El tetracampeón del mundo no quiere descanso: sin F1 se anotó para correr la última fecha del GT World Challenge Europe en Portimao y arrancó sancionado tras un incidente con Ezequiel Pérez Companc.
Max Verstappen no quiere saber nada con eso de tener un fin de semana libre. Hay algo claro: le apasiona estar arriba de un auto de carrera y, más aún, si lo puede exprimir al máximo sin tener que pensar en recargar una batería y todo el combo que tiene la nueva era de Fórmula 1. El neerlandés viene de hilvanar dos triunfos consecutivos en el Mundial (Malasia y Singapur), de cosechar cinco podios consecutivos en Grandes Premios disputados en seis fines de semana. De hecho, enhebró tres carreras seguidas: Azerbaiyán, Baréin y Singapur. Este fin de semana de mediados de octubre era el parón antes de otro triplete de F1 compuesto por Estados Unidos, México y Brasil. Pero para el piloto de Red Bull, nada de frenar. Se fue directo a Portugal para participar de la última fecha del GT World Challege con su Mercedes GT3 y todo arrancó complicado: le pegó al argentino Ezequiel Pérez Companc en el arranque de la actividad.
Apenas habían pasado tres minutos de los 90 de la primera sesión de práctica en el circuito de Portimao, el mismo que F1 visitará en 2027 y 2028. Verstappen salió de inmediato a girar con el Mercedes-AMG GT3 EVO del Team Verstappen Racing que este fin de semana comparte con Chris Lulham y Ben Barnicoat. El neerlandés se encontró con tráfico en la tercera curva y, a pesar de sus señas de luces, se formó un embudo en el que no había lugar. Max se tiró por adentro para superar al grupo de tres pilotos que tenía delante, pero no calculó bien y se llevó puesto al argentino Ezequiel Pérez Companc, quien entró en trompo y quedó en la pista de contramano.
El incidente fue menor, porque no hubo daños. El fastidio de Verstappen fue visible en la cámara on board que lleva su Mercedes. Los comisarios deportivos tomaron nota de la situación y, tras la tanda (Verstappen quedó 20º a 403 milésimas de la punta) determinaron sancionarlo con una amonestación y advertencia por mala conducta para el auto número 3.
“Los comisarios revisaron las pruebas de vídeo y escucharon a los conductores de los coches 3 (Verstappen) y 25 (Pérez Companc)”, comenzó el veredicto de los comisarios. “El conductor del coche número 25 declaró que estaba concentrado en los coches que tenía delante y que no podía ver el coche número 3 a su derecha. Consideró el incidente como un desafortunado suceso relacionado con las carreras. El conductor del coche número 3 explicó que intentó adelantar esperando que el coche número 25 se mantuviera en el exterior de la curva, y se sorprendió cuando el coche número 25 giró hacia adentro. Tras haber examinado el asunto exhaustivamente, los comisarios determinaron que el coche número 3 provocó una colisión evitable con el coche número 25 en la curva 3 y fue el único responsable del incidente. Los comisarios tuvieron en cuenta como factores atenuantes que el incidente se produjo en la primera vuelta de la primera sesión de entrenamientos libres y que la cola de coches que había delante del coche número 25 afectó a su trazada, por eso la sanción decidida”.
