Carlos Alberto Solari falleció a los 77 años y cientos de miles de personas lo despidieron en Avellaneda. Con diferentes representaciones, el fútbol argentino se hizo presente para rendirle homenaje al Indio en las calles de Villa Domínico.
El cantante siempre estuvo ligado al fútbol y, cada vez que pudo, dejó entrever su admiración hacia algunos futbolistas. “El tipo que nació en una villa y quería ser campeón del mundo. Es alucinante. Es la venganza de los pobres”, dijo sobre Diego Maradona, a quien le escribió al asumir en Gimnasia: “Te agradezco por todo lo que nos diste. No solo en el fútbol. Gracias entonces”.
Después de la tercera estrella en Qatar 2022, el Indio también se rindió a los pies de Lionel Messi: “El 'pecho frío' se comió el campeonato. Lo vi jugar con un alma invencible, delante de quien fuese. Tenía que ser el capitán, no sólo en términos futbolísticos, y se lo bancó. Y aun así fue dramático”.
Las calles de Avellaneda, llenas de fútbol y amor al ídolo
Cada hincha, dejando salir a flor de piel el orgullo de representar a los suyos, se acercó a Villa Domínico con una prenda de su club. Hombro con hombro caminaban por la fila infinita simpatizantes de Boca y River, de Racing e Independiente, de Estudiantes y Gimnasia, de todos los colores, de todas las categorías.
El ascenso profundo y el fútbol del interior del país se encargaron de hacer llegar sus escudos, sus camisetas, sus gorros, sus abrigos. En paz y hermanados por el dolor, los fanáticos del Indio dejaron de lado todo tipo de rivalidad para darle el último adiós a uno de los máximos referentes de la cultura argentina.
El fútbol de los clubes de barrio también dijo presente
Así como las grandes instituciones de Argentina andaban por Avellaneda gracias a sus miles de hinchas, los del llano, los que le dan identidad y un diferencial a nivel internacional al fútbol albiceleste no podían faltar.
Chiquitos con la camiseta del club de su barrio y papás y mamás acompañando con una bandera de esas sociedades de fomento o centros deportivos fueron una postal frecuente durante todo el domingo.
Esta vez, las banderas se mudaron a la despedida de la leyenda
Sería un desafío prácticamente imposible pedirle a alguien que encuentre un estadio argentino sin un “trapo” ricotero. La banda del Indio Solari y Skay Beilinson le dio al fútbol un sinfín de frases a las que los hinchas le dieron un sentido de cariño por su club.
Las banderas que decoran domingo a domingo cada cancha de cada categoría del deporte más popular en tierras albicelestes fueron desatadas de los alambrados para despedir a su mentor. Dos de los movimientos populares más grandes de Argentina se juntaron en un día que quedará en el recuerdo de los habitantes de este país.
