Las cinco estrellas que enfrentarán una gran presión esta temporada de la NBA

El inicio de la temporada de la NBA es como la apertura de un show de ilusionismo. Algunas de las grandes figuras de este espectáculo universal no solo deben brillar con sus actuaciones, ahora es el momento de que finalmente ofrezcan la función consagratoria.


El inicio de la temporada de la NBA es como la apertura de un show de ilusionismo. Las miradas y las luces se dirigen hacia los magos que ofrecen sus nuevos trucos para deslumbrar a los espectadores. Algunas de las grandes figuras de este espectáculo universal no solo deben brillar con sus actuaciones. Ya demostraron su talento. Ahora es el momento de que hagan desaparecer las frustraciones, de que no haya intentos fallidos y finalmente ofrezcan la función consagratoria. El premio en juego es el trofeo Larry O'Brien, objetivo que ninguno de estos cinco jugadores aún consiguió.

¿Podrán cruzar ese límite por primera vez?

Jayson Tatum

A la estrella principal de Boston Celtics el traje de superhéroe le calza perfecto: combina fuerza, velocidad y sensibilidad. Hay poco para reprocharle. En cada una de las seis temporadas que disputó en la NBA mejoró su juego (creció progresivamente de 13,9 puntos por partido en su campaña rookie a 30,1 en la 2022-2023), ofreció nuevas herramientas para resolver problemas y se puso el traje de líder. Sin embargo, los 17 banderines de campeón que cuelgan del techo del Garden se transforman en un peso sobre los hombros de Jayson Tatum.

El alero está listo para dar un paso más en su camino hacia el reconocimiento individual que lo sitúe definitivamente en la conversación sobre los candidatos firmes a obtener el premio al MVP. Pero el objetivo principal de Tatum y los Celtics es volver a ser campeones. Está claro que la responsabilidad no es individual y mucho menos en un contexto en el que Jaylen Brown firmó un contrato supermax tras una decepcionante actuación en la serie contra Miami Heat. Ya pasaron 15 años desde la última coronación de Boston, demasiado tiempo para unos de los dos equipos más ganadores de la historia.

Desde que llegó a la liga, Tatum disputó unas Finales de la NBA y accedió a la definición del Este en otras tres ocasiones. Instancias nada despreciables para la mayoría de las franquicias, pero insuficientes para los Celtics.


Luka Doncic

El apodo de Luka Magic invita a disfrutar de sus encantos: mientras nos hace creer que elegirá un camino, él ya está yendo por otro. Tanto los espacios que se genera para tirar como de los ángulos imposibles que encuentra para asistir nos dejan perplejos. Las estadísticas individuales de Luka Doncic en la temporada 2022-2023 fueron impresionantes: se convirtió en el cuarto jugador en la historia de la NBA en promediar al menos 30 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias por partido (Oscar Robertson en cuatro oportunidades, Michael Jordan y Russell Westbrook fueron los otros). La capacidad del esloveno para atacar y provocar ventajas es indiscutible.

Sin embargo, la no clasificación de Dallas Mavericks a los playoffs -con una lamentable decisión de la franquicia de no competir con todo su potencial en el cierre de la temporada- fue un golpe duro. Con Luka como líder los texanos llegaron a las Finales del Oeste contra Golden State Warriors en la 2021-2022 y generaron unas expectativas que no pudieron sostener.

La renovación de los jugadores que acompañan a Doncic no fue la adecuada y luego los Mavs buscaron solucionar los problemas con la incorporación de Kyrie Irving, quien estaba a disgusto en Brooklyn Nets. El arribo de otra superestrella no entregó los resultados que esperaban a pesar de que Dallas tuvo a dos de los siete jugadores que promediaron al menos 25 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias por partido. Luka y Kyrie jugaron juntos apenas 16 partidos y el registro fue negativo: 5 triunfos y 11 derrotas.

