A la hora de explicar las pasiones que despierta el fútbol, siempre habrá un espacio importante para las rivalidades. Pueden nacer por muchos motivos. En el caso de Boca y River en Argentina fue lo más típico: disputas de barrio en sus orígenes, cuando los millonarios (por entonces, darseneros) habitaban el Sur de Buenos Aires. En Brasil, Flamengo surgió como una escisión de Fluminense y se abrió una grieta que ya lleva más de un siglo. Pero hay también espacio para enconos que se construyen de a poco y más allá de las distancias. Y así como desde 2022 Argentina inauguró una rivalidad antes impensada con Francia, en la última década en el fútbol europeo Manchester City y PSG le dieron forma a lo que ya es un clásico de la Champions, por la forma en que se instalaron en el centro de la escena.
Pregunta incómoda. ¿Qué partido juntaría más talento dentro del campo de juego: la final de un Mundial o el que se jugará en el Etihad Stadium? Aunque cueste aceptarlo -sobre todo para los viejos futboleros-, es muy probable que si estos dos combinados multinacionales enfrentaran a los seleccionados nacionales alrededor del mundo, vencerían con holgura a la gran mayoría. Sobre todo desde que en los últimos años dejaron de ser apenas rejuntados de estrellas y pasaron a constituirse como verdaderos equipos, con individualidades al servicio del conjunto. Por eso, este miércoles 14 de octubre buena parte del mundo los estará mirando y disfrutará de este nuevo clásico, como si nunca hubiera existido un tiempo, para nada lejano, en el que no llegaban siquiera a ser actores secundarios en el concierto del fútbol.
Manchester City y PSG, cuando todo era esperar
Diría una abuela que 18 años son una vida. Algo que vale también para un deporte donde se puede ver cómo en ese tiempo -y a veces en menos también- clubes marginales se transforman en protagonistas, o viceversa. Si hay que elegir un año en el que cambió el escenario del fútbol en Europa, no estaría mal pensar en 2008, cuando dos de los que hoy son los mejores equipos del mundo navegaban, por expresarlo generosamente, en la irrelevancia.
Para definir el tiempo que vivía por aquel entonces Manchester City, es significativo apuntar que había cerrado la Liga 2007/08 con una caída 8-1 ante Middlesbrough, más allá de un decoroso noveno puesto que estaba acorde a su media histórica. Conseguir, como ese año, una plaza para los torneos internacionales -no necesariamente la Champions- era saludado como un logro importante por sus hinchas, que añoraban una época dorada de casi cuatro décadas atrás: de fines de los 60 databan las últimas conquistas de la liga inglesa (1967/68), la FA Cup (1969), la Copa de la Liga (1970) y la histórica Recopa (1970), por entonces su único título internacional.
Las cosas no iban demasiado mejor en un Paris Saint-Germain que estaba muy lejos de ser no ya una potencia del fútbol europeo sino de la liga francesa. Sin la tradición del City porque recién había sido fundado en 1970, tal vez los mayores orgullos para sus hinchas pasaban por haber visto con su camiseta a cracks como el liberiano George Weah y el brasileño Ronaldinho Gaucho, que tuvieron allí el punto previo a construir sus enormes carreras en equipos más poderosos. En ese 2008 se había festejado el título de la Copa de la Liga que permitía a PSG, donde una de las estrellas era el colombiano Mario Yepes, jugar competiciones europeas. Aunque por otro lado, en la Liga terminó con la soga al cuello en el 16° lugar, y se salvó del descenso en la última fecha con un triunfo 2-1 ante Sochaux.
Del otro lado del Canal de la Mancha, eran tiempos en que los medios masivos titulaban que había ganado Manchester y el sentido común no hacía necesario aclarar que era United, la camiseta fuerte histórica de la ciudad. Al menos ese presente de medianía de Manchester City era mejor que haber jugado en tercera división como le había pasado no tanto tiempo antes, en la temporada 1998/99, mientras el United se floreaba con un histórico triplete al conquistar la Champions, la Premier League y la FA Cup.
Dueños nuevos, renacimiento y clásico en Champions
A cargo de Manchester City en aquel 2008 estaba el ex premier tailandés Thaksin Shinawatra, que en medio de acusaciones de corrupción había visto congelados sus activos financieros. Apareció entonces el Abu Dhabi United Group, con el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan a la cabeza, y tomó el control al comprar el club en unos 360 millones de dólares. Nada fue igual desde ese 1° de septiembre de 2008. En un proceso que avanzó a paso firme más allá de algún tropezón, los Ciudadanos desplazaron del primer plano al United con el bastión inicial de la Premier 2012, que le arrebataron en el último segundo gracias a un gol de Sergio Kun Agüero para vencer 3-2 a QPR.
