Willis ha trabajado para conseguir esta oportunidad en Miami, y tanto él como los Dolphins creen que está listo para ella.
MIAMI GARDENS, Florida -- Antes de que los aficionados de los Miami Dolphins tuvieran su primera oportunidad de ver al quarterback Malik Willis jugar en el Hard Rock Stadium, él ya había demostrado a sus compañeros por qué lo habían fichado en primer lugar.
Los Dolphins programaron un entrenamiento en el estadio para marcar el final oficial de la pretemporada; la noche anterior, Willis habló con sus compañeros de la ofensiva, no porque hubiera visto algo que le molestara, sino para establecer la tónica de cara al resto del verano.
"Solo quería hablar con la ofensiva y tener una conversación franca, de hombre a hombre", dijo Willis. "Tenemos que entender que esto es un negocio y debemos tomarnos nuestro trabajo como algo personal. Tenemos que sentir orgullo por ello y hacerlo lo mejor posible, independientemente de si las jugadas que pedimos son para superar a la defensa o no. No estamos pidiendo jugadas solo para vencer a la defensa; estamos probando jugadas que queremos usar a lo largo del año y tratando de mejorar".
En resumen, animó a sus compañeros a confiar en el proceso. Es una lección que él mismo ha aprendido durante su etapa como profesional.
Si bien la mayor parte de la actividad de los Dolphins durante la temporada baja se centró en ahorrar la mayor cantidad de dinero posible, el gerente general de primer año, Jon-Eric Sullivan, realizó un único movimiento importante en la agencia libre: el fichaje de Willis. Firmó un contrato de tres años y 67.5 millones de dólares, convirtiéndose en el único agente libre en recibir un acuerdo multianual de los Dolphins en este periodo.
Sabiendo que 2026 sería un año de reconstrucción, los Dolphins identificaron al jugador sobre el cual querían construir el equipo. Incluso uno de los movimientos más destacados de la primavera —el traspaso del receptor abierto Jaylen Waddle a los Denver Broncos a cambio de una selección de primera ronda— se realizó pensando en Willis.
"Estamos en una situación con nuestra plantilla en la que necesitamos rejuvenecer y reducir costes; simplemente consideré que lo mejor para los Miami Dolphins era conseguir dos jugadores novatos", declaró Sullivan tras el traspaso. "Si hago bien mi trabajo... ellos tendrán contratos de novato con los que podremos crecer junto a Malik. Por eso firmamos a (Willis) por tres años: para poder rodearlo de jugadores provenientes de varias generaciones del draft. El año que viene tendremos un poco más de flexibilidad en la agencia libre, al igual que en 2028, para seguir desarrollando el proyecto".
Willis aprendió de un inicio de carrera poco prometedor con los Tennessee Titans, aprovechó el nuevo comienzo con los Green Bay Packers para pulir su juego y, finalmente, demostró lo suficiente en dos temporadas como para convencer a Miami de construir el equipo en torno a él.
Por primera vez desde su etapa universitaria, comenzó la temporada como mariscal de campo titular y ahora tiene la tarea de equilibrar su propio desarrollo con la responsabilidad de liderar la ofensiva más joven de la NFL.
"Es uno de los líderes de nuestro equipo. Es decir, es nuestro mariscal de campo", afirmó el entrenador de los Dolphins, Jeff Hafley. "Imagínate en la reunión táctica con tres receptores novatos, un ala cerrada novato y un fullback novato. Y eres titular por primera vez y tienes a (seis novatos) tu lado... tiene muchas responsabilidades sobre sus hombros. Creo que lo ha manejado muy bien. Muy bien. Y no creo que sea algo fácil".
No se espera que los Dolphins ganen muchos partidos esta temporada. Hafley ha dicho en repetidas ocasiones que el éxito en 2026 se definirá más por el desarrollo de los jugadores que por las victorias y derrotas.
