Boca hizo un partido inteligente ante Sao Paulo en el Estadio Morumbí, por la vuelta de los cuartos de final de la CONMEBOL Sudamericana, para avanzar a semifinales y su estandarte, Leandro Paredes estuvo a la altura.
El Xeneize no se vio avasallado en ningún momento por el rival, más allá de estar obligado a remontar el resultado y por momentos controló los tiempos del partido, en los pies de su líder futbolístico.
Fue el termómetro del equipo y de sus pies surgieron algunos ataques que llevaron peligro al arco rival. Un pase largo típico suyo estuvo a centímetros de dejar a Leonel Flores de cara al gol. También se animó a probar de larga distancia, pero sin mucha precisión.
Tampoco estuvo alejado de los roces y el clima caliente que se vivió con el pasar de los minutos y los nervios creciendo de ambos lados. El 5 tuvo encontronazos con algunos rivales durante los 90 minutos que se intensificaron con el pitazo final. Djhordney y Marco Antonio fueron los primeros en ir a buscar al capitán mientras celebraba el pasaje a semis, aunque por fortuna no paso de algunos empujones e insultos.
La palabra del capitán de Boca
Tras el encuentro, Paredes habló y remarcó la importancia del resultado, para acercarlos al objetivo final: "Vinimos a esto, a clasificar, a hacer un partido como el que hicimos en casa, hoy lo hicimos muy bien, queríamos ganar pero lo importante es estar en semifinales".
"Cuando tuvimos que jugar jugamos, cuando la tuvimos que tirar o meter lo hicimos, fue una prueba de madurez. Tenemos que pelear todo porque somos Boca y así tiene que ser", agregó.
