El inglés de McLaren le ganó hasta a la llegada de la lluvia del final de la clasificación de Zandvoort y picará en punta en la 12ª fecha de Fórmula 1. George Russell completará la primera fila y Kimi Antonelli largará tercero.
¿Se puede considerar sorpresa que el campeón haga una pole position? No, claro que no. Más si se trata de un velocista como Lando Norris, quien viene de hacer también el mejor tiempo en la clasificación del GP de Hungría (la cita previa al parón de verano), que refrendó luego con su primer triunfo. Sin embargo, haberse quedado con el primer cajón de partida para el Gran Premio de Países Bajos, 12ª fecha, fue un tanto inesperado después de ver el bajón que tuvo en su ritmo durante el sprint de su comentario sobre la falta de competitividad de McLaren en las curvas lentas. Sin embargo, el inglés consiguió vencer a todos en la qualy y este domingo picará en punta.
“Sinceramente, estoy un poco sorprendido. Hice una vuelta decente; estaba apretando porque, como ya se ha visto, la diferencia es de una o dos centésimas. Ha sido un buen cambio con respecto a hoy temprano, cuando sentí que tuvimos algunas dificultades. Sin duda, nos sentimos muy fuertes. El equipo hizo un buen trabajo, así que les doy crédito por intentar sacarle un poco más de partido al coche, y eso sin duda me ayudó hoy”, dijo Norris tras lograr su 18ª pole position en F1. "Hicimos algunos pequeños cambios después del sprint, nada que nos fuera a hacer ganar una o dos décimas, pero sí lo suficiente para darme un poco más de confianza en un circuito como Zandvoort. Necesitas tener mucha confianza en el coche y quieres atacar mucho. Sentí que podía hacerlo más hoy y valió la pena. Tengo muchas ganas de que llegue la carrera de mañana. Este siempre es uno de los mejores eventos. Ojalá podamos ofrecer un buen espectáculo", agregó el monarca.
A pesar de esa supuesta pérdida de la que habló Norris en los sectores lentos, McLaren dominó toda la clasificación. Oscar Piastri fue el más veloz en Q1, instancia en la que los cuatro equipos principales giraron con neumáticos blandos usados. El objetivo: guardar un juego nuevo para la carrera, cortesía de Ferrari y Charles Leclerc. El monegasco corrió el sprint con blandos, algo que nadie tenía en carpeta. “Me sorprendió. Es un buen dato para la carrera del domingo”, dijo Kimi Antonelli, el líder del Mundial, después de la carera corta. Ya en Q2, Norris encabezó el 1-2 de los de Woking. Y el tercer segmento estuvo marcado por un detalle nada menor: la lluvia.
La proximidad de la llegada del agua para la parte final de Q3 obligó a revolear los manuales de clasificación por el aire. Esos que apuntan a un primer intento temprano y apostar el resto en una vuelta cuando el reloj está en cero. En Zandvoort eso varió y Norris tenía el mejor registro en la primera salida. Antonelli llegó a desbancarlo cuando quedaban tres minutos para el final, pero al italiano le duró un suspiro porque pocos instantes después apareció otra vez Norris para quedarse con el mejor tiempo y sellar la pole. El esfuerzo de George Russell, ganador del sprint, no alcanzó y el británico de Mercedes se tuvo que conformar con el segundo cajón al quedar a 102 milésimas del tiempo de su compatriota.
Piastri quedó cuarto, justo por delante de la dupla de Ferrari. La Rossa se quedó más tiempo del aconsejado para buscar el último intento y, al hacerlo, las gotas ya habían humedecido la pista, especialmente en el segundo sector. Lewis Hamilton fue el último en cerrar una vuelta y venció por 64 milésimas a su compañero Charles Leclerc. La dupla partirá desde la tercera fila. Detrás de los de Maranello, los Red Bull, con Max Verstappen por delante de Liam Lawson, de buena actuación en su vuelta temporaria al equipo de Milton Keynes. Gabriel Bortoleto (Audi) y Arvid Lindblad (Racing Bulls) completaron los diez de una qualy que vivió la ausencia en Q3 del mejorado Alpine de Pierre Gasly, toda una preocupación para los de Enstone.
“Fue una clasificación muy positiva. Confirma la pole que conseguimos en Hungría, así que da solidez a la tendencia. El coche funciona bien con la carga aerodinámica y los neumáticos blandos. El sprint nos indicó que necesitamos trabajar en el coche con neumáticos usados para la carrera del domingo", avisó Andrea Stella, el director de McLaren. Justamente ese punto flaco fue el que mostró Norris en el sprint. Es cierto, no hay muchas chances de sobrepaso y se vio en la carrera corta. Pero la única maniobra la padeció el MCL40 del campeón.
Detrás estarán expectantes los Mercedes, con Russell buscando seguir en su campaña de achicar la diferencia con su compañero en la batalla por el Mundial. “Estoy bastante satisfecho con la segunda posición, sobre todo después de volver tras unas últimas carreras tan duras antes del parón. Estoy recuperando mi ritmo y mañana intentaré luchar con ellos de nuevo", dijo el inglés. En el otro rincón de las Flechas de Plata, Antonelli reconoció un yerro en la Q3, uno más en uno de sus fines de semana más endebles, tras los errores del viernes: “En la última vuelta cometí un error en la primera curva, perdí un par de décimas, fue mi error. Una lástima, teníamos una verdadera oportunidad de conseguir la pole. Pero todo está por decidirse”, analizó el boloñés.
En Ferrari, Hamilton se mostró optimista, pero sabe que necesitan una buena estrategia en una pista en la que tanto cuesta el sobrepaso. Para Ferrari, la cuesta parece ser muy elevada. Y el problema mayor es que McLaren confirmó todo lo bueno de Hungría y en un santiamén pueden pasar de ser la mayor amenaza de Mercedes a la tercera fuerza.