Hay varios mariscales de campo considerados dignos de una selección alta en el draft de 2027, y los aficionados podrían pedir a gritos a uno de ellos si los Dolphins terminan en lo más alto del orden de selección del próximo año. Pero a Willis no le preocupa si su prueba con el equipo dura más de una temporada. Ha trabajado para conseguir esta oportunidad, y tanto él como los Dolphins creen que está listo para ella. Y, por ahora, le han entregado las llaves de la franquicia.
"Creo que cuando llegué a la liga no estaba preparado, y eso no es una crítica a mis entrenadores ni a mí mismo", sostuvo Willis. "Simplemente era la situación debido al sistema del que provenía, pero he tenido la oportunidad de aprender durante los últimos cuatro años que llevo en la liga.
"He pasado por cuatro sistemas ofensivos distintos y me he enfrentado a muchas defensas diferentes; creo que he crecido mucho y agradezco tener esta oportunidad una vez más".
“Mi primer año no fue muy bueno”
Los Titans seleccionaron a Willis en la tercera ronda (puesto 86 global) del draft de la NFL de 2022, después de que lanzara para más de 5.000 yardas y 47 touchdowns en Liberty.
Aunque muchos analistas del draft lo consideraban un posible candidato para la primera ronda, sus estadísticas en Liberty ocultaban a un quarterback con gran potencial pero aún sin pulir, que a menudo dependía más de su capacidad atlética que de los fundamentos técnicos.
“Compensaba mucho las cosas”, manifestó Sean McEvoy, entrenador privado de quarterbacks que ha trabajado con Willis desde que este estaba en la escuela secundaria. “Su habilidad atlética natural suplía aquellas carencias mecánicas que no estaban tan perfeccionadas como las de la mayoría de los quarterbacks de aquel entonces”.
McEvoy comentó que no es raro que los quarterbacks atléticos se apoyen en esa cualidad durante sus años de formación.
Sin embargo, esa estrategia no es sostenible a largo plazo.
“Al jugar de esa manera, tarde o temprano llegas a tu techo; es solo cuestión de cuándo ocurre”, afirmó McEvoy. “Algunos llegan a ese límite nada más entrar en la universidad; otros, cuando aumenta la presión al convertirse en titulares; y hay quienes lo alcanzan al llegar a la liga profesional”.
Willis tuvo seis intervenciones significativas como novato en 2022, completando 31 de 61 pases para un total de 276 yardas y tres intercepciones. Al terminar la temporada, se dio cuenta de que ya no podía depender únicamente de sus cualidades atléticas; tal como le confesó a McEvoy: “Tuve mi oportunidad y no estuve a la altura”.
Durante esa temporada baja trabajó con McEvoy, con el entrenador de quarterbacks Will Hewlett (radicado en Jacksonville) y con el especialista en cuidado del brazo Tom Gormely para perfeccionar su mecánica de lanzamiento.
“Mi primer año no fue muy bueno, así que busqué qué cosas podían ayudarme a mejorar”, comentó Willis. "Usar las caderas y la fuerza de la parte inferior del cuerpo que hemos trabajado, en lugar de depender únicamente de los brazos todo el tiempo, lo cual es menos consistente y supone una mayor carga física…
"Así que hemos estado trabajando en eso durante los últimos cuatro años. Creo que ha sido sumamente beneficioso; me ha ayudado a ganar mucha más precisión y consistencia".
Hewlett describió el trabajo realizado con Willis como un "proceso controlado, monótono y repetible" centrado en romper sus antiguos patrones de movimiento. Utilizaron captura de movimiento y análisis de video para desglosar cada repetición, priorizando el proceso sobre los resultados inmediatos.
Los lanzamientos pliométricos, señaló Hewlett, actuaron como un "acelerador" para Willis, permitiéndole practicar su mecánica sin la presión de tener que acertar en un blanco.
"Es como lanzar una pequeña pelota redonda del tamaño de una pelota de tenis que... choca contra una pared, y tu única referencia es la sensación que te dejó el lanzamiento", explicó Hewlett. "Era un proceso con retroalimentación constante mediante video: 'Mira cuánto más avanzaron tus caderas en este intento, pero fíjate en que tu rotación fue mucho mayor en comparación con la repetición anterior'".
