Roger Federer (8°) puso primera en Wimbledon. Jugó su partido de presentación ante el francés Adrien Mannarino (41°), rival al que ya había enfrentado en Londres en los octavos de final de la edición de 2018, y se metió en la segunda ronda del torneo tras el 6-4, 6-7 (3), 3-6, 6-2 y retiro de su rival. Todo el encuentro fue un espectáculo, ya que desde el inicio, Su Majestad dio muestras de su calidad.
En el primer game del encuentro, el suizo trajo toda su magia a un excelente punto. Atacó a la contrapierna de su rival y luego terminó cerrando con un exquisito drive invertido por la paralela para llevarse todos los aplausos del All England.
Una devolución que solo él puede hacer dijo presente en La Catedral. Federer sacó un tiro sorprendente para luego dejar sin opciones al francés en la red.
¿Alguien tiene mejor revés a una mano que Roger? Una de sus armas favoritas indudablemente. Exquisitez pura del número 8 del mundo para desplegar su jerarquía en la Cancha Central.
Federer, ese que hace fácil lo difícil. Con extrema simpleza utilizó el manual del saque y volea y se llevó el punto.
Mannarino no se achicó ante la leyenda y estuvo a la altura de las circunstancias. Mantuvo su servicio, y ni siquiera tuvo break points en contra, apretó el acelerador en el tiebreak y le robó el set al ganador de 20 trofeos de Grand Slam.
Roger Federer es sinónimo de elegancia. Ante una buena derecha de su rival, el jugador de 39 años visualizó y ejecutó un winner de ensueño con un efecto sorprendente.
De pie y a aplaudir a este señor. Con razón se le dice Su Majestad. Un tiro ganador de revés, espaldas y globo. Fantasía pura en el césped inglés por parte de uno de los mejores de la historia del tenis.
Presenciar un partido del suizo es show garantizado. Hace cosas increíbles constantemente. En esta oportunidad, se quedó con el punto mediante un slice, generando así risas en Mannarino y su cuerpo técnico. Nadie lo puede entender.
El francés fue castigado por la jerarquía de Roger. Un tiro inesperado agarró a contrapierna al galo y lo dejó en el piso.
Luego de perder el cuarto set y que Federer forzara un quinto y decisivo parcial, Mannarino dijo basta. El número 41 del ranking no pudo continuar por el dolor en su rodilla, provocado por la mencionada caída, y se retiró de Wimbledon.
De esta manera, el suizo accedió a la segunda instancia del Major, donde enfrentará a un viejo conocido: Richard Gasquet (56°), que derrotó en su debut al japonés Yuichi Sugita (110°) por 7-6 (4), 4-6, 6-2 y 6-1. El historial es dominado ampliamente por la leyenda, que está 18-2 arriba.
