La única verdad es la realidad, reza un dicho popular que, más allá de poder ser tomado como una un ejemplo cabal del absolutismo, no alcanza para satisfacer las opiniones de manera general.
Para gustos se hicieron los colores, sostiene otra frase del mismo refranero que, acaso como ninguno, sirve para ver claramente que en cuestión de opiniones, todo es relativo.
¿Por qué este inicio para una nota que pretende hablar de la realidad actual de los Brooklyn Nets?. La respuesta es simple, aún cuando el presente indica que el equipo que dirige Steve Nash tiene marca de 10-4 y marcha segundo en la conferencia del Este.
Si la vara de medición fuera la primera opción de las dos anteriormente citadas, no habría manera de negar que se trata de una temporada exitosa. Especialmente teniendo en cuenta de que aún no ha visto acción Irving y que el inicio de James Harden no es el más electrizante de todos los que tuvo en su carrera.
Pero si me apoyara en el concepto de que todo es relativo, también se podría ver que más allá del récord de inicio y del cortoplacismo de la temporada en marcha, la actualidad de los Nets deja abierta la puerta para que entren tantas dudas como certezas.
Apenas van 14 partidos y de los 10 ganados, los Nets han logrado victorias solo ante dos rivales con marca positiva: Washington Wizards (9-3) y Philadelphia Sixers (8-5). El resto de los triunfos ocurrieron ante equipos con marca perdedora o del 50% como Indiana Pacers(6-8), Detroit Pistons (3-9) en dos ocasiones, Toronto Raptors (7-7), Orlando Magic (3-10), New Orleans Pelicans (2-12) y OKC Thunder (5-7).
Teniendo en cuenta que las derrotas vinieron ante el campeón defensor Milwaukee Bucks (perdieron por 23 puntos de diferencia), Miami Heat (-13) Chicago Bulls (-23) y Charlotte Hornets (-16), vale la pena analizar la realidad y sacar conclusiones.
¿Es el de los Brooklyn Nets un equipo con más dudas que certezas a pesar de su marca ganadora?
Todo depende del cristal con que se mire, pero en este caso mi respuesta es que sí, especialmente si nos enfocamos en el BIG 3 formado por Durant, Harden y el por el momento ausente Irving.
Kevin Durant: la gran certeza
Another one in the case 🏆 pic.twitter.com/w4hYLtBhvJ
— Brooklyn Nets (@BrooklynNets) November 15, 2021
Si existían dudas sobre la apuesta que la gerencia encabezada por Sean Marks de contratar a un jugador con un tendón de Aquiles roto que le impedía el regreso en la primera temporada de contrato, las mismas se despejaron inmediatamente cuando el alero estuvo en cancha.
Con un promedio de 29.6 puntos por juego, no solo Durant lidera a los Nets sino a toda la NBA. Además es el mejor de su equipo en Rebotes (8.4 de promedio), minutos jugados (34.6), efectividad en triples (42.4%) y es el segundo mejor pasador de los Nets regalando unas 5.1 asistencias por juego.
KD ha demostrado ser el hombre imprescindible de este equipo, el que le da identidad y quien lo hace peligroso. No cabe duda de ello.
Fue el mejor anotador del equipo en 12 de sus 14 partidos disputados, solamente Harden pudo superarlo en dos ocasiones. Si a ello le sumamos que fUe el mejor reboteador en 9 juegos, que tuvo un juego de 29 puntos y 12 asistencias, que suma un triple-doble en lo que va de la temporada y también 11 juegos con 25+ anotaciones y 8 superando la barrera de los 30.
Viendo las estadísticas, aunque especialmente lo que significa para su equipo cuando pisa la cancha, es fácil convencerse de que si hay alguien capaz de llevar a los Nets a la tierra prometida, es Durant
Harden es la primera gran duda
Más allá de las 3 triples decenas que acumula en 14 juegos, de las 13 ocasiones que terminó siempre el mejor pasador de los Nets (promedia 9.3), James Harden está mostrando signos de envejecimiento.
Si bien nunca fue un jugador super veloz, siempre contaba con un primer paso realmente explosivo, un euro-step que era casi imposible de defender y un tiro de tres puntos letal.
Pero en esta temporada, Harden no conserva la explosividad de antaño y el desequilibrio constante que, no solo frustraba a sus defensores sino que además obligaban al equipo rival a extremar las medidas para intentar frenarlo.
Por primera vez en 12 temporadas, Harden no llega a los 20 puntos de promedio (tiene 19.5), su porcentaje de tiro (42.6%) es el más bajo desde su temporada de novato allá por la temporada 2009-10, mientras su promedio de balones perdidos (4.9) es el más alto en las últimas cinco temporadas.
Si bien Harden no es un jugador promedio sino que conserva su categoría de estrella, lo cierto es que el reloj (y algunas lesiones también) le va indicando día a día que ya no es 'Highlander'. Y si se mira al espejo y de pronto descubre que su figura se ve un poco más rellena que años atrás, ni hablar.
Allí radican los motivos para dudar sobre si aquella misma barba que antes escondía a un anotador serial y peligroso, ahora simplemente esconde a un tremendo jugador que empieza a mostrar sus primeras canas.
Kyrie Irving y la duda sobre cuando regresará
La otra duda del gran tridente de los Nets que supieron conjuntar en la temporada pasada es, ni más ni menos, que Kyrie Irving, jugador que aún no ha siquiera entrenado con su equipo debido a su decisión de no recibir la vacuna contra el COVID.
Este talentoso jugador, ha logrado transformar rosas en espinas en los dos equipos que anteriormente defendió: Cleveland Cavalier y Boston Celtics. De la primera franquicia se fue pidiendo un cambio porque quería ser primer violín y no el segundo.
Así llegó a Boston, en donde se convirtió en solista y director de orquesta casi al mismo tiempo. Sin embargo, tampoco encontró la felicidad plena y decidió juntar sus talentos con los de Kevin Durant en la agencia libre del 2019
Sin embargo, todo lo bien que jugó en su primera temporada (con Durant) y en gran parte con KD y Harden desde la llegada del Barba, se desvaneció primero con una lesión y luego con una decisión que muchos le cuestionan.
La franquicia ha sido bien claro con su postura: no piensa utilizarlo como un jugador part-time: o se vacuna o no juega. Y de momento, no hay fecha de regreso establecida. Ni siquiera una noticia que indique qué estaría meditando la posibilidad de cambiar su manera de pensar y proceder.
Lo peor de todo es que los Nets lo van a necesitar si quieren cumplir el sueño de ganar un título.
Conclusión
Cuando se juntaron Durant-Irving-Harden en Brooklyn, muchos pensaron que nadie podría con ellos. La sensación de que el resto debería conformarse con jugar por el segundo lugar, se afianzó cuando sumaron nombres importantes como los de Blake Griffin y LaMarcus Aldridge.
