El alemán ha confesado que “el vestuario del Madrid se convirtió en una pesadilla” tras el desencuentro entre Mourinho y Casillas en 2011.
El exfutbolista alemán Sami Khedira ha confesado que “el vestuario del Real Madrid se convirtió en una pesadilla” tras el desencuentro entre José Mourinho e Iker Casillas en el año 2011, cuando ambos eran entrenador y capitán del conjunto blanco.
La llamada de Casillas a Xavi Hernández para frenar la tensión entre los jugadores del Madrid y el Barcelona en los Clásicos de aquella época fue uno de los detonantes que empezaron a fracturar la relación entre el portero merengue y el entrenador portugués.
Khedira, que ha regresado al Madrid este verano para ser parte del cuerpo técnico de Mourinho, lo recuerda así en el documental de Netflix sobre el entrenador portugués: "Casillas era una leyenda del Real Madrid, querido por los aficionados. Mourinho le sentó y no le dirigía la palabra, hablaba mal de él en los medios... El vestuario se convirtió en una pesadilla. Después de eso se rompió la relación entre José y muchos jugadores como Cristiano Ronaldo y los españoles. Y esos jugadores eran muy importantes para el ambiente del vestuario, que se envenenó".
Casillas, que era por entonces capitán tanto del Real Madrid como de la selección, dio también su versión sobre lo sucedido: "Esa situación era complicada porque tú eras capitán del Real Madrid y capitán de la Selección Española. Te enfrentabas a compañeros que eran tus enemigos en el campo de fútbol, pero luego eran tus compañeros en la Selección. A mí no me gustó ver eso y se lo dije al míster".
Por su parte, Mourinho admite en el documental que la relación con Casillas empezó mal desde el principio.
"Lo primero que Casillas me dijo fue: 'vengo a pedir más vacaciones para los jugadores de la Selección'. En la segunda me pidió que retrasara los entrenamientos una hora porque a la hora que yo quería iniciar la sesión había mucho tráfico en Madrid. En la tercera me dijo que no querían ir al hotel, que preferían verse el día del partido e ir directamente al estadio”, relata Mourinho para después añadir: "Me di cuenta de que estaban consentidos”.
Ahora, en su segunda etapa en el banquillo merengue Mourinho se enfrenta a una situación similar, con un vestuario que arrastra problemas desde las últimas temporadas y un equipo que se ha visto superado por el Barça en los últimos años. Y con Sami Khedira en su staff técnico.
