CANTON-- Fue una noche llena de momentos emotivos, de reconocer los logros y, claro , de un mar de toallas terribles.
Jerome Bettis, Tim Brown, Charles Haley, Bill Polian, Junior Seau, Will Shields, Mick Tinglehoff y Ron Wolf integraron este sábado la Clase 2015 que se unió a los 295 integrantes del recinto.
Jerome Bettis, quien marcó una etapa importante en el backfield de los Pittsburgh Steelers, tuvo el momento estelar de la velada al cerrar la ceremonia y alegrar a la fanaticada que lo acompañó.
"Antes dije que la última parada del autobús fue en Detroit", dijo Bettis en referencia a su apodo (The Bus, el autobús). "Pero el autobús ahora correrá por siempre en Canton".
Charles Haley, el único jugador en la historia de la NFL con cinco anillos de Super Bowl, brindó un emotivo discurso el sábado por la noche durante la ceremonia de entronización al Salón de la Fama, y en el que habló de cómo le ayudó su familia para superar sus problemas personales.
“Mi vida estuvo fuera de control durante años”, dijo Haley, quien jugó para San Francisco 49ers y Dallas Cowboys, agradeció a sus seres cercanos por su apoyo. "Pero ahora puedo ser capaz de mirar atrás y hablar de los errores que cometí. La única forma en que puedes crecer es pidiendo ayuda”.
"Tomé mi medicina cada día y traté de inspirar a otros a hacer lo mismo”, agregó Haley, quien jugó como ala defensiva.
El momento del homenaje a Junior Seau, fue, quizás , el más emocionante de la noche.
El linebacker fue representado por su hija Sydney, y el resto de sus hijos, quienes estaban en las gradas y atestiguaron el paso a la inmortalidad para su padre, quien se suicidó hace tres años. Seau, quien fue seleccionado 12 ocasiones al Pro Bowl jugó 20 años en la NFL con San Diego, Miami y Nueva Inglaterra.
Su trágico caso, propició que la familia presentara una demanda contra la liga, argumentando los daños causados contra la integridad del jugador por los continuos golpes a la cabeza.
Sydney Seau llamó a su padre “una luz” que “no hizo una diferencia, pero era una diferencia”
El primer integrante de la Clase en ser reconocido fue Mick Tingelhoff, quien se desempeñó como centro de los Minnesota Vikings, y con los que jugó cuatro Super Bowls.
Debido a razones de salud, entre las que se encuentran la pérdida de la memoria, la familia del ex jugador decidieron que el discurso fuera dado por su esposa Phyllis, quien en poco más de un minuto enalteció el carácter de su marido.
Luego, Frank Tarkenton, quien fue el quarterback al que protegió Tingelhoff, lo acompañó a develar el busto de bronce. “Mick era un hombre de pocas palabras, pero de mucha acción”, dijo el ex pasador.