El trabajo de Willis durante la temporada baja no impidió que los Titans seleccionaran al quarterback Will Levis en la segunda ronda del draft de 2023. Willis intentó apenas cinco pases en tres apariciones esa temporada, mientras que Levis terminó el año como titular indiscutible del equipo.
Finalmente, tras concluir la temporada, Tennessee traspasó a Willis a los Packers, dando por terminada su apuesta por él después de 11 apariciones y tres partidos como titular.
”Es imposible que este tipo sea un suplente. Simplemente imposible”.
El quarterback de los Packers, Jordan Love, sufrió un esguince del ligamento colateral medial (MCL) en el partido inaugural de la temporada 2024, lo que abrió la puerta para que Willis fuera titular por cuarta y quinta vez en su carrera. En esas oportunidades, Willis completó un total de 25 de 33 pases para 324 yardas y dos touchdowns, además de sumar 114 yardas y otra anotación por tierra.
Cuando Love regresó, Willis dirigió la ofensiva del equipo de prácticas de los Packers; en ocasiones, Hafley, entonces coordinador defensivo del equipo, tuvo que frenar sus impulsos.
“Muchas veces no podía hacer realmente lo que mejor se le da”, aseguró Hafley. “Porque yo estaba ahí diciéndole... si nos enfrentábamos a un quarterback de estilo más estático y él empezaba a correr, yo le decía: ‘Oye, tienes que mantenerte en el bolsillo, hombre. Deja de correr. Eso no es lo que estamos haciendo hoy’. En cambio, si jugábamos contra un quarterback móvil, podía desplegar su propio juego y hacer lo suyo”.
Sin embargo, la experiencia de imitar a los mariscales de campo rivales permitió aplicar a la perfección la mecánica depurada de Willis.
También le abrió la mente a nuevos estilos de juego y perspectivas.
“Creo que ayudó mucho”, dijo Willis. “No diré nombres, pero nos enfrentábamos a cierto mariscal de campo y (Hafley) me decía: ‘A este quarterback le gusta hacer esto o aquello’. Yo veía los videos y pensaba: ‘Vale, realmente le gusta hacer esto y aquello; obviamente tiene éxito, es un jugador de playoffs’. Pero me parece genial analizar ese proceso, entender por qué hacen ciertas cosas, ver diferentes esquemas y cómo operan”.
Para cuando Willis regresó a Jacksonville durante la temporada baja de 2025, su evolución era evidente para Hewlett y su equipo.
En palabras de Hewlett, parecía un titular. "Recuerdo específicamente cuando regresó; pensé: 'Este tipo es titular'", dijo Hewlett. "Era algo evidente, porque ya trabajábamos con titulares, y me decía: 'No puedes decirme que este tipo no es titular en la NFL si todos los demás lo son. No me cabe la menor duda'.
"Salía de las sesiones pensando: 'Es imposible que este tipo sea suplente. Simplemente imposible'".
Willis volvió a mostrarse eléctrico durante su participación limitada en 2025. Completó nueve de 11 pases para 121 yardas y un touchdown al sustituir a Love contra los Chicago Bears en la Semana 16. Luego, en su única titularidad de la temporada — en la Semana 17 contra los Baltimore Ravens —, completó 18 de 21 pases para 288 yardas y un touchdown, además de sumar 60 yardas y dos anotaciones por tierra.
Su paso por los Packers también le permitió conocer a las personas que lo llevarían a Miami en 2026: Hafley y Sullivan, quien entonces era asistente del gerente general de los Packers. Willis comentó que la energía de Hafley en los entrenamientos le llamó la atención, especialmente el entusiasmo que mostraba cuando uno de sus jugadores realizaba una buena jugada.
Sullivan también le causó una gran impresión por su atención a los detalles durante sus interacciones en las instalaciones del equipo.
"Me encontraba a Sully en el pasillo y siempre le preguntaba: '¿Qué observas en mi juego?'", relató Willis. "Porque sé que analizan muchísimo video y él siempre me daba detalles concretos. No era algo como: 'Ah, lo estás haciendo bien, sigue así'. Me daba detalles específicos para ayudarme a mejorar, y creo que eso es importante.
