Sergio Pérez mantiene su racha de puntos en el circuito callejero Marina Bay, sede del Gran Premio de Singapur, al terminar octavo. No fue un domingo fácil; un domingo que comenzó a torcerse el sábado. “Fue una carrera durísima", dijo al final de la misma.
Luego de clasificar 10mo, las autoridades decidieron sancionar con ocho posiciones a ‘Checo’ debido a que no disminuyó la velocidad bajo doble bandera amarilla y además rebasó a otro piloto.
Así que el domingo de carrera lo iniciaría desde el cajón 18 y no el 10 que había logrado pero después fue malogrado por desobedecer el reglamento. La carrera no se planteaba fácil; nunca lo es cuando se quiere rebasar entre calles con los muros bien cerca. Pero igual valía el intento.
Pérez y Force India tuvieron un guiño de la suerte cuando, irónicamente, su compañero de equipo Nico Hulkenberg quedó fuera de la carrera luego de literalmente ser empujado contra la pared, lo que provocó la salida del Safety Car, condición que Pérez y sus estrategas en el ‘pitwall’ aprovecharon.
"Yo creo que de las mejores (carreras) que hecho en la F1, con 36 vueltas en el neumático blando; prácticamente hicimos una parada: paramos en la primera vuelta, lo cual nos perjudicó mucho porque nos metimos detrás de Esteban (Gutiérrez) durante todo el stint y comprometimos mucho la carrera", matizó.
El tapatío se fue a pits y puso el caucho blando, el más duro que Pirelli llevó para el fin de semana en Singapur. Reiniciada la carrera, comenzó el ascenso en el clasificador, ya sea porque ganaba la posición en pista, ya sea porque la ganaba con las detenciones en boxes del resto del parque. Así hasta su segunda detención para renovar el caucho, que volvió a ser blando. Entonces quedaban poco más de 30 vueltas de las 61 pactadas.
Pero ‘Checo’ no volvió a parar en el resto de competencia. Hizo la mitad restante con el mismo hule; al final, fueron 36 giros en ese último stint. Lo que le valió regresar a los puntos y terminar octavo. Pudo ser mejor, pero debido a que tenía muchos kilómetros con las mismas llantas, ya no pudo contener a Max Verstappen con el Red Bull, o acercarse a Fernando Alonso y su McLaren. De hecho, Pérez acabó contra la pared y apenas pudo defenderse de Daniil Kvyat y su Toro Rosso.
"Sorprendido de que pudimos mantener la posición, de que pudimos llegar al final con esas llantas y muy contento con la carrera que hice, nos pudimos recuperar y, bueno, al final Dios es justo; sabía que ayer no merecía esa penalización y al final pudimos recuperar los puntos”, sentenció el de Guadalajara.
Al final fue un buen domingo para Sergio Pérez y logró cuatro valiosos puntos que colocan por adelante a Force India de Williams en el campeonato mundial de constructores.
La próxima cita será en Sepang, Malasia dentro de 15 días.
