Ascacibar, el goleador de Boca: llegó para equilibrar y trajo el desequilibrio

Santiago Ascacibar marcó por cuarto partido consecutivo y fue clave para encauzar la remontada de Boca ante Deportivo Recoleta. El mediocampista, que el Xeneize trajo en el arranque de 2026 para aportar equilibrio y recuperación, se convirtió en uno de los jugadores más desequilibrantes del breve ciclo de Rodolfo Arruabarrena.

En enero, Boca sabía que fichaba a un volante dinámico, con despliegue y llegada al área, pero lo que nadie podía prever era que esa presencia ofensiva se iba a traducir en eficacia goleadora. Justo lo que más necesitaba el equipo.

Números de delantero: cuatro goles en cuatro partidos

En el triunfo 3-1 en la ida de los octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana 2026, Ascacibar volvió a anotar un gol para Boca, después de haber convertido contra Vélez, Newell's y Estudiantes, su exclub.

La jugada se inició con un pase largo de Tomás Aranda a Sebastián Villa, que asistió hacia atrás para que el Ruso le pegara de sobrepique. Fuerte y esquinado, el tiro dejó sin chance al arquero de Recoleta.

Su tanto llegó después de que Boca intentara una decena de veces empatar el marcador y no pudiera conseguirlo. Incluso él mismo había tenido dos chances claras en la primera etapa, sin éxito. Como si fuera un centrodelantero, el 25 apareció en el arranque del complemento para definir y activar la remontada.

Ascacibar marcó cuatro de los últimos siete goles de Boca y en 2026 comparte el rótulo de goleador con el uruguayo Miguel Merentiel.

Ascacibar y el gol: el sistema nutre su racha

Una vez finalizado el encuentro, el entrenador xeneize valoró la faceta goleadora del platinado: "El Ruso tiene condiciones que lo hacen llegar con peligro, tiene olfato e intuición para llegar bien desde atrás y eso les suele costar a la defensa rival, para poder tomarlo".

Tal como lo explica Arruabarrena, Ascacibar sigue siendo el jugador que Boca fue a buscar: se complementa muy bien con Leandro Paredes y su juego sin pelota a veces es aún más valioso que lo que aporta con ella. No cambiaron sus virtudes, se potenciaron con el contexto.

Sería preocupante si el Ruso anotara por abandonar su posición en busca del gol. En cambio, si el gol llega gracias al espacio que el funcionamiento colectivo le genera, es una consecuencia saludable de la propuesta táctica.

Con el sistema que propone el Vasco, que ubica a los mediocampistas más compactos por dentro y al ataque volcado hacia afuera, sus apariciones sorpresivas encuentran un escenario ideal: llega desde atrás, cuando nadie lo espera, y queda de cara al gol.

Ante la falta de efectividad de Miguel Merentiel y a la espera de Enner Valencia, Ascacibar se hace cargo de un rol novedoso y tal vez temporal. Suena utópico que pueda sostener esta estadística, pero hoy, este presente goleador lo hace crecer en la consideración del DT, ganar confianza y, de paso, ganarse el cariño de los hinchas xeneizes, que lo despidieron con una ovación en el Ducó.