El Atlético de Madrid ha recibido ocho goles en cinco partidos en el arranque de LaLiga y la Champions League
“Fueron dos este miércoles, tres en Bilbao, uno en Sevilla, dos con el Villarreal…“, enumeró Diego Simeone, el entrenador del Atlético de Madrid, sobre los goles en contra de su equipo, que surca el inicio de la competición en alerta defensiva, ocupado en una seguridad indispensable, mientras presenta su inicio con más tantos recibidos de toda su era en el club.
“Nos están haciendo muchos goles, evidentemente”, enfocó después del 2-1 con el Liverpool, la segunda derrota seguida; primero en la entrevista individual en ‘Movistar’ y después en la rueda de prensa en Anfield, cuando insistió en la misma lectura que apunta a los problemas atrás, puestos en evidencia en este inicio de curso, entre errores individuales y desajustes colectivos.
Son ocho goles en contra en cinco partidos. Es 1.6 de media por encuentro, inconcebible no solo en otro tiempo, cuando su firmeza defensiva despertó elogios a lo ancho y largo de toda Europa, sino también en los años más recientes, cuando la evolución del juego hacia el ataque, como ahora, implicó más exposición defensiva del conjunto rojiblanco. Su proposición es visible desde la salida de balón jugada, sin un solo pelotazo. Toque a toque. Es una idea implantada hace cursos.
“Por momentos salió bien, por momentos salió mal. Nos recuperaron la pelota en el gol del 1-1, que pudimos haberlo resuelto mejor. Esto nos sirve para ir creciendo. Necesitamos trabajar. No hay otro camino. El equipo necesita ajustar detalles importantes. Son muchos goles en contra, así que tenemos que ajustar la parte defensiva, porque está claro que no estamos defendiendo como tenemos que defender”, proclamó el técnico tras el 2-1.
En ninguna de sus quince temporadas anteriores al frente del equipo, una cuando llegó mediado el curso 2011-12 y las catorce siguientes desde el principio hasta el final, su equipo presentó una media tan inquietante en su defensa en sus primeros cinco partidos.
Ni en 2025-26, con siete goles en contra, apenas uno menos que ahora; ni en 2024-25, con solo dos; ni en 2023-24, con cinco; ni en 2022-23, con cuatro; ni en 2021-22, con cuatro; ni en 2020-21, con cinco; ni en 2019-20, con siete; ni en 2018-19, con seis; ni en 2017-18, con tres; ni en 2016-17, con uno; ni en 2015-16, con uno; ni en 2014-15, con tres; ni en 2013-14, con otros tres; ni en 2012-13, con cuatro; ni en 2011-12, cuando debutó en enero de 2012 y empezó sin un solo tanto en contra en los primeros cinco duelos oficiales.
Con los matices que conlleva, al quedar todo lo que queda por delante en este ejercicio, tampoco hay ninguna campaña que presente una media más alta de goles en contra en la era Simeone: el 1.6 de ahora supera a todas y cada una de las anteriores al completo, con el 1.39 de la pasada campaña como el peor dato, al recibir 85 tantos en 61 encuentros, aunque llegó a la final de la Copa del Rey y a las semifinales de la Champions League.
El resto van desde el 1.29 de promedio de 2023-24 (sus dos campañas con más goles en contra son las dos más recientes, sin contar la actual) hasta el 0.54 de 2015–16, pasando por el 1.01 de 2024-25; el 0.93 de 2022-23; el 1.11 de 2021-22; el 0.77 de 2020-21; el 0.8 de 2019-20; el 0.86 de 2018-19; el 0.61 de 2017-18; el 0.77 de 2016-17; el 0.76 de 2014-15; el 0.72 de 2013-14 y el 0.76 2012-13.
Ya sea con cinco o con cuatro atrás, dependiendo de la situación y del partido, Simeone empezó la Liga con la defensa formada por Carlos Martín, Jorge Domínguez, Robin Le Normand, David Hancko y Dani Martínez, cuando apostó por los jugadores que más ritmo tenían de la pretemporada, en el triunfo por 2-0 ante el Málaga.
Después, cambió en los lados ante el Villarreal (2-2): Giuliano Simeone, Marc Pubill, Robin Le Normand, David Hancko y Alejandro Grimaldo, que, con la entrada de Marcos Llorente, el paso al medio de Pubill y la baja por sanción de Le Normand, fueron casi los mismos que iniciaron una semana después en el triunfo por 1-3 ante el Sevilla en LaLiga y luego en la derrota por 3-0 contra el Athletic Club en San Mamés.
En Anfield, Simeone ya incluyó a Cristian ‘Cuti’ Romero, cuya titularidad parece indiscutible de aquí hacia adelante. Este miércoles terminó desfondado, tras formar en la zaga con Marc Pubill, David Hancko y Giuliano Simeone. El central argentino no fue nada contundente en el primer gol del Liverpool, pero rindió bien en el resto de los lances. “Me gustó su partido, correcto, fuerte, con jerarquía y demostró capacidad para poder resolver situaciones individuales”, valoró el técnico.
