La selección pinolera reconoce una motivación especial antes de recibir a una Tricolor contra las cuerdas, Byron Bonilla habló sobre ello
MANAGUA, Nicaragua — Costa Rica llega a Managua contra las cuerdas y Nicaragua no pretende desaprovechar la oportunidad.
Mucho menos si una victoria ante la Tricolor puede significar dar un paso enorme para conservar su lugar en la Liga A y, al mismo tiempo, dejar a su vecino centroamericano mirando peligrosamente hacia la Liga B de la Concacaf Nations League.
En Nicaragua no esconden el morbo.
Byron Bonilla, uno de los futbolistas de mayor experiencia de la selección pinolera, reconoció abiertamente que existe una motivación adicional ante la posibilidad de complicar todavía más el panorama costarricense.
“Sí, sí motiva. Si te dijera que no, que sea Costa Rica o cualquiera que sea de la zona, claro que motiva, más que todo porque literalmente si ganás das un paso también para salvarte o salvar la categoría en Liga A”, aseguró Bonilla previo al encuentro tras consulta de ESPN.
Costa Rica y Nicaragua se enfrentarán este jueves en el Estadio Nacional de Managua en un partido que hace algunas semanas probablemente nadie imaginaba bajo estas circunstancias.
Ambas selecciones llegan sin puntos después de dos jornadas.
La Tricolor cayó 4-3 ante Curazao y posteriormente perdió 2-0 frente a Haití. Nicaragua tampoco consiguió puntuar: perdió 3-2 contra República Dominicana y posteriormente recibió un duro 6-1 ante Curazao.
El reglamento de la competencia convierte el escenario en una amenaza real: las selecciones que finalicen en el quinto y sexto lugar de cada grupo de la Liga A descenderán a la Liga B.
Por eso, aunque una derrota ante Nicaragua todavía no significaría matemáticamente el descenso de Costa Rica —ambas selecciones tendrán un partido pendiente—, sí podría dejar a la Tricolor en una posición sumamente delicada antes de la última jornada.
Y Bonilla sabe perfectamente lo que está en juego.
“Estamos en un momento donde los dos tenemos, como se dice, la soga al cuello. Los dos dependemos de ganar para que el otro se vaya literalmente a Liga B”, manifestó.
Y lanzó otra frase que describe perfectamente cómo se vive el encuentro desde Nicaragua.
“Será un partido de matar o morir”.
Costa Rica también es un rival especial
Leonardo Felicia, asistente técnico de Nicaragua, intentó bajarle algunas revoluciones al ambiente. Para el argentino, más que motivar a sus futbolistas antes de enfrentar a Costa Rica, el trabajo del cuerpo técnico pasa por conseguir exactamente lo contrario: controlar las emociones.
“Te mentiría si uno tiene que buscar herramientas para motivar a un jugador. De hecho, te podría decir que es al revés: ¿cómo puedo generarle a Byron, a Moreno, tranquilidad, estabilidad y control emocional?”, explicó.
Pero incluso Felicia reconoció que Costa Rica representa algo diferente.
“Cuando entren acá y vean a su alrededor a 10.000, 15.000 o 20.000 personas, vean a su familia, vean el escudo de su selección… ¿cuánta más motivación? Ves a Costa Rica, que todos sabemos que es un rival especial”.
El cuerpo técnico nicaragüense pretende evitar que todo ese ambiente termine jugando en contra.
“Es mucho más tranquilizar, tener control, jugar con el cien por ciento de energía, pero tratando de que exista un equilibrio emocional para que el equipo esté sólido y al mismo tiempo agresivo”.
"Vienen con el cuchillo entre los dientes"
Bonilla tampoco espera encontrarse a una Costa Rica entregada.
La Sele llega a Managua con Bryan Ruiz como entrenador interino después de la salida de Fernando Batista y con Keylor Navas nuevamente en la convocatoria, dos movimientos que también fueron analizados desde el campamento nicaragüense.
“Ellos vienen con el cuchillo entre los dientes, vienen a sacar puntos, vienen a hacer su juego, vienen a intentar ganar”, advirtió Bonilla.
Nicaragua, sin embargo, también encuentra una pequeña ventaja en el calendario. Después de disputar sus primeros dos encuentros fuera de casa, cerrará esta fase recibiendo a Costa Rica y República Dominicana en Managua.
“Sabemos que podemos actuar bien, sabemos que podemos ganar, pero tampoco es fácil”, reconoció el atacante.
Felicia incluso explicó que analizar a esta Costa Rica tiene una dificultad adicional por la llegada de Bryan Ruiz y el poco tiempo que ha tenido para trabajar.
Nicaragua estudió los últimos partidos de la Sele e incluso revisó información de Alajuelense para intentar encontrar pistas sobre lo que podría presentar el nuevo entrenador.
Sin embargo, el mensaje interno apunta hacia ellos mismos.
“Vamos a poner el foco en nosotros, en lo que nosotros podamos hacer”, explicó Felicia.
No existe margen para demasiado más.
Costa Rica necesita reaccionar. Nicaragua necesita exactamente lo mismo.
Y esta vez, además de tres puntos y el orgullo de un duelo centroamericano que ha ganado temperatura durante los últimos años, existe algo mucho más incómodo sobre la mesa.
La Liga B está esperando a dos selecciones.
Y Nicaragua no esconde que quiere evitarla dejando a Costa Rica mucho más cerca de ella.
