Empieza a bajar la espuma de Roland Garros y la vida continúa para Alexander Zverev (3° del ranking mundial) aunque desearía que el tiempo se detenga: "Celebramos hasta las 7 de la mañana. A partir de las 11, tuve compromisos: fotos con el trofeo, ruedas de prensa. El martes fue el único día que tuve un poco de tiempo libre. El miércoles por la mañana tomé un avión y volé a Alemania. Necesito relajarme, retomar mi rutina y prepararme con tranquilidad para el torneo. Últimamente he estado tan ocupado que todavía no pensé en Halle".
En una entrevista con Eurosport Alemania reflexionó sobre la victoria de su vida, hasta el momento: "Todos los mejores tenistas me felicitaron: Carlos Alcaraz, Jannik Sinner, Novak Djokovic. Rafa [Nadal] me escribió un mensaje larguísimo, que me pareció increíblemente amable. Otros deportistas hicieron lo mismo: Thomas Müller, Mats Hummels, Joshua Kimmich. Dirk Nowitzki se mostró muy entusiasmado y me envió mensajes durante el partido. Eso me hizo muy feliz. Todavía tengo 1600 mensajes sin leer. Llevo tres días respondiendo a todos. Pero no pasa nada. Responderé a cada uno de ellos".
Entre tanto el circuito continúa y aparecen objetivos de los mejores por cumplir: "Todavía tengo una meta por alcanzar: ser el número uno del mundo. Me encantaría estar ahí, aunque solo fuera por una semana. Aún no he ganado muchos títulos importantes. He ganado un torneo de Grand Slam y todavía me queda mucho por lograr. Quiero seguir trabajando para alcanzar mis sueños".
Se viene Wimbledon y, quien hasta no hace mucho aparecía como un actor de reparto, se convierte en candidatazo. Zverev está a la altura y va por más.
