¿Por qué Max Verstappen que ya no quiere criticar la F1?

El piloto de Red Bull subraya que ahora hay varias personas involucradas en el deporte que repiten sus criticas


Max Verstappen ha dicho que está harto de quejarse de los motores actuales de la Fórmula 1 porque "ya es bastante difícil tener que pilotarlos".

Max Verstappen ha sido el crítico más abierto de la nueva normativa de motores de la F1, la cual ha puesto un énfasis sin precedentes en la recuperación de energía mediante baterías y su despliegue, cambiando por completo la forma en que compiten los pilotos.

El cuatro veces campeón del mundo expresó sus preocupaciones sobre el reglamento actual mucho antes de que entrara en vigor a principios de año.

Tras la clasificación del Gran Premio de Bélgica la semana pasada, Verstappen, piloto de Red Bull, bromeó diciendo que alguien podría "pegarle un tiro" si volvía a criticar duramente los coches.

Cuando se le preguntó el jueves si había recibido presión por parte de la Fórmula 1 para moderar sus comentarios, Verstappen respondió: "No, eso lo dije en broma”.

"Llevo mucho tiempo diciendo lo que pienso sobre este reglamento. Al principio, la mayoría decía: 'ah, se está quejando, debería callarse'. Pero debo decir que, en las últimas carreras, cada vez más gente ve lo mismo que yo ya preveía hace tiempo. Y no se trata de que ya no gane, sino de que me importa el producto”.

"Porque lo he dicho muchísimas veces. Y llega un momento en que ya es suficiente, ¿no? Pero claro, la gente sigue preguntando y, a veces, (la respuesta) no gusta. Sin embargo, yo simplemente digo lo que pienso, porque veo venir ciertas cosas”.

"A veces la gente dice: 'ah, sí, pero esta ha sido una gran carrera'. Pero yo digo que la forma en que pilotamos no es realmente realista. Llegas a algunos circuitos y, sí, pilotas con poca potencia para los estándares de la F1. Y resulta un poco doloroso; algo que yo ya veía venir desde hace años”.

"Así que no es lo más emocionante. Pero llega un punto en el que también estoy un poco harto de repetirme. Porque ya es bastante difícil tener que pilotarlos". Los motores actuales de la Fórmula 1 presentan un reparto equitativo (50-50) entre la potencia de combustión convencional y los elementos eléctricos.

El nuevo reglamento ha tenido una acogida pésima por parte de los pilotos y, en respuesta a las críticas abrumadoramente negativas, la F1 ha acordado modificar las normas para pasar a una proporción de 58-42 a favor de la combustión el próximo año, y llegar a un 60-40 para 2028.

Queda por ver si estos cambios transformarán radicalmente la experiencia de pilotaje.

El jueves se le preguntó a Verstappen si dichos cambios supondrían una transformación fundamental y si el futuro inmediato obligaría a los pilotos de F1 a resignarse a una mala experiencia de competición hasta 2030; Verstappen se rio y asintió.

"Bueno, tú mismo te has respondido", dijo. "Por desgracia, es lo que hay. Y no se puede hacer gran cosa al respecto".