Paul Skenes ve margen de mejora entre sus dificultades en loma

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Paul Skenes es consciente del estándar que ha establecido al convertirse en una de las caras más visibles del beisbol de MLB


PITTSBURGH -- Paul Skenes insiste en que ha atravesado etapas, en su carrera aún incipiente, en las que ha tenido que apretar la mandíbula y esforzarse al máximo para salir adelante.

El problema es que rara vez lo parecía.

Pasar dos temporadas logrando hitos que pocos pitchers en la historia del deporte han alcanzado —como hizo Skenes al ganar el premio al Novato del Año de la Liga Nacional en 2024 y el Cy Young de la Liga Nacional en 2025 con un arsenal deslumbrante y a menudo intratable— tiende a elevar las expectativas. Quizás de manera injusta para alguien que apenas ha superado los 24 años.

Este lanzador derecho, de imponente estatura y notable madurez, es plenamente consciente del estándar que ha establecido al convertirse en una de las caras visibles del beisbol. Esa situación conlleva una carga que él está decidido a asumir, incluso cuando las cosas no son fáciles.

Y en este momento no lo son. Al menos, no tan fáciles como Skenes lo ha hecho parecer en tantas ocasiones desde su electrizante debut.

Así que, aunque encuentra motivos para el optimismo tras su actuación de 4.1 entradas en la victoria del miércoles por 4-3 sobre Detroit Tigers —especialmente por una recta que recuperó velocidades en el rango alto de las 90 millas por hora, tras haberse mantenido en 95 mph durante la derrota ante Miami Marlins la semana pasada—, sabe que aún queda mucho trabajo por hacer después de otra salida en la que los resultados no fueron del todo óptimos.

"He estado aprendiendo mucho y seguiré aprendiendo", comentó tras ver cómo su efectividad (ERA) subía a 3.95, más del doble de la marca de 1.96 que registraba al inicio de la temporada. "Simplemente, hay que seguir adelante".

Skenes permitió tres carreras y cuatro imparables, además de otorgar cuatro bases por bolas —igualando su cifra más alta de la campaña— y recetar cinco ponches; de sus 81 lanzamientos, solo 46 fueron strikes. Si bien atribuyó el aumento en la velocidad al descanso prolongado que tuvo cuando los Pirates ajustaron su rotación el fin de semana, le sigue resultando desconcertante que la pelota no responda exactamente a su voluntad.

El lanzador que sólo había concedido cuatro o más bases por bolas en cinco ocasiones durante sus primeras 77 apariciones, ha registrado esa cifra en tres de sus últimas cuatro aperturas.

"Creo que lo de las bases por bolas resulta frustrante", admitió. "Nadie quiere salir ahí y regalar bases por bolas. Nadie intenta hacerlo".

Y, sin embargo, está sucediendo. Tanto Colt Keith, de Detroit, como Gleyber Torres consiguieron boletos en la primera entrada y, aunque Skenes salió ileso del episodio, necesitó 24 pitcheos para lograr los tres outs.

Ésa es una de las razones por las que el manager Don Kelly decidió retirarlo del montículo después de que un sencillo productor de Torres —con un out en la quinta entrada— pusiera a los Tigers en ventaja. Skenes cargaba con la derrota eventual —que habría sido su décima en 13 decisiones desde el 17 de mayo, un periodo en el que su efectividad es de 5.05— hasta que Rafael Flores Jr. y Brandon Lowe conectaron jonrones en la novena entrada, otorgando a los Pirates apenas su segunda victoria de la temporada tras ir perdiendo después de ocho episodios.

Como alguien apegado a la rutina, al igual que la mayoría de quienes se dedican a esto, Skenes no ha modificado gran cosa en su meticulosa preparación y trata de "recordar qué es real y qué no".

¿Y qué es real?

"Simplemente los números objetivos, observar el juego, la ejecución, todo eso", comentó. "Nada que venga de afuera".

Es precisamente lo que ocurre "afuera" lo que desconcierta a sus compañeros. Si bien recibió la cálida ovación habitual al ser presentado en el PNC Park, las críticas sobre su desempeño —y, a raíz de una foto viral de la semana pasada en la que aparecía caminando junto a su novia, Livvy Dunne, por una playa de Miami, también sobre su físico— han aumentado a medida que su mala racha se prolonga hacia el final del verano.

"Creo que el mundo se malacostumbró a lo que Paul Skenes realmente es", señaló Lowe. "Probablemente, tuvo el mejor inicio de carrera de la historia. Y ahora, al no ser el mejor pitcher del planeta durante unos meses, la gente se preocupó y entró un poco en pánico".

Lowe es uno de los muchos jugadores de los Pirates que no se incluyen en ese grupo. El veterano segunda base considera que lo que le sucede a Skenes es simplemente el curso natural del beisbol.

"Hay una razón por la que no existe un lanzador que juegue 10 años y gane 10 premios Cy Young", afirmó. "La gente se adapta, la gente hace ajustes".

Skenes pasó dos temporadas avasallando a sus rivales con una combinación de potencia y precisión. La potencia ha disminuido un poco. Y la precisión también. Los bateadores han sacado provecho de ello. Ahora le toca a Skenes contraatacar.

Las bases por bolas son un problema, pero uno que Skenes confía en poder solucionar. Y, por muy difícil que parezca la situación, la realidad es que sigue figurando entre los 10 mejores de las Grandes Ligas en ponches (171) y su efectividad actual se mantiene entre las 40 mejores.

"Está en 3 y pico en lugar de su habitual 1 y algo", comentó Lowe. "Eso sigue siendo bastante bueno".

Aunque no excelente. Sin embargo, ante una gira de nueve juegos fuera de casa que podría definir la temporada de Pittsburgh, Skenes espera haber tocado fondo y estar ya en camino de recuperarse.

"Creo que es positivo que mi cuerpo esté en muy buenas condiciones para el último mes, más o menos, de la temporada regular", afirmó. "Y, ojalá, para lanzar una cantidad considerable de entradas después de eso".