"Tienes que estar dispuesto a dejar que alguien te ayude".
“Tengo que seguir mejorando, igual que todos los demás
Antes de su primer campamento de entrenamiento con los Dolphins este verano, Willis organizó una sesión de trabajo para sus compañeros en Jacksonville. Entre los compañeros que asistieron se encontraban los receptores veteranos Jalen Tolbert y Malik Washington, así como los alas cerradas Greg Dulcich y el novato Seydou Traore.
Dulcich comentó que los jugadores pasaron una semana en Jacksonville con Willis, quien cubrió los gastos de hotel de todos durante la estancia. Comenzaban con trabajo de campo por la mañana, seguían con entrenamiento de pesas por la tarde y simplemente convivían al terminar.
“Siento que, a través de las OTA, el minicampamento y cosas por el estilo, logramos compenetrarnos bien y construir una buena relación desde el principio”, dijo Dulcich. “Y lo genial de él es que hace que sea fácil, supongo, que todos se sientan atraídos hacia él”.
Willis fue nombrado capitán al inicio de la temporada y, como el jugador mejor pagado del equipo, tiene la responsabilidad tanto de liderar como de rendir para los Dolphins.
Aunque apenas suma 10 partidos como titular en su carrera, no se permite muchas concesiones. Cuando se le pidió que evaluara su desempeño tras la derrota de Miami ante los Chiefs en la Semana 3, fue tajante: su equipo perdió, por lo que no merecía una calificación aprobatoria.
“Tengo que seguir mejorando, igual que todos los demás en nuestra ofensiva”, afirmó Willis. “Me exijo el mismo nivel que les exijo a ellos, y creo que es justo; tal vez incluso más. A veces (Hafley) me dice que exagero porque soy demasiado duro conmigo mismo. Pero, al mismo tiempo, si no te exiges un cierto nivel, ¿cómo vas a seguir mejorando?”.
El inicio de su etapa con los Dolphins no ha igualado el éxito que tuvo en Green Bay, aunque cuenta con un elenco de apoyo mucho menos experimentado. Tras cuatro partidos, Willis ocupa el puesto 27 de la liga en QBR, el 18 en yardas de pase y el 29 en porcentaje de pases completos. También registra el decimotercer tiempo promedio más largo antes de lanzar, según TruMedia, con 2.93 segundos; el promedio de la liga es de 2.86 segundos.
Asimismo, ha sido uno de los quarterbacks que más golpes ha recibido en la liga, acumulando nueve capturas y 33 impactos.
El coordinador ofensivo de los Dolphins, Bobby Slowik, señaló que el primer mes de la temporada ha sido un proceso de búsqueda de equilibrio: permitir que Willis utilice su creatividad y capacidad atlética para mantener vivas las jugadas, frente a la instrucción de soltar el balón rápidamente.
A medida que Miami avanza en lo que el personal interno ha calificado como una temporada de desarrollo, Willis tiene la responsabilidad de liderar una ofensiva inexperta y, al mismo tiempo, jugar lo suficientemente bien como para disuadir a la franquicia de seleccionar a otro quarterback en el draft de la próxima primavera.
El calendario restante de los Dolphins es el noveno más difícil de la liga, según el Football Power Index de ESPN, y lo afrontarán sin el corredor seleccionado para el Pro Bowl, De'Von Achane, quien sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) durante la derrota de la Semana 3 ante los Chiefs.
Su objetivo principal es reconstruir un núcleo mermado y brindar minutos de juego valiosos a su clase de novatos, compuesta por 14 jugadores. Lo ideal sería que Miami también lograra sacar a relucir la versión de Willis que se vio en Green Bay.
"Hay que permitirles jugar con cierta libertad para dejar que el artista se exprese un poco", comentó Slowik. "Pero creo que en la NFL existe el riesgo de caer en la trampa de vivir siempre fuera del guión establecido; y cuando juegas así, la consistencia se desploma.
"Es una línea muy fina. El único que realmente puede mantener ese equilibrio es Malik".
