Alexis Vega, el jugador que lleva el barrio a la Copa del Mundo

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Alexis Vega, el último futbolista del barrio (6:39)

Una mantecadas y un yogurt marcaron la vida de Alexis Vega, que se resistía a hacer una prueba en Toluca... ese fue le principio de su camino a la Primera División


Alexis Vega es el único futbolista de la Selección Mexicana que nació y creció en un barrio de la Ciudad de México. En Santa Isabel Tola es difícil encontrar a alguien que no conozca al delantero. Es el ídolo de un barrio estigmatizado, olvidado en los límites al norte de la gran capital, orgulloso de que uno de sus hijos represente a México, por segunda vez, en una Copa del Mundo.

Las historias de Alexis Vega pululan en las calles de ‘Tola’, como le dicen sus habitantes. Por todos lados se observan las playeras del Toluca o la Selección Mexicana: “Él jugó en la cancha de tierra que está en el cerro”, comparte Jorge Aranda, uno de sus primeros entrenadores. “Los vagoneros del metro me lo cuidaban”, recuerda Ernesto ‘Muñeco’ Vega, papá del atacante. “No se ha olvidado del barrio”, dice Francisco ‘Paquito’ Guerrero, uno de los mejores amigos del 10 tricolor.

“Le gustaba mucho el futbol, pero no entrenar. Lo llevaba al cerro, a una cancha de tierra que hay allá arriba, y ahí entrenaba con los demás chavos, terminaba y lo traía de regreso. Lo especial para él eran unas hamburguesas de Martín Carrera, lo tenía que llevar a él y los que cupieran en la camioneta, para comprarle sus tres hamburguesas y sus cocas. Él tendía mucho a apostar con sus compañeros, le gustan muchos los retos y tiene un don para ganar, le gustaba apostar a que él le pegaba al poste, al cono, y todos le tenían que pagarle”, narra Jorge Aranda.

Si usted pone Santa Isabel Tola en el buscador de Google, cuatro de los primeros cinco resultados tienen que ver con delincuencia, drogas u homicidios, pero en sus calles, aledañas al paradero del Metro Indios Verdes, se habla algo más que eso. Entre todas las historias se narra la leyenda del ‘Muñequito’, como le decían a Alexis Vega, al chico que se fue a jugar al Toluca, luego tuvo un paso por las Chivas y regresó a los Diablos Rojos para hacerlo bicampeón. Ahora, está rumbo a su segunda Copa del Mundo.

“A él no se le olvida de dónde es, ahorita con las circunstancias de que hay mucha inseguridad, pues ya no puede venir. Un día lo asaltaron, pero siempre dice que su colonia es su colonia y no la olvida, habla mucho de Tola. Ya no va como él quisiera, porque le robaron su reloj, pero sigue apoyando, él quisiera estar en el carnaval que se hace cada año, pero ya no se puede”, asegura su papá, Ernesto Vega.

El desaire de América a Alexis Vega por un gol 'de payaso'

Entre los cuentos alrededor de Alexis Vega está la vez que se fue a probar al América. Antes del Toluca o las Chivas, se intentó colocar al ídolo del barrio en uno de los clubes más populares de México. El atacante lució, como siempre, sin embargo pecó de ‘cremoso’, y no se quedó.

“Había un profe que se llamaba Luna, nos invitaron a jugar y nos traían de conitos. Alexis agarra el balón en un contragolpe, se va solo, se quita al portero, se regresa, al portero en el suelo lo iba arrastrando, se vuelve a quitar al portero. El entrenador detiene el partido, habla con él y le dice que lo que hizo estaba bien, pero que a él no le gustaban los payasos, el circo. Si hubiera metido el gol, cuando se quitó al portero, él se quedaba en América, pero como hizo todo eso, no se quedó”, menciona Jorge Aranda.

“Ese día jugamos contra la Segunda Premier del América y el primer tiempo nos echaron a los suplentes, y Alexis fue diferente, comenzamos a echarlos para atrás, en el segundo que vieron que estábamos ganando, bajaron a los titulares. Nos golearon. Hubo una jugada en la que Alexis encara al portero, se lo lleva, se lleva al defensa y luego se lleva a otro defensa, y mete gol. Hay una plática entre el profe Viera, que era nuestro técnico en esa época, y el visor de América, le dijeron que justo por esa jugada no lo quisieron: ‘por ser payaso’, que esas payasadas no era de un buen jugador”, explica Francisco Guerrero.

El pasado celeste de Alexis Vega

“¿Por qué están aquí?”, pregunta uno de los vecinos cuando se camina entre las calles de Santa Isabel Tola, con cámaras y micrófonos. Se le responde “¿Por qué crees?”. Contesta: “Por el Muñeco”. Así sale otra historia, el recuerdo de Alexis Vega como aficionado del Cruz Azul.

