ITALIA -- Christian Eriksen narró cómo ha vivido la cuarentena desde que llegó al Inter de Milán, donde confesó entrenar en un sótano de las instalaciones del equipo italiano y calificó como “pesadilla personal” su arribo a Italia.
“He estado corriendo por el sótano del estacionamiento y calculé que podía correr 35 metros, luego tenía que girar y correr 35 metros hacia atrás”, dijo para el Daily Mail y les confesó que ha vivido en la casa club del equipo debido a que no encontró residencia, pues apenas llegó al Inter en enero procedente del Tottenham.
Incluso, pensó en pedir asilo a algunos de sus compañeros, pero no lo hizo debido a la cuarentena que viven en Europa y porque sus coequiperos tienen familias a las que deben cuidar.
“Pensé en hablar con Romelu Lukaku y Ashley Young, pero ya tenían familias que cuidar, y 14 días durmiendo en el sofá de alguien es demasiado tiempo. Al final, terminé quedándome en las instalaciones del club con un chef y cinco miembros del personal que optaron por ponerse en cuarentena para proteger a sus familias”, dijo para The Sun.
Por si fuera poco, Eriksen tuvo un capítulo amargo con la policía de la ciudad, quien lo detuvo por salir de compras a un supermercado, por lo que tuvo que explicar “en mi italiano bastante malo a dónde iba y por qué estaba fuera de la casa”.
