Argentina-Chile y el recuerdo de las finales perdidas

Brasil es el gran clásico de la Argentina en la región. Uruguay está a la par, o le pisa los talones. Pero en los últimos años nació una nueva rivalidad que tal vez hoy esté a la altura de las mencionadas, y es con Chile.

No es casual, claro: la albiceleste viene de perder dos finales seguidas con la Roja y los argentinos llegan con la sangre en el ojo. Buscan revancha. Y en esta fecha de Eliminatorias pueden conseguirla.

La primera definición entre argentinos y chilenos fue en 2015, un año después de que la Argentina perdiera otra final, la del Mundial. El partido fue con Chile jugando de local, ya que era el organizador de esa Copa América.

El Estadio Nacional de Santiago se convirtió en el escenario donde, por fin, la Roja pudo cortar la sequía y consagrarse por primera vez en su historia ganador de este importante torneo.

El equipo de Sampaoli no hizo una gran final, pero se llevó el premio por el aporte de sus individualidades y por mantener una línea de juego a través de los años, que comenzó con Bielsa y siguió con el actual DT de Sevilla.

Argentina no pudo sacarse la espina de la derrota ante Alemania en Brasil 2014: sin Sabella y ya con Martino, tampoco logró quebrar la larga racha sin títulos de esta generación de jugadores, brillantes en sus clubes pero con rendimientos irregulares en el conjunto nacional.

El partido fue parejo, peleado, con nervios de los dos lados y poco desequilibrio. Así, llegó una anunciada definición por penales: Messi fue el único que convirtió desde los 12 pasos, ya que luego fallaron Higuaín y Banega; en el local todos marcaron, y Alexis Sánchez definió como un crack en el penal que selló la serie.

Un año más tarde una devaluada Copa América Centenario los puso nuevamente frente a frente en una definición. En la fase de grupos ya habían tenido un aperitivo: los de Messi ganaron 2 a 1 mostrando una clara superioridad.

Pero en el choque final las cosas no fueron tan simples. Chile, con Pizzi ahora como DT, en lugar de Sampaoli, le hizo otra vez las cosas difíciles al conjunto de Martino. Tras empatar 0 a 0 en lo 90 minutos reglamentarios y en los 30 suplementarios, Argentina volvió a caer en los penales.

Ni siquiera Messi pudo marcar el suyo, el primero, todo un síntoma de lo que se venía: sus lágrimas conmovieron a todo un país y a más de un fanático del astro argentino, quien tras ese duro golpe anunció que se iba de la Selección.

Más tarde recapacitó y volvió. Ahora, tratará de ser el comandante de un triunfo necesario ante la Roja, para meter a la Argentina nuevamente en zona de clasificación hacia el Mundial.