Memo Ochoa: A 17 años de su debut, sin competencia rumbo a su quinto Mundial

LOS ÁNGELES -- México y la Copa del Mundo de Futbol viven un sórdido romance. Jamás estarán juntos, pero nunca vivirán separados.

1.- México es el único país que no ha ganado la Copa del Mundo de todos aquellos que la han organizado en dos ocasiones (1970 y 1986). El resto sí: Brasil (1950, 2014) con cinco títulos; Italia (1934, 1990), con cuatro; Francia (1938, 1998) con dos; y Alemania (en 1974 como Alemania Occidental y en 2006 como la Alemania unificada), con cuatro copas en sus vitrinas.

2.- Su fanaticada es la nación futbolísticamente gitana más nutrida, irreverente, insolente y carnavalesca en sus ediciones (“no la ganamos, pero el desmadre que armamos”). Un promedio de 27 mil mexicanos ha acudido a cada uno de los seis mundiales más recientes. Un fenómeno cuantificado a partir de Francia 1998. Sin embargo, por la vecindad y el número de inmigrantes en Estados Unidos, esa cifra promedio debió ser rebasada exponencialmente en el Mundial de 1994.

3.- Los dos más grandes futbolistas de la historia, tuvieron su advenimiento absoluto a la consagración en México: Pelé en 1970 y Maradona en 1986. Ahí, en el Estadio Azteca, asentaron el Olimpo de sus trayectorias.

4.- En cada aficionado hay un nicho vacío para esa Copa del Mundo que tal vez nunca se llene, pero, por lo pronto, México llegaría a ser en Catar 2022, el primer país en consolidar a tres figuras vivientes con cinco asistencias a copas del mundo: Antonio Carbajal, Rafa Márquez, y seguramente Guillermo Ochoa. Podría haber un cuarto: Andrés Guardado, cuyo físico, sin embargo, parece ya claudicar.

Sólo hay otros dos jugadores en el mundo con ese estatus de longevidad competitiva: el alemán Lothar Matthaus y el italiano Gianluigi Buffon. En Catar 2022 podrían agregarse a esta legión de pentamundialistas el portugués Cristiano Ronaldo y el argentino Lionel Messi.

¿Llegará el portero americanista a esa cofradía de los eternos luego de asistir a los mundiales de Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018? Sin duda. En julio cumplirá 36 años. Y no hay en el horizonte quién le pueda arrebatar el privilegio de ser titular en la Selección Mexicana.

Este lunes 15 de febrero cumple 17 años de su debut con las Águilas del América. El técnico holandés Leo Beenhakker lo apadrinó ante Monterrey. Una lesión de Adolfo Ríos abrió la puerta. Antes de sumarse a las filas del Ajaccio de Francia, ‘Paco Memo’ dejó una marca de 239 partidos como titular. Se reintegró el 9 de agosto de 2019

La titularidad en el Tri la ha disputado recientemente con dos arqueros que han sido sus escoltas en las convocatorias de Selección Mexicana, y que ven eclipsadas sus posibilidades conforme pasa el tiempo. Guillermo Ochoa llegaría de 37 años al Mundial de Catar (diciembre 2022), mientras que Alfredo Talavera acumularía 40 años, y José de Jesús Corona, cumpliría 43 sólo dos meses después de que arrancara la competencia.

¿Alguna amenaza más que pudiera impedir que Ochoa irrumpiera en su quinto mundial? Muy complicado. La irregularidad marca a los otros aspirantes, como Hugo González (30 años), Rodolfo Cota (33), y Jonathan Orozco (34 años).

¿Y entre los jóvenes? Prospectos, muchos, pero candidatos, ninguno. Carlos Acevedo es luz y sombra en un mismo partido; Raúl Gudiño va en un juego de lo sublime, a lo ridículo en el siguiente; Sebastián Jurado sigue a la sombra de Jesús Corona, y esa misma inconsistencia persigue a Luis Malagón. Otro veterano medianamente confiable es Óscar Jiménez, quien languidece en la banca del mismo América.

Los más recientes técnicos del Tri, no tienen dudas sobre el aporte de Guillermo Ochoa. Para Miguel Herrera era fundamental; Juan Carlos Osorio sólo lo sacrificaba en aras de sus peculiares rotaciones, mientras que Gerardo Martino, sólo espera que no aparezca una lesión que le prive de sus servicios hasta Catar 2022.

Puesto así, parecería que Guillermo Ochoa es propietario de la portería del Tri, porque no hay más, porque se ha secado esa tierra, alguna vez fértil, para formar buenos arqueros mexicanos.

No necesariamente es así. No es, el arquero americanista, en tiempos de vacas flacas, la única vaca saludable.

Para los diferentes entrenadores, Guillermo Ochoa aporta más que la seguridad primordial e indispensable en el arco. Representa voz de mando y autoridad en el vestidor, y sus entrenadores lo ven como un grito que aporta serenidad en momentos difíciles. Tiene ascendencia sobre sus compañeros, y su propia veteranía le permite ejercer influencia en el grupo.

Ciertamente no es el arquero perfecto. Sus entrenadores le han exigido que desarrolle habilidad para jugar mejor con los pies, una cualidad imprescindible en los arqueros en el futbol actual.

Su Talón de Aquiles, sin embargo, despierta estertores de intranquilidad. Sus inseguras salidas en balones elevados, a veces terminan en la red o por lo menos con un soponcio para sus compañeros y cuerpo técnico.

Suple eso con sus notables reflejos, intuición, experiencia, instinto, para salir bien librado en el mano a mano con el atacante.

Incluso la memorable atajada que realiza a un cabezazo de Neymar en el Mundial de Brasil, llegó a ser comparada con el lance legendario de Gordon Banks a un cabezazo de Pelé en el Mundial de 1970.

Por lo pronto, el arquero americanista se concentra en estar en la lista final rumbo a Catar 2022. “Mi sueño y mi intención es alargar mi carrera deportiva, porque muchas veces llegas a una edad en donde la gente dice ‘ya estoy de salida, ya hice lo que tenía que hacer’, y no me quiero quedar en esa parte de conformismo, quiero dar más, físicamente me ha ido bien, entonces mi intención es jugar cinco o seis años más”, dijo Guillermo Ochoa en entrevista con W Radio.

“También llega un momento de poner fin a la carrera con la Selección Mexicana, y tratar de darle oportunidad a los jóvenes que es algo que hace falta ahora. Mi idea es jugar de aquí al Mundial de Catar, porque tengo muchas ganas de dar ese paso que no hemos podido dar, de hacer historia (jugar el Quinto Partido), de llegar lo más lejos posible, y yo creo que ahí sería mi punto final”, subrayó el arquero de las Águilas en esa misma entrevista.

Acercándose a esa posibilidad de acudir a su quinto mundial, a los 37 años, nadie podría negarle seguir soñando con la Copa del Mundo 2026.

Total, si el italiano Gianluigi Buffón está listo para ser el primer jugador en activo en asistir a un sexto mundial en Catar 2022, con casi 45 años de edad, ¿por qué no intentarlo Guillermo Ochoa en el Mundial 2026?