Rays buscan una victoria que les dé vida ante Brewers y soñar con una remontada que nunca se ha conseguido en la Serie Mundial
Los Milwaukee Brewers tienen ventaja de 3-0 en la Serie Mundial y están listos para celebrar en Tampa Bay si consiguen la novena victoria consecutiva de esta postemporada en el Juego 4, este martes, en Tropicana Field ante Rays. Barrieron con los Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y están a punto de hacerlo de nuevo con los Rays. Tras dos partidos cerrados, el lunes se destaparon con un marcador de 10-1 impulsado por un rally de ocho carreras en la quinta entrada. De conseguir otro 4-0, serían apenas el segundo equipo en la historia (Reds, 1976) en coronarse con dos barridas consecutivas.
La pregunta obligada para los campeones de la Liga Americana es sencilla ¿Cómo remontas una desventaja de tres juegos?
La respuesta realista también es fácil de encontrar: No puedes.
La historia juega en contra de Tampa Bay en casi todos los sentidos. Nunca un equipo que ha perdido los tres primeros partidos de una Serie Mundial se ha levantado para ganar el título y de las 25 ocasiones en las que ha sucedido que una novena se coloque con ventaja de 3-0, ha barrido en 21 ocasiones.
El único antecedente similar fue el milagro de los Red Sox en la Serie de Campeonato de la Liga Americana en 2004, cuando la remontada los llevó a romper la sequía de 86 años sin título. Kevin Cash mandará a la loma a Griffin Jax como abridor. Un pitcher versátil, que usa también como relevista y que fue consistente en la temporada con un 3.53 de efectividad, pero que está muy lejos de ser su mejor brazo.
El manager de Tampa Bay sabe que no pueden pensar en ganar la serie sin dar el primer paso. Los primeros dos juegos los tuvieron al alcance y el tercero se escapó tras un ‘challenge’ que pudo representar un cero en la pizarra y se convirtió en un daño irreparable de ocho carreras.
“Lo único que podemos hacer es ganar mañana”, declaró tras la derrota 10-1 del Juego 3 y reconoció que la solidez en el pitcheo, la paciencia de los bateadores y la agresividad en el recorrido de las bases les costó la tercera derrota.
Los Rays no tienen que apalear a los Brewers, algo que luce complicado con lo efectivo que está el relevo, solo tienen que vencer por una carrera el martes para recuperar la esperanza, pero necesitan también combustible anímico para creer que se puede.
Cuando Boston le dio la vuelta a los Yankees en 2004 se trataba de una rivalidad caliente, tal vez la más intensa de todo el deporte estadounidense, no solo perdían la serie 3-0 sino que además estaban abajo 4-3 en la novena entrada cuando la célebre base robada de Dave Roberts se convirtió en la carrera del empate y más tarde David Ortiz definió el juego en extra innings en favor de los Red Sox.
Tampa necesita esos héroes y además que estén listos para responder en conjunto. Jonathan Aranda y Junior Caminero tienen que responder a la ofensiva y hacerlo en los momentos oportunos para comenzar por este martes.
El ánimo de su público no marcó diferencia en el Juego 3, donde todos los fans de Milwaukee que hicieron el viaje celebraron cada carrera de los Brewers y fueron mucho más ruidosos que los locales.
Ante la posibilidad de coronarse este martes -y los elevados precios en el American Family Field para los primeros dos partidos- los visitantes vuelven acaparar la reventa.
Los Rays necesitan un héroe que pueda alcanzar la categoría de un LeBron James cuando los Cavaliers remontaron el 1-3 contra los Warriors en 2016 y por ahora no parecen tenerlo. Aunque Pat Murphy reservó el nombre del abridor hasta la última hora, el relevo de JoJo Romero, Abner Uribe, DL Hall, Aaron Ashby y Trevor Megil está descansado tras la gran apertura de Robert Gasser el lunes por la noche.
Los brazos del bullpen serán la clave junto a la aportación en todas las áreas del juego de los venezolanos William Contreras y Jackson Chourio, que van a disputarse el MVP de la Serie Mundial si se termina en cuatro juegos.
