Gustavo Álvarez, entrenador de Liga de Quito, analizó el empate ante la Universidad Católica en la semifinal de la Copa Ecuador y habló del problema de la efectividad.
En conferencia de prensa, el técnico habló de la poca eficacia que han tenido: “Nos cuesta hacer goles, siempre digo que un partido de fútbol es la sumatoria de segmentos anímicos; si llegamos y erramos, tenemos un impacto anímico, hay aspectos que mejorar en la terminación y la defensa. Si llegamos y erramos, hay un impacto anímico. Tenemos que ganar en solidez y contundencia, después el equipo volvió a decir presente”.
“La actitud del equipo en el primer tiempo no fue mala. Defensivamente teníamos que corregir muy simple una pelota parada en los saques laterales, porque terminaban en centros y los descensos de los extremos; como en el gol, sostenerlo con los centrales, fue lo único que ajustamos”, agregó el argentino.
Álvarez destacó la actitud del plantel: “Habíamos errado goles muy claros; de hecho, antes del gol del rival erramos un cabezazo con el arco solo. Entonces había que ajustar desde lo técnico, no desde la actitud. Hubo buena actitud y buen partido del equipo, claramente con posibilidades de ganarlo. No hablo de merecimientos porque en el fútbol no los hay”.
Cerrando con el partido que hizo Janner Corozo: “A Janner solo le faltó el gol, que lo hizo pero fue anulado por el VAR. Igual fue incisivo, generó, lamentablemente no pudo concretar, pero me quedo conforme y Leobel Quiñónez también hizo un buen partido”.
