Lamine Yamal se acercó a Lionel Messi después de la final del Mundial 2026. España acababa de consagrarse campeona ante Argentina y, en medio de los festejos, ambos protagonizaron uno de los abrazos más simbólicos de la Copa del Mundo. Ahora, el delantero del Barcelona reveló qué le dijo al argentino en ese momento.
“Le di las gracias por todo lo que ha dado al fútbol. No hago las cosas por quedar bien en la foto, eso venía de dentro”, contó Yamal en una entrevista con The Guardian.
“Yo siempre he pensado que Messi ha sido el mejor, antes de ganar el Mundial, antes de ganar la Copa América, cuando las cosas parecía que no iban tan bien pero era el mejor sin dudas”, agregó.
El gesto ocurrió después de que España derrotara 1-0 a Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en una final que enfrentó a dos generaciones del fútbol: Messi, de 39 años, disputando probablemente su último Mundial, y Yamal, de apenas 19, convertido ya en una de las grandes figuras del fútbol mundial.
El abrazo adquirió todavía mayor significado por la historia que une a ambos. Cuando Yamal era apenas un bebé, Messi coincidió con él y su madre durante una sesión fotográfica para un calendario solidario. Aquella imagen permaneció durante años fuera del foco público y terminó convirtiéndose en una de las fotografías más famosas relacionadas con el joven futbolista.
Años después, los dos volvieron a encontrarse, pero esta vez en el escenario más importante del fútbol. Yamal, campeón del mundo con España, terminó frente a Messi, campeón mundial en Qatar 2022 y capitán de Argentina en su última participación en una Copa del Mundo.
Para el atacante del Barcelona, sin embargo, el momento no estuvo pensado para las cámaras.
“Eso venía de dentro”, insistió al explicar por qué decidió agradecerle personalmente a Messi.
“Quería ser Lamine”
Yamal también explicó en la entrevista por qué durante mucho tiempo quiso mantener aquella fotografía de su infancia alejada de la exposición pública.
El joven español sabía que la imagen podía alimentar las comparaciones con Messi, algo que no quería que definiera su carrera.
“Yo quería ser Lamine, no quería ser Messi”, explicó.
Su intención, desde el comienzo, fue construir su propia historia y llegar tan lejos como pudiera con su identidad. Y, en la noche del 19 de julio de 2026, terminó compartiendo una escena que parecía escrita para cerrar un círculo: el niño que alguna vez apareció junto a Messi terminó abrazándolo después de ganar un Mundial frente a él.
Pero después del partido no hubo una larga conversación ni un discurso preparado. Hubo un abrazo y un agradecimiento.
Yamal ya había conseguido la Copa del Mundo. Lo que quiso hacer después fue darle las gracias a quien, según sus propias palabras, tanto le dio al fútbol y al club de sus amores, el Barcelona.
