El Barcelona cierra el mercado de invierno sin cambios

play
El Barcelona le ganó al Alavés y se acerca al Real Madrid en LaLiga (3:10)

Flick rechazó una salida de Eric al Girona y Ansu Fati no quiso irse cedido... Así que el Barça no pudo hacer espacio en su plantilla y cierra el mercado sin cambios


El Barcelona cerrará el mercado de invierno sin cambios en su plantilla y con la única variación respecto a la que comenzó el curso de la incorporación de Wojciech Szczesny a comienzos del mes de octubre para ocupar la plaza del lesionado Ter Stegen. Será la segunda ocasión en cuatro temporadas bajo la presidencia de Joan Laporta que el club azulgrana no se refuerza en este mercado.

A pesar de las especulaciones respecto a las posibles salidas de Ansu Fati, Andreas Christensen y/o Eric García, que habrían abierto la puerta a posibles refuerzos con el nombre de Marcus Rashford en el primer plano, el Barça acabó por mantener intocable el vestuario, rechazando Hansi Flick la marcha de Èric al Girona y negándose a aceptar una cesión Ansu Fati, a pesar de ser una evidencia que es la última opción que maneja el entrenador.

Hace un año, en enero de 2024, el Barça inscribió a Vitor Roque, fichado en julio de 2023 al Athletico Paranaense y cuyo impacto en el equipo que entrenaba Xavi fue casi nulo... Hasta ser cedido esta temporada al Betis y no contemplándose su regreso para confirmar el fiasco de la operación.

Tampoco hubo incorporaciones en enero de 2023, una temporada en que el Barça, con Xavi al frente, conquistó el título de Liga y que solamente utilizó ese mercado de invierno para dar salida a Depay con destino al Atlético Madrid, a Bellerín hacia el Sporting de Portugal y a Piqué, que se retiró. Sí utilizó, palancas mediante, el club azulgrana el mercado de 2022, con la llegada de Ferran Torres, Aubameyang, Adama Traoré y Dani Alves de una tacada... Primeras operaciones en la segunda presidencia de Joan Laporta y en un periodo de fichajes que históricamente ha tenido pocas luces y muchas más sombras en el club, con pocas incorporaciones de gran rendimiento, léase Edgar Davids en 2004, y bastantes más fracasos sonados, acaso personalizado principalmente en Philippe Coutinho, aterrizado en 2018.

Instaurado oficialmente durante la temporada 1994-95, el Barça estrenó esta ventana de fichajes con la incorporación de José Mari, mediocampista por quien pagó un millón de euros al Osasuna y que al acabar el curso, sin haber ofrecido nada destacable al equipo dirigido por Johan Cruyff se marchó al Betis.

Antes de esa oficialidad que impuso plazos determinados para los mercados de traspasos entre clubs, el Barça, en 1980, protagonizó la cara y la cruz en cuanto a fichajes a mitad de temporada. En enero de aquel año llegó desde el Vasco da Gama un contrastado y excelso goleador brasileño llamado Roberto Dinamita... Que dos meses y dos goles después hizo el camino de vuelta hacia Río de Janeiro para convertirse en leyenda del club carioca y entrar en los libros de los grandes fiascos de la historia azulgrana.