RD Congo es uno de los seleccionados con mayor tradición en África. La Federación de fútbol se fundó en 1919, en tiempos en que todavía se llamaba Congo belga y faltaban 41 años para que se independizara. Ya en 1968, cuando por decisión del dictador Mobutu Sese Seko el nombre del país había cambiado a Zaire, consiguió el título de la Copa Africana de Naciones, logró que repitió en marzo de 1974, poco antes de jugar el Mundial.
Así le fue a República Democrática del Congo en la historia de las Copas del Mundo.
ALEMANIA 1974
Obtuvo la clasificación a la Copa del Mundo de Alemania Federal en su primera participación en las Eliminatorias, ya que para 1966 y 1970 la FIFA no permitió su inscripción. En diciembre de 1973, se quedó con el único cupo para África gracias a una victoria 3-0 en Kinshasa ante Marruecos, que era el favorito y venía de jugar el Mundial anterior. La revancha no se disputó: los marroquíes desistieron en reclamo por el trato recibido en la capital de Zaire durante el encuentro de ida.
Los congoleños llegaron con el ánimo en alza para participar del primer Mundial de su historia. Su seleccionado era el segundo africano en conseguir una plaza a través de las Eliminatorias, ya que Egipto había jugado en 1934 por invitación. La idea era al menos igualar lo hecho por Marruecos en México 1970, cuando rescató un punto en los tres partidos de la fase de grupos. No pudo ser.
El debut estuvo dentro de lo previsible: caída 2-0 contra un equipo competitivo como Escocia, que marcó la diferencia en el primer tiempo. La debacle llegó en la segunda presentación con un estrepitoso 9-0 contra Yugoslavia, que en el primer tiempo ya había convertido seis goles. Al día de hoy, el resultado iguala la mayor diferencia en un partido en las Copas del Mundo, junto a otro 9-0 de Hungría ante Corea del Sur en 1954 y el 10-1 de los magiares a El Salvador en 1982.
El cierre, ya sin chances de clasificación y contra el campeón del mundo vigente, Brasil, no presagiaba nada bueno. Los entonces tricampeones del torneo consiguieron a los 34 minutos del segundo tiempo, con un gol de Valdomiro, el 3-0 que aseguraba su boleto a la siguiente fase. Pero antes del final llegó una jugada que quedó en la historia.
Rivelino estaba por ejecutar un peligroso tiro libre para Brasil, cuando ante el pitazo del árbitro salió de la barrera de jugadores el defensor Mwepu Ilunga y despejó la pelota hacia campo brasileño. Vio la tarjeta amarilla por esa acción, que le costó una andanada de burlas y acusaciones de que desconocía el reglamento. Años después Ilunga, fallecido en 2015, aseguró que realizó esa acción -fuera de los goles, una de las más famosas de la historia de los Mundiales- como acto de protesta contra el dictador Mobutu, que no había pagado los premios por la clasificación y además había amenazado a los jugadores con que no volvieran al país si recibían cinco goles o más ante Brasil. Cierto o no, lo concreto es que el partido se cerró con el 3-0. Y el plantel consiguió regresar al país que entonces se llamaba Zaire y desde 1997, con el derrocamiento de Mobutu, pasó otra vez a ser la República Democrática del Congo.
RESUMEN
En su única Copa del Mundo, la República Democrática del Congo perdió los tres partidos que disputó. No pudo marcar tantos y sufrió 14 en su arco. Por diferencia de goles, ocupa el penúltimo puesto entre 80 países en la tabla histórica, sólo por encima de El Salvador.
