El 4 de noviembre de 2025 marcó un antes y un después para el Paris Saint-Germain esta temporada. Aquella noche en el Parque de los Príncipes, el Bayern Múnich se impuso 2-1 con un Luis Díaz determinante, autor de un doblete en un partido de UEFA Champions League que dejó expuesto al equipo francés. Fue una derrota que dolió, pero que terminó funcionando como punto de partida.
Desde ese golpe, el PSG reaccionó. Lejos de hundirse, el equipo encadenó una serie de resultados que reflejan una clara subida de nivel. En sus partidos posteriores, logró victorias contundentes como el 5-3 ante Tottenham, el 5-0 frente a Rennes, el 4-0 contra Vendee y el 5-0 ante Marseille, además de triunfos importantes como el 3-2 frente a Lyon, el 2-1 ante Strasbourg y el 3-0 sobre Lille.
También supo competir en escenarios exigentes: empató 0-0 con Athletic Club, 1-1 ante Newcastle y 2-2 frente a Monaco, además de avanzar en torneos tras igualar con Flamengo y Marseille en partidos que se definieron por penales. Incluso en Champions League mostró autoridad con un 5-2 sobre Chelsea y un 3-0 en la vuelta, resultados que sostienen su presencia en instancias definitivas.
Si bien tuvo tropiezos —como las derrotas ante Monaco (1-0 y 3-1), Sporting (2-1), Rennes (3-1) y Lyon (2-1)—, el balance general evidencia crecimiento. El PSG no solo ganó más de lo que perdió, sino que elevó su producción ofensiva de manera notable, con múltiples partidos anotando tres, cuatro y hasta cinco goles.
Ese cambio se traduce hoy en un equipo que volvió a competir al más alto nivel. La solidez colectiva, sumada a su capacidad goleadora, lo tiene nuevamente en semifinales y con sensaciones similares a las del equipo que fue campeón de Europa.
“Necesitaría mucho tiempo para especificar las rotaciones. Lo que pienso de los suplentes es que el año pasado ganamos tanto gracias a los suplentes que tenemos porque entrenaron mucho y aportaron su calidad. Fue el gran éxito del año pasado. El año pasado, fuimos campeones de todo. Sería ridículo fichar muchos jugadores. Tenemos un muy buen equipo” Advirtió Luis Enrique antes de los partidos venideros.
Ahora, el destino vuelve a cruzarlo con el Bayern Múnich. Pero el contexto es otro. Aquella derrota en París dejó una herida que el PSG supo transformar en impulso. Hoy llega en un nivel alto, sostenido y con una identidad renovada: la de campeón de Europa.
