Este año se realizó, por primera vez en el fútbol chileno, la llamada Copa de la Liga. Y tras jugar en grupos y eliminarse en las semifinales, O'Higgins y Coquimbo Unido timbraron sus pasajes para jugar la final. Pero ésta ha tenido un camino largo de recorrer para cristalizarse.
Después de muchas alternativas de realización de día y de escenario, la ANFP había determinado que el partido único para definir al campeón se jugaría este viernes 16 de octubre en el Claro Arena a partir de las 20.30 horas.
Pero vino el aluvión que dejó en duda la realización del partido en la fecha y lugar indicado debido a que los accesos al recinto del estadio de Universidad Católica no han sido aún despejados.
Escenario incierto genera preocupación en Bovaglio
Ante ello la ANFP dijo que este martes resolverá si se mantiene la planificación original (dependerá de un informe técnico de parte de autoridades del gobierno) o se cambia la fecha y/o escenario del encuentro (los estadios Santa Laura y Fiscal de Talca asoman como alternativas). Toda esta indefinición, por cierto, tiene ansiosos a los protagonistas del partido.
De hecho, el técnico de los rancagüinos, Lucas Bovaglio, abogó por resoluciones rápidas por parte de la ANFP: "Ojalá que se juegue, ojalá que no se dilate más. No vemos la hora de que pase esa final para tener un buen cierre de año", declaró el DT de O'Higgins.
