MONTERREY -- "Tuca, el breve" se presentó a la conferencia de prensa en el Estadio Universitario de Nuevo León y en dos frases ironizó acerca del partido en una atípica presentación del técnico, quien solo dijo que "Tigres puso futbol y Monterrey goles" y añadió que "la vuelta está difícil, pero no imposible".
Parece sencillo ponerlo en pocas palabras y de esa manera, pero debe tener para el Tuca una lección directa de como manejar la contra en el futbol ante la inoperancia del ataque felino.
Javier Aquino jugó para el "Atletico JA", se deleitó con sus gambetas, destrozó la cintura de Ayoví primero y de Castillo después, apiló rivales, puso de pie a la tribuna y solo una vez centró bien a la cabeza de Ayala. Y así podríamos encontrar reproches en casi todos los jugadores de Tigres que pretendieron atacar la zona defensiva de Rayados.
En el futbol, el dominio -como el que tuvo Tigres en casa- se debe cambiar por goles y así construir resultados a favor, pero los del Tuca fracasaron en la contundencia y evidenciaron que un rival que aprovecha bien los espacios termina por ser letal como lo fue Monterrey ante su eterno enemigo de patio en este primer partido de liguilla.
Es verdad que Monterrey "supo sufrir, supo anotar y supo correr" como lo indicó su técnico al final del partido, pero ademas tuvo orden y un plan de juego bien desarrollado desde la idea de cuidar el fondo y buscar el resultado.
Comenzó el segundo tiempo el Turco cambiando a Ayoví por Castillo para neutralizar la presencia de Aquino y solo después de 25 minutos el Gringo le encontró la vuelta al trabajo. Después era muy importante en la jugada del tercer gol en donde se hizo un traje de luces y le dio un balón que definió Funes Mori como grande en un giro torero ante otro desacierto de Nahuel.
No tuvo un buen partido Cardona, pero influyó en jugadas puntuales que marcaron el desequilibrio del resultado, mientras que Dorlan Pabón sigue demostrando en la distancia lo injusto que es Pekerman por no tenerlo en el radar de sus delanteros para La Copa America o la eliminatoria.
Con ellos, el impresionante trabajo de Gargano en la mitad con Sánchez y el atino goleador de Funes Mori cuando se llama a lista un delantero. Lo demás de Rayados fue cierre de espacios y un peligroso reverso muy cerca de Jonathan que de paso ahogó tres gritos de gol que pudieron escribir una historia diferente del partido.
Pero eso es el futbol. Un deporte que ahora se estudia más de la cuenta y que termina por definirlo un detalle.
Monterrey pudo haber liquidado antes en un ya tradicional "regalo" de Nahuel Guzmán quien sigue convencido que es buen arquero líbero y cada vez demuestra más inmadurez y más errores en ese oficio. Desde la mitad del campo falló Cardona por centímetros en una jugada que hubiera costado demasiado por las "instaladas locuras" de Nahuel.
En síntesis un partido trepidante con un marco delicioso, un público ferviente, una afición entregada, una cancha sin reproches y una fiesta que parecía montada para el triunfo del local y que terminó por ser una incomoda salida del estadio para los seguidores felinos.
La vuelta está a solo dos días largos en casa de Rayados con unos seguidores que no querrán ser menos que sus rivales y con el viento en la camisa de un triunfazo como visitante en la ida. A eso sumemos el gol diferencia primero y la posición en la tabla después para ver a Monterrey mas cerca del objetivo, aunque como dijo Tuca, la tarea no es imposible.
Hoy, creo yo, la responsabilidad no fue del técnico. Volumen ofensivo hubo y mucho... los que fallaron fueron los delanteros.
