.

La nueva vida en Australia, mucho más que una pelota

La familia se mudó a Perth cuando Nestory tenía apenas tres meses, y luego se instaló en los suburbios de Adelaida, en el sur de Australia. También fueron parte del viaje sus dos hermanos mayores, que resultaron fundamentales en su desarrollo como futbolista. “Ellos fueron mi inspiración, siempre me estimularon para ir más allá. Cuando era chico, los veía jugar y entrenarse y para mí fue un gran aprendizaje”, contó en junio de 2024 en una entrevista al sitio oficial de Bayern Munich. En realidad, el aporte fue todavía más allá.

Cuando Nestory tenía ocho años y su talento saltó a los ojos de un entrenador del club local Parafield Gardens, toda la dinámica familiar tuvo que cambiar. ¿Qué pasó? Por las altas tasas que se pagan en Australia para poder pertenecer a la disciplina de un club, buena parte de los recursos de los Irankunda, que todavía se estaba estableciendo en su nuevo país, apuntaron allí. Y sus hermanos, que según Nestory tenían condiciones para ganarse un lugar en el fútbol profesional, se vieron obligados a resignar sus sueños. El dinero no alcanzaba para todo, y en este punto vale hacerse la pregunta de cuántos grandes jugadores se perdió -y se sigue perdiendo- Australia por situaciones análogas.

La velocidad y la pegada de Irankunda generaron impacto desde los primeros momentos de su carrera. Aunque en esos momentos su posición era muy distinta de la que lo haría trascender. “Jugaba como defensor central, y como soy hincha de Barcelona me gustaban Puyol y Piqué. Era bastante bueno en esa posición y obviamente ni se me ocurría que iba a pasar a jugar como extremo algún día”, revelaría en 2023 en una nota para el sitio de la liga de Australia. Incluso sin aprovechar el potencial que tenía en ataque, por la diferencia que hacía ahí con los chicos de su categoría llamó la atención de clubes con más poderío económico. Y el primer paso hacia una estructura más avanzada llegó a los 12 años.

Un salto demasiado grande para Nestory Irankunda

Su incorporación a los Croatia Raiders, un club semiprofesional de la ciudad, fue apenas el paso previo hasta llegar a Adelaide United, de la liga de primera división del país, ya en 2021. A partir de ahí, todo se dio muy rápido: al año siguiente lo llamaron al seleccionado sub-17 de Australia, el país al que eligió representar sin dudas, a pesar de que también podía ser elegido por Burundi o Tanzania. Y en noviembre de 2023, se dio la consumación del gran sueño: el anuncio de su llegada nada menos que a Bayern Munich.

“Mi meta inmediata es ponerme a prueba a mí mismo y mostrar por qué el club me trajo. Y desde ya, poder jugar un partido en la Bundesliga para este club se sentiría muy bien”, contó Nestory al sitio oficial de Bayern a poco de su llegada.

No pudo ser.

Aunque participó de algunos encuentros con el equipo de reserva del club bávaro y llegó a estar en algún encuentro de la primera división en el banco de suplentes, no pudo disputar ni un minuto con la camiseta roja en torneos oficiales. El destino le tenía deparados otros viajes.

En busca de afianzarse en el Mundial 2026

En enero de 2025 se concretó el préstamo de Irankunda a Grasshopers Zurich, en Suiza. Luego de un buen comienzo con tres pases-gol en cuatro partidos, que le valieron ser elegido el jugador del mes de la liga en febrero, también le costó hacer pie ahí. Consiguió, eso sí, marcar su primer gol en un partido de campeonato de mayores en Europa, con una bella definición por encima del arquero en un 5-0 frente a Yverdon-Sport FC. Pero el equipo a duras penas se salvó del descenso, y al final del torneo partió hacia nuevos rumbos.

Bayern tomó la decisión de vender su pase a Watford, de Inglaterra, aunque sin cortar del todo el lazo: no sólo se quedará con el 50% de una eventual futura venta, sino que incluyó en la transferencia una cláusula de recompra que le permitiría incorporarlo nuevamente. A Nestory le tocó entonces probar suerte en el Championship, la segunda división, una de las ligas más extenuantes y competitivas del mundo.

El australiano busca con su fútbol mejorar la situación de su equipo, que aspira a meterse entre los seis mejores del torneo para así tener chances de ascender a la deseada Premier League. “Somos un equipo joven, con mucha energía y ganas de pelear arriba. Yo lo único que necesito es seguir trabajando y jugar como lo hice en los últimos partidos”, afirmó a fines de febrero, en declaraciones que recogió el sitio del club inglés.

Aunque sus dos goles, los únicos que pudo concretar, se remontan a febrero del año pasado, él mantiene su espíritu en alto y la voluntad intacta de terminar de afianzarse en el difícil camino del fútbol europeo. En el seleccionado también busca su lugar, y con un gol en un amistoso para vencer por 1-0 a Canadá en octubre del año pasado, en el marco de una muy buena actuación, renovó el crédito con el entrenador Tony Popovic. Para él, que hizo un largo camino desde un campo de refugiados en Tanzania, nada parece imposible. Ni siquiera llegar a un Mundial con tan sólo 20 años.