A unos metros de su casa, a lado de una cancha de futbol rápido, se reúne cada 15 días un grupo de miembros de la Sangre Azul, para hacer el recorrido desde el norte de la Ciudad de México hasta el estadio del equipo cementero, con ellos, marchaba Alexis Vega.

“Le gustaba ir a echar desmadre con la porra del Cruz Azul”, reconoce Francisco Guerrero. “No me acuerdo que partido me pidió verlo en mi casa, les compré pizza y refresco, regreso y las pizzas en el techo, las había aventado, porque le iba al Cruz Azul y de la emoción la aventó”, revela, entre risas, el entrenador de Alexis en la infancia.

¿Cómo convencieron a Alexis Vega de hacer una prueba en Toluca?

Unas mantecadas y un yogurt llevaron a Alexis Vega a ser profesional. Entre sus vecinos, idearon un plan para encontrarle una última oportunidad al ‘Muñeco’ para ser profesional.

“Tenemos un conocido que es el profe Alberto Cuate, que también es conocido en la colonia, sigue trabajando en Toluca. Él por medio del profe 'Sam' y del 'Güero' nos hicieron la invitación para ir, conocía a Alexis de vista. Nos hacía la invitación para llevar a un equipo a visorias a Metepec, sabíamos que de los 40 chamacos, el único con posibilidades era Alexis. Cuadramos todo, trajimos un autobús, para llevar a los dos equipos. Eran las seis de la mañana, para irnos, y no llegaba Alexis”, rememora Jorge Aranda.

“Le tuve que decir a mi hijo que lo fuera a sacar de su casa, le tocaba y no despertaba, hasta que lo despertaron. Me hizo un berrinche, me dijo que él no iba si no le compraban unas mantecadas y Danup. Me dijo: ‘no me subo al camión si no me lo compras’, tuve que ir en la camioneta para ir por ellas. Llegamos a Metepec, nos recibió el profe Alberto Cuate, el profe de la Sub-17 lo vio, jugaron 30 minutos, lo pararon, hablaron con él y ahí comenzó su historia”, narra Jorge.

Toluca se acercó a sus papás y lo convencieron de que dejara ir a su hijo a entrenar en las fuerzas básicas de los Diablos Rojos. Entonces, Alexis Vega recorría los 140 kilómetros, para ir y venir de Indios Verdes, en la Ciudad de México, a Metepec, Estado de México, todos los días.

“Cuando se iba a Toluca, se tenía que parar a las 4:30 y a las 5:30 tenía que estar en el metro Indios Verdes. Al principio lo acompañamos, después se nos complicaba. Nos quedamos con el pendiente y todo, pero como es muy amiguero, hacía amigo en el metro y luego andaba en las estaciones, me conocían y me decían, ya pasó el muñequito, ya le dimos un dulce. Él llegaba con su dinero integro”, cuenta Ernesto Vega.

“Los vagoneros, los taxistas de CU. Lo apoyaba mucha gente, le echaban la mano”, dice el papá de Alexis Vega.

Alexis Vega, la deuda con la Selección Mexicana y el recuerdo del barrio

En Catar 2022, Alexis Vega lloró cuando escuchó por primera vez el Himno Nacional como representante de México. En ese Mundial, el ídolo de Santa Isabel Tola esperaba hacer al menos un gol, pero no lo logró.

Después de Catar 2022, vino la caída. El atacante salió de las Chivas, a pesar que el jugador pidió reducirse el sueldo, y estuvo coqueteando con el Cruz Azul, hasta que José Saturnino Cardozo le habló para recomendarle regresar al Toluca: “tu casa”.

En los escarlatas, Alexis Vega cambió de hábitos. Mejoró su alimentación y sus rutinas, para recuperar su nivel, hasta convertirse en el ídolo del Toluca en el bicampeonato de Liga MX que consiguieron bajo el mando de Antonio 'Turco' Mohamed.

“Estoy muy seguro que mi hijo va a llegar bien a la Copa del Mundo, va destacar. Ya no puedo decir como en Catar, que le íbamos a ganar 2–1 a Argentina, con gol y asistencia de Alexis, y caño a Messi, me acababa la gente, pero mi hijo será la estrella de la Selección en el Mundial”, asegura el papá de Alexis.

La deuda de Alexis Vega es anotar un gol en la Copa del Mundo 2026, con la cancha de su barrio tatuada en una de sus piernas:

“Tiene tatuado la cancha de Santa Isabel Tola, la casa de mi mamá, donde vivíamos antes, tiene muchos recuerdos de su colonia, el barrio siempre sigue con él”, señala su papá.