¿Qué fue de Pablo Aguilar, ex de Cruz Azul y América?

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Pablo Aguilar es auxiliar técnico de Sportivo Luqueño en la liga de Paraguay; recuerda con cariño a La Máquina y a las Águilas con los que fue campeón


Desde Paraguay, donde ejerce ya de auxiliar técnico en Sportivo Luqueño, el exdefensa Pablo Aguilar confiesa que extraña mucho jugar los clásicos América vs Cruz Azul; asegura que a ambos equipos les tiene el mismo cariño, ya que con uno y otro fue campeón en el futbol mexicano.

“Son hermosos los clásicos. Esos partidos son los que uno no olvida, por todo lo que vives, por todo lo que vive también la afición; por el antes, el durante y el después. Para esos juegos como que siempre se preparaba uno muy diferente; como que el ambiente es diferente, te da un plus más”, dice Pablo Aguilar en entrevista para ESPN.

“Uno se prepara con el famoso ‘con más ganas’. Uno vive con pasión esos partidos. No digo que los otros juegos no, pero siempre los clásicos tienen el saborcito especial. Sabes que la gente va a estar ahí metida, atenta en todo momento y, entonces, uno tiene que estar mejor psicológicamente y también en lo físico. Se cuida hasta el mínimo detalle, hasta lo que comes. Siempre fueron emocionantes; eso es lo que extraño mucho ahora mismo”, indicó.

Aguilar jugó clásicos por ambos bandos. En 2014 lo fichó el América y cuatro años después salió, tras ser castigado por aquel intento de agresión al silbante Fernando Fernández que le generó severo castigo. Cruz Azul lo contrató en 2018, apoyado por Ricardo Peláez, entonces director deportivo de la Máquina. Asegura que les tiene la misma estima, al igual que a los otros clubes donde también jugó en México.

“Les tengo un cariño enorme a todas las instituciones que me abrieron sus puertas. San Luis me dio la primera oportunidad en México (2009) y después Xolos de Tijuana (2012). Y todo surge por el trato que te da la gente del staff, los aficionados, la gente afuera. En todos lados me pasó lo mismo. La gente siempre me trató de maravilla”, agrega Aguilar, de 38 años.

Luego reconoció que cuando llegó a Cruz Azul le “costó un poquito” ser aceptado por la afición, por su pasado americanista. “Recuerdo muy bien que yo le dije a mi señora: ‘sé que muchos no van a estar de acuerdo con mi contratación; hay muchos que me van a estar odiando; pero con cariño, esfuerzo y trabajo revertiré todo ese… no sé si odio, esa no aceptación. Voy a cambiar eso’, decía yo”, mencionó.

“Gracias a Dios, todo salió bastante bien. Desde el principio que me puse la camiseta de Cruz Azul también lo hice con mucho respeto, con mucho sacrificio. Se consiguieron cosas importantes y hasta ahora la gente me muestra ese cariño que se queda marcado. Sinceramente, por más que pasen los años sigo recordando eso; eso no tiene precio”, comentó.

La suspensión, una mancha en su carrera

Pablo Aguilar afirma que el problema con el árbitro Fernando Fernández es lo peor que le pasó en el futbol. “Es una mancha en mi carrera”. El hecho ocurrió en 2017, luego que Xolos eliminó a las Águilas en la Copa MX.

La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol le dio un año de castigo, pero al no estar de acuerdo apeló ante el TAS, organismo que le redujo la sanción a 10 juegos y una multa económica.

“Nunca había reaccionado así. Nunca había hecho esas cosas ni en mi país ni en otros lados. Podría decir que es lo más triste que me pasó como futbolista, aparte de los títulos que perdí. También tuve una dura lesión en un partido de Concacaf, pero voy más por la mancha que dejé. Uno siempre quiere ser ejemplo para los jóvenes, salir siempre de la mejor manera. Mi reacción y mi actuar no fueron lo adecuado”, dijo.

Le da la razón a Jaime Ordiales

Pablo Aguilar cuenta que después de título conseguido en Guardianes 2021 la idea era seguir en Cruz Azul, pero no fue así. Juan Reinoso continuaba en la dirección técnica y Jaime Ordiales, directivo de La Máquina, le tocaba hacer cambios en el plantel, de cara al siguiente torneo.

“Por una parte, se entiende porque hubo muchos cambios en ese momento. Llegó gente nueva. El director deportivo (Ordiales) ya estaba, pero no aparecía, y para el siguiente torneo quería meter mano también en la conformación del equipo, y eso es normal. Tal vez me quedé con la espina clavada, de querer seguir; pero se entiende, porque es importante también que uno se rodee de gente de su confianza, de gente que piense que es importante para su proyecto”, comentó.