“La temporada pasada fue el trailer, 2022 será la película que son los playoffs”. Ese ha sido el slogan de Vladimir Guerrero Jr. y los Azulejos de Toronto en el campamento primaveral, el toletero dominicano sudando confianza, en vez de sentir presión, a raíz de una temporada de 91 victorias en 2021.
Si la campaña abreviada de 2020 fue la primera piedra, y el 2021 fue la carta de presentación, Toronto luce listo en 2022 para dar ese paso en fe que tiene que hacer cada equipo joven a la hora de pasar a ser un contendiente serio.
Dos números de 2021 encapsulan la temporada de los Azulejos: 91 y 1. Su total de victorias fue la quinta mayor cantidad en la Liga Americana, su mayor cantidad desde 93 en el 2015 cuando alcanzaron la Serie de Campeonato de la Liga Americana en la primera de temporadas consecutivas. Felicidades.
¿El uno? La distancia en juegos que lo dejó fuera de la postemporada. Peor aún, ese mismo juego de diferencia condenó a la escuadra del boricua Charlie Montoyo al cuarto lugar de la División Este de la Liga Americana, una píldora difícil de tragar para una novena que vio a tres rivales divisionales clasificar por encima de ellos.
Y 2022, a pesar de las palabras de Vlad, no necesariamente será más fácil; sabemos lo que los New York Yankees y Boston Red Sox traen (y buscarán traer) a través de la temporada, y los Tampa Bay Rays no dejan de ser una franquicia especial capaz de competir más con menos, como demuestran sus últimos dos banderines divisionales.
Además, pierdes a un jugador Top 3 MVP y al ganador del premio Cy Young, creando la percepción de una temporada baja perdedora. Entonces, ¿por qué los Azulejos son candidatos serios a ganar la Serie Mundial? Porque el talento siempre sale a relucir, y los Azulejos tienen igual o más talento que cualquiera, hambriento y listo para dejar su marca.
No hay duda de que los Azulejos tuvieron una temporada baja notable, aunque si buena o mala, depende de quien esté ofreciendo su analisis.
De un lado se fueron el 2B Marcus Semien y el ganador del Cy Young Robbie Ray; de otro, llegó el P Kevin Gausman (2.81 ERA, 227 K con los San Francisco Giants) y el 3B Matt Chapman (27 HR con los Oakland Athletics) para reemplazar la producción perdida. ¿Es igual o desventaja? En papel las nuevas adquicisiones tienen que cumplir, pero no parecería haber duda de que pueden hacerlo.
En vez, Toronto confía más en su gran toletero Guerrero (.311, 48 HR, 111 RBI, 1.002 OPS), el regreso de algunos jugadores clave de lesiones, el desarrollo de sus jugadores más jovenes, y la apuesta a que el boricua José Berríos esté listo para dar ese paso que lo convierta en un as de Grandes Ligas.
Berríos estampó su firma en un contrato a largo plazo en noviembre tras acumular efectividad de 3.58 con 78 K en 70.1 entradas a través de 12 aperturas tras ser adquirido de los Minnesota Twins a mitad de temporada. Dos veces All-Star en Minnesota, la permanencia de Berríos en Toronto era primordial para jugador-equipo, una unión hecha en el cielo que debe rendir frutos a corto y largo plazo: Berríos solo tiene 27 anos de edad y ponchó a 204 bateadores, el máximo de su carrera, en 192 entradas en 2021.
Dicho potencial, sumado a la normalidad de jugar en casa (los Azulejos jugaron la mayoría de las pasadas dos temporadas en la carretera por Covid), podría ser la diferencia a la hora de clasificar entre los mejores equipos en la Liga Americana; claro está, Toronto construyó una historia similar la temporada pasada, solo para quedarse tan cerca y tan corto.
Se puede argumentar que una temporada saludable y completa de George Springer (78 juegos) en 2021 habría marcado la diferencia de un juego, considerando la potente alineación liderada por Guerrero y Bo Bichette (.298, 29, 102, 121 anotadas), las dos piezas angulares de la franquicia que todavía tienen mucho en su desarrollo. Con Chapman en el medio, la ofensiva debe volver a sentar las pautas en 2022, y un 1-2 de Berríos (nombrado abridor para Opening Day) y Gausman no está nada mal.
En teoría, ese desarrollo en su aspecto más básico debe ser suficiente para mejorar esas 91 victorias y dejar atrás el decepcionate final de 2021 que sentenció a los Azulejos a ser uno de los mejores y mas exitosos equipos de temporada regular en fallar de llegar a los playoffs.
Claro, el reto de los otros equipos en la división es basto, cuando no. Los Rays son los Rays, con su buen béisbol, talento joven y capacidad de competir, aunque me preguntó si alguna vez no se saldrán con la suya y jugarán por debajo de las expectativas. Mientras, los Red Sox y Yankees lucen un paso atrás, aunque nunca se pueden descartar por razones obvias. En otras palabras, no se sorprendan si los cuatro aparecen en la postemporada en 2022, amarrando los tres wild cards bajo el nuevo formato.
Entonces, cumpliendo los pronósticos, Toronto llegaría a la postemporada como campeón divisional en una liga que parece ser un monstruo de tres cabezas con los Azulejos, Chicago White Sox y Houston Astros, a pesar de la salida del estelar siore puertorriqueno Carlos Correa a los Twins. No existe mucho que separa a los tres favoritos (de cuatro con los Yankees según Caesars) de la Liga Americana, cada cual con sus respectivas fortalezas y debilidades relativas, así que cualquier movida durante la temporada podría marcar la diferencia, y la gerencia de los Azulejos ya dijo estar dispuesta a hacer lo necesario para ganar ya.
Hace 30 años los Azulejos embarcaron en una travesía memorable que los vio convertirse en el primer equipo en ganar Series Mundiales consecutivas en 15 años. Aquel equipo se construyó más para ganar en el momento que en un futuro a largo plazo. Esta edición de Toronto se construyó a largo plazo para ganar en el momento.
Y el momento es ahora.
