<
>

Wilber Pérez mezcla sabores en la cocina para el negocio que alterna con el fútbol

Wilber Pérez tiene un gusto peculiar en la cocina y se ha vuelto un trabajo alterno al futbol

GUATEMALA -- Hablar de Wilber Mauricio Pérez es referirse a goles en la Liga Nacional de Fútbol con los clubes de Municipal, Cobán Imperial, Guastatoya, Sanarate y ahora para el Apertura 2020 lo buscará con Xelajú MC. Sin embargo, ‘El Bebote’ tiene un gusto particular por la cocina y la preparación de helados, que durante varios entrenamientos ha vendido con sus compañeros de equipo.

Un proyecto que inició en Guastatoya, El Progreso, y que junto a su familia y un amigo desea convertirlo en un empresa registrada. “La idea de hacer helados surgió en Guastatoya. Me gusta mucho la cocina y el aguacate, por lo que ante el calor de allá inventé un helado de aguacate. Luego trabajé con los sabores de zanahoria, coco y fresa por lo que invité a Gerardo Arias para que probara los primeros helados”, comenta Wilber Pérez en entrevista con ESPN Digital.

Fue así como el delantero nacional comenzó a llevar su hielera con helados para vender con sus compañeros del equipo al finalizar los entrenamientos. “Comencé llevando 10 helados y se vendieron todos, por lo aumenté la cantidad hasta que llegué a vender 45 helados después de los entrenamientos. Con mi esposa comenzamos a diseñar una carrera de helados, a imprimir el logotipo en el vaso, agregamos una paleta y pensamos en la marca”, explica Wilber Pérez.

Según expresa Wilber Pérez, el helado es cremoso a base de leche, sin nada de agua. Entre los sabores que ha creado se encuentran: el aguacatón (aguacate), el costeño (coco), el burgués (fresa), el bunny (zanahoria), el chapín (elote) y el príncipe (banano con cardamomo).

Ya con los sabores creados, Wilber Pérez pasó al equipo de Sanarate, siempre en la calurosa localidad de El Progreso, por lo que continuó con la venta de su producto en el estadio y en el mercado del pueblo. “Personalmente iba a ofrecer los helados al mercado para dar a conocer la marca. Llevaba mi hielera con 50 helados y los iba ofreciendo por todo el pueblo. La verdad me gusta la fabricación de helados y darle a conocer algo diferente a la gente”.

Tras un mes de interacción con el público de Sanarate, la demanda aumentó y Wilber Pérez ubicó en su casa a una persona encargada del negocio, mientras cumplía con los entrenamientos y partidos del equipo.

Tras su aventura en Kosovo, Wilber Pérez retornó a jugar a Guatemala con el Deportivo Malacateco en la zona fronteriza con México. Situación que no desaprovechó para continuar con su distribución de helados. “En Malacatán también seguí con la venta de helados. Llegaba mucha gente a comprar a mi casa, pero por la pandemia no pude seguir al salir del equipo”.

Durante el proyecto, Wilber Pérez utilizó el nombre de “El Faraón” para identificar sus helados, sin embargo, ahora trabaja en conjunto con una persona allegada para pulir detalles y lanzar al mercado guatemalteco su marca de helados.