En un partido muy cambiante, Japón marcó la diferencia sobre el final, superó a Samoa por 38-19, sacó punto bonus ofensivo y se afirmó como único líder del Grupo A de la RWC. La síntesis al detalle, acá.
El seleccionado anfitrión, que venía de ganar sus dos primeros partidos (entre ellos el batacazo ante Irlanda), salió a la cancha con una actitud arrasadora y, a juzgar por los primeros 10 minutos de juego, la sensación era de que iba a imponer condiciones durante todo el partido. Sobre todo por los dos penales tempraneros de su apertura Yu tamura que pusieron el 6-0 parcial en apenas 8 minutos.
Sin embargo, justo cuando parecía que los japoneses recién habían encendido motores, las indisciplinas le empezaron a jugar una mala pasada. A través de dos penales del centro Henry Taefu, Samoa iba a igualar el score en 6 a los 15'.
Y de nuevo, pero esta vez justo cuando parecía que los oceánicos se prendían en la disputa por el triunfo, los locales supieron golpear en los momentos indicados para volver a tomar el control de las acciones. A los 24' volvieron a ponerse arriba en el marcador gracias a otro penal de su apertura y, para colmo, tres minutos más tarde, el try de Timothy Lafaele iba a transmitirle más tranquilidad a la gente: luego de una pelota pescada del octavo y figura Kasuki Himeno, y después de varias fases a puro control de pelota, el centro encontró la grieta en la defensa rival en la bandera y se zambulló en el ingoal.
Pero la última palabra de la primera etapa la iba a tener, una vez más, el pie derecho de Taefu, que a los 34' iba a acortar la diferencia e iba a conseguir que su equipo se vaya al entretiempo abajo 9-16.
La segunda etapa iba a seguir con la misma sintonía. Un penal más por lado iba a mantener la distancia de 7 hasta los 54', cuando Himeno logró capitalizar un gran empuje coordinado y compacto a través del line-maul. Eso le permitió a los anfitriones respirar más profundo. Al menos por un rato... Porque a los 73', el autor de todos los puntos de Samoa llegó a marcar para su seleccionado. Pero esta vez, un try.
Pero a la jugada siguiente, rapidito, el back japonés Kenki Fukuoka iba a coronar en la bandera una gran jugada colectiva a pura pelota viva. Y como frutilla del postre, lo que faltaba: después de tanto insistir, finalmente iban a conseguir la cuarta conquista y, por ende, el punto bonus ofensivo. Fue a través del wing Kotaro Matsushima, quien recibió cerca de la bandera y, lleno de confianza, bajó el centro de gravedad y se metió a pura potencia.
De esta manera, Japón ganó su tercer partido consecutivo y quedó primero en la tabla de posiciones del Grupo A con 13 puntos. Por su parte, el seleccionado de Oceanía sumó 6 unidades de 15 posibles y parece estar lejos de los puestos de clasificación.
VER SÍNTESIS COMPLETA, ACÁ.
