El nuevo director deportivo descartó volver a dirigir a la Tricolor
Rónald González asumió oficialmente como nuevo director deportivo de la Federación Costarricense de Fútbol, y desde el primer día dejó una línea clara: su regreso a la Selección no será desde el banquillo.
Durante su presentación, al exmundialista se le consultó directamente si contemplaba volver a asumir la Tricolor como técnico interino —cargo que ya ocupó en tres ocasiones— o incluso como entrenador permanente. La respuesta fue tajante.
González aseguró que esta etapa representa un compromiso distinto y que su decisión fue comunicada desde el inicio del proceso de selección.
“Le externé a Leonardo Vargas y a Sergio Hidalgo que esta oportunidad de ser director deportivo es aparte de ser entrenador”, explicó, dejando claro que su función será estructural y no de emergencia deportiva.
El nuevo jerarca fue más allá y se puso un límite temporal concreto: no dirigirá a la Selección mientras dure su gestión, proyectada hasta el año 2030.
“Me comprometí que en este proceso no iba a ser entrenador. Siempre y cuando cuente con la confianza del Comité Ejecutivo, no voy a aceptar una oferta como técnico hasta que termine mi compromiso”, enfatizó.
El foco: estructura y proyecto, no parches
Lejos de pensar en soluciones de corto plazo, González detalló que su prioridad será ordenar la casa y fortalecer los cimientos del fútbol costarricense, comenzando por el desarrollo de talento joven.
Uno de los ejes que busca reactivar es el proyecto de selecciones regionales, una iniciativa que ya existió y que ahora pretende relanzar como base del trabajo en ligas menores.
“Es un proyecto ambicioso. Eventualmente significa un gasto económico y hay que buscar recursos, pero también hay facilidades para foguearnos con los mejores equipos de la región”, señaló.
El exdefensor recalcó que no se trata solo de voluntad, sino de planificación y de rodearse de las personas correctas para ejecutar el plan.
“Esto es de querer, pero también de encontrar a las personas idóneas que nos ayuden”, añadió.
González también dejó claro que su gestión no partirá desde cero. Antes de tomar decisiones, revisará a fondo el trabajo realizado por Claudio Vivas e Ignacio Hierro, quienes lo antecedieron en el cargo.
“Voy a analizar los informes que dejaron, reforzar lo bueno y desechar lo malo que se hizo”, explicó, marcando una postura pragmática y sin rupturas innecesarias.
Así, Rónald González inicia su etapa al frente de las selecciones nacionales con una definición clara de roles: no será técnico, no será interino y no será solución de emergencia. Su apuesta pasa por la planificación, la estructura y un proyecto sostenido en el tiempo.