En el otro protagonista de esta historia se dio un proceso similar pero más tarde. PSG pasó a comienzos de 2008 a estar en manos de un consorcio liderado por Colony Capital, una firma global de inversión. Eran tiempos oscuros en los resultados deportivos y también en las tribunas, donde reinaba el miedo por los enfrentamientos entre facciones de la propia hinchada. En su caso tuvo que esperar hasta 2011 para que también desde el Golfo Pérsico llegaran los petrodólares, de la mano del estado qatarí y su empresa Qatar Sports Investments (QSI).
La realidad de los dos clubes cambió de forma radical con la inyección de capitales de los nuevos dueños. Hasta el cambio, Manchester City tenía dos ligas y ahora llegó a 10. Contaba con una Recopa en 1970 como único título internacional y en la actualidad tiene además una Champions, un Mundial de Clubes y la Supercopa de la UEFA. Por su parte, PSG apenas había conquistado dos ligas de Francia hasta 2008 y ahora ostenta 14: desde 2013 hasta hoy, ganó todas salvo la 2016/17 y la 2020/21. La Recopa 1996 y la Intertoto 2001 eran sus únicos títulos internacionales. Ahora es bicampeón europeo, se llevó las dos últimas Supercopas de Europa y también la Copa Mundial de Clubes de 2025.
La Champions, esa obsesión que alcanzaron casi juntos
Otro punto de contacto fue su relación con el torneo más importante de clubes en el mundo. En PSG y Manchester City, los nuevos dueños llegaron con el objetivo marcado de conquistar la Champions y para eso no dudaron en incorporar la mayor cantidad de estrellas posible pero, como suele ocurrir en el fútbol y en la vida, el apuro puede ser el peor enemigo para conseguir una meta.
Pasaron por Manchester City cracks como Vincent Kompany, David Silva, Yaya Touré o Carlos Tevez, uno de los fichajes más impactantes de la nueva era, cuando en 2009 llegó directo desde el United, También entrenadores como Roberto Mancini y Manuel Pellegrini. Arañó la coronación en 2021 pero Chelsea se vistió de verdugo en la final, y recién en 2022, seis años después de la llegada de Pep Guardiola, consiguió sacarse la espina y llevarse su primera y hasta ahora única Champions al vencer a Inter en el encuentro decisivo.
En PSG la cosa fue todavía más lejos, con eliminaciones insólitas como en los octavos de final de la Champions 2017, cuando perdió 6-1 la revancha ante Barcelona en el Camp Nou después de haber ganado 4-0 la ida. También supo lo que es caer en un encuentro decisivo, en su caso ante Bayern en pleno confinamiento por la pandemia en 2020. De 2021 a 2023 llegó a tener en su plantel a los que probablemente eran los tres mejores jugadores del mundo en ese momento: Lionel Messi, Kylian Mbappé y Neymar. Con esa integración, ni siquiera pudo pasar de los octavos de final. Tuvo que esperar hasta 2025, cuando de la mano de Luis Enrique como entrenador y un verdadero equipo llegó a lo más alto, para luego repetir un año después.
El clásico que viene entre Manchester City y PSG
El Manchester City del italiano Enzo Maresca, que comenzó con muy buen paso esta temporada después de la salida de Guardiola, tiene el respaldo de un historial favorable ante PSG, al que superó la única vez que se enfrentaron en una instancia de eliminación directa: la semifinal de 2021, cuando los ingleses ganaron los dos partidos. Sin embargo, los franceses se impusieron en el último enfrentamiento entre ambos, por la fase de Liga de la Champions 2024/25, con un 4-2 en París después de haber estado dos goles abajo en el marcador.
Los dos buscarán en la segunda fecha sumar una nueva victoria después de haberse llevado los tres puntos en sus respectivos debuts en la presente edición. Erling Haaland, Enzo Fernández, Gigio Donnaruma, Josko Gvardiol, Rubén Dias y Jeremy Doku de un lado. Ousmane Dembelé, Achraf Hakimi, Vitinha, Khvicha Kvaratskhelia, Fabián Ruiz y Ferrán Torres del otro. Todo está servido para deleitarse con ese choque mágico entre dos clubes que, después de décadas de oscuridad, lograron construir uno de los clásicos del fútbol moderno.
