¿Cómo juega Sao Paulo? Radiografía del rival de Boca en cuartos de la Sudamericana

Sao Paulo es el rival de Boca en los cuartos de final de la CONMEBOL Sudamericana. El conjunto paulista llega a la serie con una campaña invicta en el certamen continental y con una estructura que en las últimas semanas empezó a darle mejores respuestas a Dorival Júnior.

El Tricolor terminó primero del Grupo C, con tres triunfos y tres empates, y recibió apenas un gol en las seis fechas de esa instancia. Después eliminó a Bolívar con un global de 4-2 y extendió su invicto a ocho partidos en la competencia.

El presente también es alentador. Antes de viajar a Buenos Aires, los dirigidos por Dorival derrotaron 2-0 a Atlético Mineiro por el Brasileirao, en una actuación que el propio entrenador calificó como "el mejor partido, no por el resultado, sino por nuestra actitud".

Una defensa con línea de tres que ganó terreno

Uno de los principales interrogantes tácticos pasa por el dibujo que utilizará Sao Paulo en La Bombonera. Dorival comenzó a utilizar una línea de tres centrales y el funcionamiento mostrado en los últimos encuentros le dio argumentos para sostener la idea.

Arboleda, Domingos Duarte y Sabino conformaron el último trío defensivo utilizado por el entrenador. La variante le permite al equipo tener más protección en el fondo y, al mismo tiempo, liberar a los futbolistas que ocupan los costados.

No se trata, sin embargo, de una propuesta exclusivamente defensiva. Con tres hombres atrás, el conjunto brasileño puede adelantar a sus carrileros, ocupar mejor el ancho del campo y presionar más arriba.

El propio Dorival explicó que la modificación surgió a partir de los buenos rendimientos que encontró con esa estructura. Después del triunfo ante Atlético Mineiro, volvió a destacar el comportamiento defensivo y el trabajo de los jugadores que ocupan las bandas.

Los carrileros, una de las claves

El funcionamiento por las bandas es fundamental para entender al rival de Boca. Cuando Sao Paulo tiene la pelota, los carrileros pueden adelantarse y convertirse prácticamente en extremos. Cuando pierde la posesión, retroceden para completar una línea de cinco.

Esa transformación le permite al Tricolor modificar su estructura durante un mismo ataque. Los tres centrales quedan como respaldo, los volantes pueden ubicarse por dentro y los jugadores ofensivos tienen mayor libertad para moverse entre líneas.

Luciano, una de las cartas con movilidad y gol

Entre los principales nombres del ataque aparece Luciano. El delantero es el máximo goleador de Sao Paulo en esta Sudamericana, con tres tantos, y viene de marcar en la victoria frente a Atlético Mineiro.

Su juego no se limita a permanecer dentro del área. Suele retroceder para recibir, moverse entre los mediocampistas y los defensores y aparecer desde distintos sectores. Esa movilidad le permite asociarse con los extremos, los carrileros y el delantero que tenga por delante.

En la serie ante Bolívar también mostró su capacidad para aparecer en momentos importantes. Marcó el primer gol en el triunfo 3-1 de la vuelta y abrió el camino para la clasificación.

Calleri, la referencia ofensiva de San Pablo

Jonathan Calleri aporta una característica diferente. El exdelantero de Boca es una referencia más directa para el ataque y puede fijar a los centrales, jugar de espaldas y atacar el área cuando su equipo progresa por los costados.

En la clasificación ante Bolívar tuvo nuevamente protagonismo: convirtió de penal el 2-1 después de que el conjunto boliviano hubiera igualado el encuentro y la serie. Fue el segundo tanto de Sao Paulo en una reacción que terminó con el 3-1 definitivo.

Su presencia también puede condicionar a la defensa de Boca. Si consigue fijar a los centrales, genera espacios para las apariciones de Luciano y de los jugadores que lleguen desde los costados. Si, en cambio, sale del área para asociarse, puede arrastrar marcas y abrirle el camino a sus compañeros.

Calleri, además, llega a este cruce después de regresar de una lesión en el tobillo. Dorival llevó adelante su recuperación de manera progresiva y volvió a darle minutos antes de la serie frente al Xeneize.

Artur, el desequilibrio por afuera

Otro futbolista para seguir de cerca es Artur. El atacante zurdo puede moverse por las dos bandas y tiene capacidad para ganar duelos individuales, pero también para cerrarse y combinar por dentro.

Su movilidad encaja con la estructura que propone Dorival. Mientras los carrileros buscan darle amplitud al equipo, Artur puede ocupar posiciones interiores y acercarse a Luciano y Calleri.

En la fase de grupos marcó dos goles y participó de otras acciones decisivas. Ante O'Higgins, por ejemplo, convirtió uno de los tantos del triunfo 2-0 y también asistió a Luciano.

Una campaña continental construida desde la solidez

La principal fortaleza del rival de Boca está en su rendimiento en la Sudamericana. Sao Paulo ganó el Grupo C sin perder y recibió solamente un gol en seis partidos. En octavos, empató 1-1 en la altura de La Paz y luego derrotó 3-1 a Bolívar en el Morumbis.

En total, el equipo brasileño lleva ocho partidos sin perder en el certamen. Además de la solidez defensiva, mostró capacidad para reaccionar cuando la serie ante el conjunto boliviano se complicó: después del empate de Dairon Asprilla, respondió con los goles de Calleri y Sabino para sellar la clasificación.

Ese comportamiento explica por qué el rendimiento en el torneo continental es una referencia más útil que su irregular campaña en el Brasileirao. En la competencia internacional, el equipo de Dorival encontró regularidad y todavía no conoció la derrota.

¿Qué deberá mirar el Vasco Arruabarrena?

El equipo de Boca tendrá varios aspectos para controlar. La movilidad de Luciano, la capacidad de Calleri para fijar centrales, las subidas de los carrileros y el desequilibrio de Artur aparecen como las principales armas ofensivas.

Pero también habrá espacios para atacar. Si los carrileros se adelantan demasiado, los costados pueden quedar expuestos detrás de ellos. Y si los tres centrales tienen que salir lejos de su posición para controlar a los atacantes de Boca, pueden generarse espacios en la zona central.

La serie, entonces, tendrá una disputa táctica interesante. Sao Paulo llega con una identidad defensiva cada vez más definida, pero su propuesta no se limita a resistir: busca presionar, adelantar a sus laterales y utilizar la movilidad de sus hombres ofensivos para generar superioridad.