Marcos Rojo convirtió para Racing ante Boca, por la sexta fecha del Torneo Clausura, y gritó su gol de penal pese a su pasado en el Xeneize.
Recién había comenzado el partido en el Cilindro de Avellaneda cuando Ayrton Costa llegó tarde y pisó a Ezequiel Cannavo en el área. Nicolás Ramírez no advirtió la infracción, pero el VAR lo llamó y rectificó su decisión.
El árbitro, que había amonestado al zaguero de Boca por la protesta en la zona de la cabina del VAR, decidió no sacarle una segunda amarilla por la vehemente infracción (¿era expulsión?), pero la Academia se encontró con una chance inmejorable para romper el cero en el inicio.
Y el que se hizo cargo de la pena máxima, después de que Matko Miljevic agarrara la pelota, fue ni más ni menos que Rojo, con paso por el Xeneize entre 2021 y 2025.
El defensor de 36 años, que jugó más de 100 partidos vestido de azul y oro, convirtiéndose en referente del club, del que se fue envuelto en polémica, abrió el pie y engañó a Álvaro Montero, poniendo el 1 a 0 para Racing en 9 minutos.
Quizás lo más llamativo fue que, en vez de pedir perdón por cumpir con la ley del ex (como Lanzini, en River vs. Vélez, minutos antes), festejó su tanto con euforia. ¡Y hasta Rodrigo De Paul, presente en el Cilindro, lo gritó!
Fue el segundo gol del platense en Racing, en 25 partidos disputados.
