El venezolano Jhonattan Vegas y el argentino Ángel Cabrera salieron juntos, bien temprano, en la segunda jornada de práctica previa al Masters.
Todavía cubría el rocío el fairway del hoyo 1 cuando Cabrera disparó una certera flecha que aterrizó a 310 yardas del tee. Como en sus mejores épocas, sin esfuerzo, su swing natural volvió a ser perfecto.
Más que una vuelta de práctica fue un curso intensivo de Cabrera para Vegas. El argentino se tomó el trabajo de explicar en detalle los secretos que tiene esta cancha y que él supo descubrir y aprovechar.
En cada tee de salida, en cada fairway y en cada green, Cabrera dedicó mucho tiempo a explicarle al venezolano cual era el tiro ideal, las opciones y los riesgos. Terminaron jugando los 18 hoyos completos.
Aunque el juego largo de Cabrera parece estar muy bien, no pasa lo mismo con su juego corto. Desde las 60 yardas en adelante está con dudas y falto de sensibilidad. Ya cerca del green es evidente su falta de confianza. Sus chips quedan muy cortos o bien se pasan demasiado. “Mi juego largo está bien, lo que me está costando mucho es lo corto. Estoy trabajando en eso pero todavía no le encuentro la vuelta, no estoy nada fino, pero así es el golf”, declaraba al final de la vuelta.
Por su parte, Jhonattan Vegas estuvo preciso, tanto en las salidas como en el resto del campo. Su juego corto estuvo sólido y los putts rodaron muy bien en los rápidos greens de Augusta. “Me siento confiado. Llego en un buen momento y la ayuda del Pato (Cabrera) hoy fue muy valiosa”.
El otro latinoamericano, el aficionado chileno Joaquín Niemann, tuvo un día de ensueño. Salió temprano a practicar con tres españoles. Nada menos que Sergio García, defensor del título, Rafa Cabrera Bello y el ex doble campeón José María Olazabal. “Fue algo increíble compartir mi vuelta con ellos” declaró Niemann.
