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Los contratos de los futbolistas, otro lío en puerta

BARCELONA -- A dos meses y una semana para llegarse al 30 de junio, fecha que marca el final de la temporada, los clubes se enfrentan a un escenario que viene a sumar preocupación a un escenario dramático por sí mismo debido a la pandemia del coronavirus: ¿qué pasará con los futbolistas que acaban contrato?

Establecido que el curso deberá ir más allá de ese 30 de junio empieza a entenderse urgente la necesidad de solucionar un asunto en el que trabajan todos los estamentos del fútbol y que mantiene en vilo a multitud de jugadores, que a partir del primero de julio, oficialmente, ya no deberían pertenecer al equipo del que hoy por hoy forman parte.

La solución no se adivina sencilla y existen opiniones encontradas entre abogados especializados y que se dividen entre quienes estiman que, por decreto y amparándose tanto en “el espíritu del contrato” como en la situación de excepcionalidad que provocará un acuerdo global, entienden que la permanencia de esos jugadores se extenderá hasta el nuevo final del curso y los que advierten que “legalmente no se puede obligar a un futbolista a seguir en el club actual tras el 30 de junio si es entonces cuando se especifica que acaba contrato”.

Pero, ¿cómo se toma la situación un jugador que el próximo ejercicio ya sabe que cambiará de club? Se supone que la FIFA, y la UEFA en el caso europeo, impondría una extensión hasta el último día real de la temporada… Pero, en ese caso, con un riesgo de lesión, ¿puede un jugador afectado negarse a seguir?

Parece, de entrada, claro, que llegado un caso a juicio, una sentencia debería favorecer al deportista y es por ello que el ánimo de los organismos, FIFA, UEFA, ECA y distintas ligas y clubs, es alcanzar un acuerdo global para no sufrir esa tesitura y evitar, también, que un club determinado quedase desmantelado el primero de julio, con la temporada en marcha.

¿Un ejemplo? En el Espanyol, sin ir más lejos acaban contrato hasta ocho futbolistas a final de curso y en el peor de los escenarios podría verse abocado a pelear por la salvación en pleno mes de julio en unas condiciones muy desfavorables.

“Es una cuestión que se está tratando en distintos fórums sobre derecho de fútbol y la respuesta es bastante clara: los contratos se van a prorrogar de manera automática porque el espíritu del contrato cuando se firma a un jugador es por la temporada” explicó a ESPN Deportes un abogado especialista en derecho del deporte que prefirió mantener el anonimato y que confirmó que la FIFA “ya emitió un comunicado en el que instaba a clubs y Ligas a adoptar un sistema por el que de mutuo acuerdo, en este escenario de aplazamiento de las competiciones, se prorrogasen los contratos”.

Menos optimista, en este sentido, se manifestó, abiertamente, Daniel Cravo, abogado experto en derecho deportivo y quien durante una conferencia organizada por el Instituto Superior de Derecho y Economía advirtió que ni los clubs ni la FIFA pueden extender “unilateralmente” los contratos de los jugadores más allá del 30 de junio.

En su opinión aparecerá un “número significativo” de disputas entre futbolistas y clubs, “y será difícil encontrar acuerdos” sostuvo Cravo, dejando claro que, de entrada, “no se puede, legalmente, obligar a un deportista a permanecer en el club más allá del final de contrato que se ha firmado”, entendiendo la necesidad de negociar con la mayor predisposición de todas las partes para alcanzar acuerdos válidos.

Sin embargo, según la fuente consultada, el escenario será más claro. “El 14 de abril la FIFA ya sugirió a través de su página web a las Ligas y a los clubs que los contratos queden automáticamente prorrogados porque el espíritu del contrato de trabajo de un jugador profesional es por temporadas” resolvió. “Desde un punto de vista de derecho del fútbol y hasta laboral no cabe duda que estos contratos quedarán prorrogados”.

“Y eso”, avisó en una polémica que aún no ha aparecido pero, sostiene, se catapultará al plano, “sin que el jugador tenga derecho a cobrar más dinero porque su trabajo, lo firmado, es por una temporada. Si por la causa que sea se ha tenido que alargar la temporada va a tener derecho solo a cobrar lo establecido, no más”.

“La FIFA ya ha advertido que pondrá todos los mecanismos legales oportunos para modificar su normativa y adaptarse a este escenario en verano e incluso invierno” sentenció, resumiendo que, al final, “lo que diga FIFA, con el consenso de la ECA, será lo que se lleve a cabo, digan lo que digan. Son los que van a decidir el camino a tomar”.

De momento, sin embargo, a dos meses del 30 de junio no existe una solución definitiva y mientras las Ligas, con el apoyo implícito de la UEFA, trabajan en el regreso al trabajo de los clubs durante el mes de mayo para forzar ese final de temporada entre junio y julio, el asunto de los contratos, que no es menor, sigue sin tener un acuerdo.