Gabriela Jaquez, campeona nacional con UCLA, habló en exclusiva con ESPN Digital a pocos días de saber cual será su destino como próxima jugadora de la WNBA.
Las últimas 72 horas han sido una locura para Gabriela Jaquez. El domingo, las emociones estuvieron a tope cuando junto con UCLA, cargó el título del campeonato universitario femenil de la NCAA. Después de la euforia tras vencer rotundamente a South Carolina, vinieron las lágrimas agridulces.
Jaquez se despide de UCLA como jugadora tras terminar su cuarta temporada con la universidad, y ahora se perfila para ir a la WNBA como una de las pocas mexicanas en la historia de la liga en arribar al basquetbol profesional de los Estados Unidos.
En el intermedio, Gabriela ha ido atendiendo a los medios, incluyendo su aparición en Jimmy Kimmel Live el martes por la noche junto a sus compañeras de UCLA.
El jueves, partirá a Nueva York para el Draft, donde conocerá su destino para emprender su campaña novata en la WNBA, una transición relámpago después de alcanzar la gloria y otorgarle a su universidad el primer título en la historia de la institución en el basquetbol femenil.
Mientras, se da el tiempo de reflexionar sobre lo que ha sucedido en el pasado reciente, sobre el presente y un futuro vertiginoso que llegará muy pronto.
“Es una sensación increíble”, dijo Gabriela en entrevista para ESPN Digital. “Estoy muy orgullosa, no solo de mí misma, sino también de mis compañeras. Nos propusimos como meta ganar el campeonato nacional este año, y esa era la expectativa, y lo logramos”, continuó.
En el duelo ante South Carolina, Jaquez se lució con 21 puntos y 10 rebotes, una marca que la colocó como una de las jugadoras más valiosas de UCLA no solamente en el juego por el campeonato, sino en todo el torneo de postemporada.
Mientras Gabriela hacía lo suyo sobre la duela, toda la familia Jaquez la veía de forma expectante desde las gradas: Jaime Sr., su papá, Jaime Jr., su hermano mayor y estrella del Miami Heat en la NBA, su hermano menor Marcos, y su mamá Angela, quien tuvo una destacada carrera como jugadora universitaria.
“Mi mamá es una de mis mayores seguidoras”, dijo Gabriela. “Y lloró en la despedida, justo antes de ir al partido, es que se emociona mucho. Y yo le dije: ‘Mamá, si te veo llorar, yo también voy a llorar’”, continuó.
“Pero está muy orgullosa de mí y de mis compañeras. Le encanta todo el equipo”, dijo sobre su mamá.
Gabriela contó a ESPN en una entrevista previa que su mamá intentó llegar a la WNBA en su temporada de debut en 1997. Ahora, casi tres décadas después, su hija cumplirá con el sueño de la familia, y, además, hará que junto a Jaime, sean la primera pareja de hermanos mexicanos en la historia de la NBA y WNBA en jugar de forma concurrente.
En Nueva York, Gabriela esperará a ver que franquicia la elige. En los mock drafts más recientes, se perfila a la seleccionada mexicana entre las posiciones ocho y doce, con equipos como el Indiana Fever, de Caitlin Clark, entre las que la podrían seleccionar para la temporada 2026 y más allá. Como carta de presentación, Gabriela describió su estilo de juego para los aficionados que la conocerán en su etapa como profesional tras el éxito colegial.
“Creo que describiría mi juego como muy versátil: puedo rebotear, anotar y defender”, dijo. “Además, soy un jugador de equipo. Así que, haga lo que haga el equipo, estoy ahí para hacerlo. Y mi objetivo final es ganar partidos”, continuó.
En UCLA, ganó muchos juegos, y la universidad culminó el objetivo de quedar campeonas apenas un año después de llegar al Final Four y quedarse a un paso de la gloria. Junto a jugadoras como Lauren Betts y Kiki Rice, Jaquez entabló no solamente una gran química como jugadoras, sino como amistades.
Ahora, las tres están en puerta de la WNBA, donde quizás probablemente se separe el trío por primera vez en años y tengan que enfrentarse como contrincantes y no como compañeras.
“Sabes, estamos disfrutando cada momento juntas”, dijo. “Seguimos siendo compañeras de equipo, aunque todavía no hemos dejado de serlo. Así que sin duda sería interesante y extraño jugar uno contra el otro, especialmente con Kiki, ya que llevamos cuatro años jugando juntas”, continuó.
Si bien, los Washington Mystics poseen tres selecciones entre las primeras quince, existe la posibilidad, aunque sea ínfima, de que las tres puedan estar juntas como profesionales en la WNBA también.
Mientras tanto, Jaquez sabe que, pase lo que pase, carga con la ilusión de una comunidad de mexicoamericanos en el sur de California, específicamente de Camarillo, donde creció, y de México entero, país al que se entregó como seleccionada desde el 2024.
“Estoy muy orgullosa de representar a Camarillo, a México, a todo el país; de verdad que significa muchísimo para mí”, dijo.
El próximo lunes, la campeona en UCLA se pondrá de frente al próximo reto, de ser apenas una de las primeras mexicanas en llegar a la WNBA. Lou López, nacida en Guadalajara, pero jugadora de la selección francesa, fue seleccionada en 2023 por los Dallas Wings. Gabriela, sin duda, se convertirá en la primera seleccionada por México en estar dentro de la liga.
Para ella, significa un hito importante, tomando en cuenta que gracias a la posición visible que ha llegado a tener en UCLA y en la selección mexicana, está consciente de la influencia que tiene sobre las generaciones venideras.
“Estoy muy agradecida de poder inspirar e influir en los jóvenes, especialmente en los latinos y, obviamente, en el pueblo mexicano. Que vean a alguien de ascendencia mexicana y sepan que yo lo logré, y que ellos también pueden hacerlo, me llena de alegría”, finalizó.