Desde que arribó a la NBA, Doncic fue el eje sobre el que giró la estructura de los Mavericks. Más allá de su talento y su carisma, la necesidad de que el europeo lleve al equipo a lo más alto posible y la incógnita sobre la renovación de su contrato es una situación que puede transformarse en una presión difícil de resolver.


Ja Morant

Así como tiene el don para volar, puede perder el control y chocar contra una pared. Los problemas principales de Morant ocurren fuera del ámbito de un estadio de básquetbol, pero repercuten negativamente en su carrera.

La joven estrella de Memphis Grizzlies apareció en dos videos mostrando armas. Primero recibió una sanción de 8 partidos y luego fue suspendido por 25 juegos más. Su ausencia en el comienzo de la temporada debe servirle para reflexionar y decidir si quiere recuperar el camino que lo llevaba a acercarse a zancadas a la gloria o descarrilar definitivamente.

La capacidad atlética y la facilidad para anotar de Ja lo pusieron en el centro de la escena como uno de los protagonistas del futuro. Su actitud de pandillero lo corrió del protagonismo. Si bien no es cierto que el tren pasa una sola vez, sí es preciso indicar que las oportunidades no son infinitas.

Morant deberá demostrar que la apuesta que los Grizzlies hicieron por él valió la pena. La clasificación a playoffs en tres de sus cuatro temporadas en la liga era un buen indicio, pero su comportamiento borró la mayoría de los elogios de su currículum para señalar solamente los errores. A Ja no le alcanzará con promediar más de 25 puntos por partido por tercera campaña seguida. Deberá llevar a su equipo lo más lejos posible en la postemporada y estar a la altura de las circunstancias en todos los aspectos.


Damian Lillard

Encontró la fórmula para acertar desde larguísima distancia como si tuviera una mira cibernética. ¿Habrá llegado la hora para que lo llamen Dame Time no por aparecer en el momento justo de los partidos sino porque será el tiempo de su coronación? El cambio de equipo que tanto necesitaba Lillard finalmente se concretó. El destino no fue Miami, como él prefería, pero llegó a unos Milwaukee Bucks en los que puede conseguir el anillo que añora.

La dupla con Giannis Antetokounmpo es de las mejores de la liga. El griego está tan contento con la llegada de Damian que extendió su vínculo con Milwaukee sin mirar demasiado los detalles del contrato. El ensamble que logren estas dos figuras será lo que marque el rumbo del equipo.

Antetokounmpo ya demostró que conoce el camino hacia la gloria: fue campeón y MVP. Lillard se mantuvo fiel a Portland Trail Blazers durante once temporadas. Intentó ganar con los compañeros que le pusieran al lado hasta que gritó ‘¡basta, me voy!’. El almanaque cuenta para todos y a los 33 años el base sabe que ya le quedan menos chances para ser campeón.

Los 32.2 puntos y 7.3 asistencias por partido de la pasada temporada lo ubican en uno de los picos de rendimiento más altos de su carrera y su arribo a Milwaukee solo será satisfactorio si se lleva el premio mayor.


Devin Booker

El deseo por ganar es alimento que hace crecer a Devin Booker. Es una máquina preparada para anotar una y mil veces. Lleva cinco temporadas consecutivas con un promedio mayor a 25 puntos por partido. Se quedó a las puertas del título en la 2020-2021 y no quiere volver a fallar en el momento cúlmine.

Phoenix Suns armó un equipo que se moverá al ritmo de un monstruo de tres cabezas: Booker, Kevin Durant y Bradley Beal. Ya sin Chris Paul, quien fuera su director de orquesta durante las últimas tres temporadas, deberán encontrar la manera de distribuir la pelota para que los integrantes de este power trío toquen todos la misma música.

Booker será la primera opción en ataque como lo indica el número 1 en su camiseta. Pareciera que fue ayer cuando apareció con mano caliente en los Suns, pero ya está en su novena temporada en la NBA, todas en Arizona. La identificación con la ciudad y el papel de protagonista lo ubican en una situación en la que debe estar a la altura del conflicto.